¿Quién “donó” cinco millones de pesos al municipio?
Cuánta razón tienen las abuelas en eso de no hacer cosas buenas que parezcan malas. Y es que mientras el mandatario del municipio de mayor crecimiento en América Latina, Carlos Joaquín González, insiste en impulsar la transparencia y la rendición de cuentas, o al menos así lo ha dicho una y otra y otra vez; sus funcionarios parecen empecinados en llevarle la contraria, y niegan una y otra y otra vez, información. Para no perder la costumbre estas líneas están dedicadas a la oficina menos transparente de la Riviera Maya, esa donde se manejan los dineros: la Tesorería.
¡Bendita Ley de acceso a la información, a buena hora fue nacer!, (para infortunio de muchos, claro, pues no dudo que la unidad de vinculación y acceso a la información sea más que “la piedrita en el zapato” de los funcionarios). Los datos de los que hoy los voy a hacer partícipes salieron de allí. Aunque es curioso, no son los datos lo interesante, sino la falta de datos.
Para obtener información de la unidad de transparencia el primer requisito es la paciencia, por aquello de los plazos y los términos. Los datos aquí vertidos requirieron de varios meses de espera y de un recurso de revisión.
Se preguntarán: qué es lo que a esta “desquehacerada” reportera se le ocurrió pedir ahora. Pues ni más ni menos que el listado de las personas que han hecho “donativos” al municipio y sus nombres. Pongo “donativos” entre comillas porque utilizo la palabra no en su sentido denotativo, sino connotativo, por aquello de los matices que ya adquirió.
La primera solicitud fue la de los contratos de donación, y literalmente fue así: “entregar listado y copias de los contratos de donación entre el ayuntamiento y las empresas o instituciones donantes, en 2005, y enero y febrero del 2006” Además “¿Qué ha recibido en donación el ayuntamiento?”. La pregunta no es ociosa, ¿por qué pedir los contratos?, pues porque en estricto sentido, la donación es un acto jurídico y debería existir algún tipo de documento que diera fe de este acto.
La respuesta en este caso fue de la Unidad Jurídica y de la Tersorería; ambas, en el mismo sentido: “no hemos firmado convenios de donación” y “en nuestros archivos no contamos con contratos de donación”, respectivamente.
De cantidades y secretos
Aclarado el punto, unas semanas después vino la siguiente solicitud de información: ¿Cuánto ha recibido, en dinero, el ayuntamiento, de personas físicas o morales?. Y aquí está la respuesta:
17/12/2004 F-31119 150 mil pesos
10/08/2004 D-16928 200 mil pesos
06/10/2005 J-23118 50 mil pesos
30/09/2005 E-45224 50 mil pesos
15/11/2005 E-47030 600 mil pesos
28/11/2005 G-18163 5 millones de pesos
Mientras en el 2004 se dan sólo dos donaciones por 350 mil pesos, en el 2005, cuando inicia la presente administración, la cifra se dispara, hay cinco donaciones registradas. Bien, por las almas caritativas, pero quiénes serán?.
En su respuesta del 21 de abril, la Tesorera Aidé Pastrana Sánchez se ampara en el artículo 57 bis del Código Fiscal municipal para no revelar los nombres de los buenos samaritanos, “y guardar absoluta reserva”.
Pero… Siempre hay un pero. La instancia para inconformarse por las respuestas o por la falta de respuesta en las solicitudes de información es la H Junta de Gobierno del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información del Estado de Quintana Roo (ITAIP). Fue a este organismo que solicitamos revisara el caso. El ITAIP, casi dio la razón a la solicitante de información, porque sólo obligó a la Tesorería a entregar los nombres de las personas morales y protegió el de la persona física.
Las donaciones, ya tienen nombre: BD Promotora Turística, TEYJU SA de CV, Desarrolladora Pelicano, Cruceros marítimos del caribe y Cervezas Moctezuma, así y en ese orden, según el listado anterior. Sólo una duda persiste, quién (persona físisca, triste y desprendido mortal) hizo una “donación” por cinco millones de pesos al ayuntamiento?.
Aunque en desacuerdo con el criterio del ITAIP, dos cosas me restan decir: la primera, que la donación en la Riviera Maya está pasando de ser un acto noble a ser un acto cuestionable por la excesiva reserva y secrecía. Y segundo, son varias las donaciones que se han enunciado públicamente y de las cuales no se tiene registro, por el momento, me viene a la memoria una: la del Grupo Valentino por más de un millón de pesos para la construcción de la Casa de la Cultura y la Biblioteca de Cobá.
No quiero cerrar este comentario sin una conclusión: el misterio y el desorden que envuelve las “donaciones” en Solidaridad, me lleva a pensar en algo, si la donación es uno acto tan humano y sólo humano, por qué en la Riviera Maya están tan empañadas?. No sería pertinente cambiar el nombre de “donaciones” al de “intercambios”.







