Con el escándalo de la manita de pintura aplicada a los símbolos patrios colocados al pie del Monumento a la Bandera en Chetumal, hoy más que nunca puede aplicarse la frase de John F. Kennedy: "la victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana".
Funcionarios del Ayuntamiento de Othón P. Blanco que no saben ni jota de aspectos históricos y culturales, decididos sin duda a hacer la obra de sus vidas, dieron luz verde para que también se aplicara pintura de este color a los símbolos patrios colocados al pie de nuestro emblemático Monumento a la Bandera, sin tener la menor idea de las repercusiones de sus actos.
El adelanto de la elección mayor en la que estará en juego la gubernatura tiene todas las características de un aborto inducido, ya que por motivaciones políticas el producto tuvo que ser lanzado por la madre siete meses antes de tiempo, cortando de tajo su desarrollo.
El partido de oposición al PRI con más camino recorrido estaría en aprietos en Quintana Roo, en caso de que su dirigencia nacional no autorice la unión libre con el PRD, PT y Convergencia. Y es que el partido instalado en Los Pinos no cuenta en Quintana Roo con figuras capaces de dar la batalla a los candidatos del PRI y del PRD.
Acompañada por el gobernador Félix González Canto, la ex gobernadora tlaxcalteca Beatriz Paredes Rangel, presidenta nacional del PRI, se reunió este jueves en un hotel de Cancún con cinco aspirantes a la gubernatura, destacando los diputados federales Roberto Borge Angulo y Carlos Joaquín González, quienes disputan de poder a poder la silla que ocupa Félix González Canto.
Marisol Ávila Lagos asegura que su partido, el Verde Ecologista, demostró en el pasado proceso electoral de principios de julio de 2009 que es una opción sólida a nivel nacional, con figuras que pueden dar la batalla en muchos frentes de Quintana Roo, particularmente en Cancún.
Se ha confirmado en los últimos años que Acción Nacional no ha sido capaz de sacar provecho de las posiciones políticas y burocráticas que tiene en su poder, particularmente las delegaciones federales que han sido material de la zona de escándalos, ya que no atraen reflectores por sus tareas más trascendentes, si es que acaso las hay.
Con la elección local a la vuelta de la esquina, y sin que PAN y PRD estén dispuestos por ahora a sentarse a la misma mesa para formar una mega alianza -a diferencia de lo que ocurre en Oaxaca -, el PRI tiene mucho a favor en la mayor parte de los frentes de batalla, teniendo como aliado potencial a Nueva Alianza, más efectivo que el Verde Ecologista a nivel de campo.
Desde que en 2002 se interrumpió el reinado del PRI a nivel de alcaldías, con la primera derrota traumática de Víctor Viveros Salazar -con el paso del tiempo se fue acostumbrando al sabor de la lona -, Quintana Roo en general, y el municipio de Benito Juárez en lo particular, tuvieron la oportunidad de probar algo diferente, con la esperanza de una mejoría que estaba garantizada al menos en el discurso.
Mario Villanueva toca las puertas de la Suprema Corte de Justicia por segunda ocasión, primero desde una posición de poder -en febrero de 1997- y ahora como presidiario que ha sido obligado a jugarse tal vez su última carta, enfrentado a un escenario catastrófico por el resto de su existencia.
Gran parte del panismo a nivel nacional -o tal vez en su totalidad - se encuentra muy cómodo en las apacibles aguas de la oposición perpetua, donde no hay acciones delicadas de gobierno y todo es una avalancha de críticas, entre más duras mejor.
Por segunda ocasión el gobernador Félix González Canto deslizó que hará cambios en su equipo de colaboradores, y esta declaración mantiene inquieto a más de uno, ya que para algunos estos reacomodos se presentan como la última oportunidad para atrincherarse en la mejor posición y entonces declararse listos para enfrentar al huracán político de categoría máxima, en fecha que será definida por la Suprema Corte.
En la mayor parte de los estados se ha pasado a la ofensiva para impedir que desaparezca la Secretaría de Turismo, condena planteada por el equipo de asesores del gobierno federal como opción para ahorrar muchos pesos y centavos, sin tomar en cuenta el grado de afectación a un rubro vital para la economía del país.
En conjunto, el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) y el Tribunal Electoral (Teqroo) ejercen este año poco más de 119.8 millones de pesos, aunque una tajada de buen tamaño se lanza a los partidos políticos para evitar que como doncellas caigan en las garras de los malosos del crimen organizado.
El gobierno de Quintana Roo ha sido cosa de hombres, desde su fase como Territorio a la de estado. Tal dominio aplastante estuvo a punto de ser interrumpido en el proceso interno del PRI para la selección de candidato (a) a la gubernatura, efectuado a mediados de septiembre de 1998, cuando se daba por descontado que la vencedora sería Addy Joaquín Coldwell.
Quintana Roo no podía escapar a esa tendencia negativa que ha socavado a nuestros cuerpos de policía, debilitándolos a nivel de confiabilidad y efectividad porque algunos elementos decidieron colaborar con un narcotráfico cuyo poderío es enorme y creciente, a grado tal que desafía a todos los niveles de gobierno.
El PRI inauguró en los comicios locales de 1981 una saludable alternancia entre candidatos a la gubernatura originarios de Chetumal y Cozumel, todos 100 por ciento quintanarroenses. Hasta antes de 1999, ese equilibrio no había sido amenazado por la oposición, concretamente por un PRD que desde entonces introdujo un elemento extraño, siempre lanzando candidatos externos establecidos en Cancún.
Herida de muerte en el sexenio de Joaquín Hendricks, la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) se mantuvo a flote mientras era puesto en jaque su proyecto de expansión trazado por el gobernador cozumeleño Miguel Borge, su enorme fundador.
Concluida su grata encomienda, Eduardo Espinosa Abuxapqui se despidió en plan grande como diputado federal, con la mira puesta en la carrera por la gubernatura y dispuesto a jugarse el todo por el todo, consciente de que esa batalla interna tiene enorme grado de dificultad para todos los interesados y todo puede ocurrir.
No sólo el gobierno de Felipe Calderón ha golpeado duramente a los ayuntamientos, cuyos alcaldes en su gran mayoría enfrentan una etapa de emergencia financiera, sino condenables arreglos bajo la mesa y todo tipo de complicidades con las que se ha dado carpetazo a la revisión y recuperación de recursos desviados, previas valoraciones políticas.