Reacción tardía contra el narcomenudeo
La instalación de Unidades Mixtas de Atención al Narcomenudeo (UMAN) en Quintana Roo, en las que participan representantes de los tres niveles de gobierno, es hasta cierto punto el reconocimiento oficial al desbordamiento de un problema que asedia a toda la sociedad quintanarroense, sea por la participación de mucha gente en el negocio de la droga o por el nivel de inseguridad que ha aumentando en varias plazas, entre ellas Cancún y Chetumal.
Unidades similares se han instalado en otras partes del país, en una nueva faceta del combate coordinado al narco menudeo, problema alimentado por las policías federales, estatales y municipales en todo el país.
Las narco ejecuciones han estado a punto de ponernos al nivel de plazas como Sinaloa, Guerrero, Tijuana, Michoacán y Tamaulipas, mientras el gobierno federal no sólo luce desconcertado, sino que es identificado como parte del problema, debido al grado de penetración del crimen organizado en las estructuras de la PGR y sus policías especializadas.
Y ahora el gobierno federal solicita el apoyo de los gobiernos estatales y municipales, mientras lanza cifras alegres relacionadas con el combate al flagelo del narcotráfico, esa bestia de miles de cabezas que se multiplican sin tregua, colocando a la sociedad al borde del jaque mate.
Pero preocupa la reacción tardía del gobierno federal, ya que durante varios años se cruzó de brazos dejando que se desbordara un problema de salud y seguridad públicas, a tal grado que cientos de quintanarroenses participan en el negocio, instalando narco tiendas cuya ubicación todo mundo conoce, con taxistas que venden el alcaloide o bien con vendedores ambulantes que recorren todo tipo de bares y centros nocturnos, con el visto bueno de los propietarios de esos negocios.
No sabemos si es demasiado tarde, ya que el narco menudeo es una industria fortalecida, alimentada por cientos de elementos que se desempeñan como agentes dobles.
El problema no estaba desbordado en la década de los 90, pese al golpe espectacular lanzado por el gobierno federal con el simple objetivo de demoler al gobernador Mario Villanueva en el ocaso de su mandato.
Pero en forma gradual el problema fue creciendo, hasta convertir a Quintana Roo en un centro de operaciones que moviliza a miles de quintanarroenses, muchos de ellos menores de edad.
A estas alturas Quintana Roo es una plaza disputada por tres cárteles, con presencia en Cancún, Chetumal y sus alrededores.
ALGO HUELE MAL EN LA DIRECCION DE SALUD
La difusión de escenas crueles, que atentan contra los derechos animales en la perrera municipal de Othón P. Blanco, ha sacudido a la estructura burocrática en la dirección de salud municipal, cuyo titular, Gaspar Rey Villanueva, tuvo que abandonar el puesto por su falta de capacidad y extrema indolencia.
Cientos de perros han sido eliminados con métodos prohibidos en cachorros (a ellos se les debe aplicar una inyección), ya que les aplicaban descargas eléctricas a discreción, sin atender las especificaciones en la materia y provocando un sufrimiento excesivo en los cachorros.
Además, algunos regidores por fin atendieron sus tareas, ya que efectuaron un recorrido por la perrera municipal, montándose en el escándalo. Descubrirían un espectáculo espeluznante, digno de una pesadilla en la calle del infierno, con animales en estado de putrefacción que son un foco de infección para el grupo de trabajadores que labora a un costado del basurero cercano a Calderitas.
Supongo que algunos regidores participan en la comisión de salud. Pero en caso de que no exista esta comisión, el problema debió ser atendido por el Secretario del Ayuntamiento, Angel Rivero Palomo.
Lo cierto es que el Ayuntamiento no puede permitir que las cosas anden tan mal un municipio presumido como el “diamante del sur”, caracterizado como “municipio limpio”.
¿EXTIRPARAN A ZALVIDEA?
En pocas entidades el PRD ha llegado a niveles extremos de desprestigio, como ha ocurrido con ese partido en Quintana Roo a partir de la década de los 90. Sin embargo, extirpar el tumor llamado Juan Ignacio García Zalvidea (dirigente estatal del PRD) puede ser un movimiento insuficiente en caso de que no se haga una limpieza generalizada en ese instituto que perdió la brújula y los principios morales.
En los próximos días podría decidirse la exclusión de García Zalvidea de la dirigencia estatal del “sol azteca”, ya que un reo de esas características no puede desempeñarse como presidente estatal de un partido, aunque la burocracia del PRD recurra a todo tipo de recursos, como calificarlo como preso político.
La eliminación de grupos que han lucrado con la representación del PRD en Quintana Roo es paso obligado para recuperar un partido que ha dependido del voto duro y de la postulación de figuras populares con alto poder adquisitivo, entre ellas el empresario radiofónico Gastón Alegre López y Juan Ignacio García Zalvidea, quien impuso como senador a su hermano José Luis Máximo, quien no tiene la menor idea de significado del término senador, ya que lo identifica con la asimilación de salbutes y buenos vinos.
La crisis no es exclusiva del PRD, ya que se ha manifestado en el resto de los partidos. Sin embargo, el resto de las fuerzas políticas ha sido salvado por sus legisladores federales y estatales.
CRITERIOS PARA LA REDISTRITACION
Carlos Vázquez Hidalgo, coordinador estatal del Frente Democrático Sur (Fedesur), nos hizo llegar un estudio interesante, relacionado con los criterios que se adoptarán para efectuar la redistritación.
Precisa: “En los trabajos de redistritación, la Comisión de Organización del IEQROO tenia que tomar decisiones muy importantes para la concreción de dichos trabajos, y mencionamos, en forma muy general, que una de esas decisiones era la de decidir qué base de datos poblacional habría de ser usada: el Censo de Población 2000 o el Conteo de Población 2005”.
Añade: “De acuerdo al Conteo de Población realizado por el INEGI en octubre de 2005, la población del estado creció 30% en 5 años, siendo los municipios con mayor crecimiento Solidaridad (113%), Benito Juárez (36%) y Cozumel (22%). Al ser tan grande el crecimiento en términos generales, pero muy dispar en algunos municipios, el usar una u otra información puede modificar sustancialmente el resultado de la distritación final.
Destaca que “no está de más recalcar nuevamente que para utilizar el Censo o el Conteo, primero se debe de analizar el grado de certeza y confiabilidad que tiene cada uno de estos instrumentos, toda vez que uno de los principios rectores de la función electoral es el de la certeza, y más en este caso, cuando lo que está en juego es la integración de la representación popular en el Congreso del Estado”.
Destaca que un dato más que nos llama la atención en cuanto a la confiabilidad de los resultados del Conteo de Población es cuando comparamos la población total con el padrón electoral.
Como es sabido –continúa–, en el conteo de población se registran a todos los habitantes desde 0 hasta el máximo de años que se reporten. En cambio, en el Padrón Electoral del IFE se registran a las personas que habiendo cumplido 18 años, acuden a registrarse en dicho padrón. Es obvio que el padrón electoral siempre será menor que el número de habitantes toda vez que en el no están registrados las personas que tienen de 0 a 17 años de edad.
Pero tampoco podemos asegurar que el Padrón sea igual al número de habitantes registrados de 18 y más años, toda vez que existirán personas que por una u otra razón no se registran en el padrón.
Y remata: “Lo que si no puede suceder, porque sería ilógico, es que en el padrón hubiera más personas registradas que los habitantes de 18 años y más. Aunque quizá si pudiera suceder, por los ciudadanos que cambian de domicilio y no se dan de baja en el padrón, siempre y cuando todos estuvieran empadronados, o después de compensar los que no lo están”.







