La nueva generación
Era inevitable, simple cuestión de un tiempo que no perdona, mucho menos en política. Lo cierto es que el relevo de la clase política quintanarroense ha ocurrido en forma gradual, si, pero no menos inflexible, con rumbo definido.
En este juego político la nueva generación se ha consolidado en sus posiciones estratégicas, impulsada por el gobernador Félix González Canto, líder de ese bloque que no excluye trayectorias extensas en el servicio público, pero que obliga a cada alfil a aportar lo mejor de su potencial, sublimándose para cumplir con las encomiendas que en contadas ocasiones obsequian una segunda oportunidad.
Esto nunca lo comprendió Francisco Garibay Osorio, quien fue expulsado del Instituto del Patrimonio de la Administración Pública del Estado (IPAE) porque siguió concentrado en sus negocios y mantuvo sus nexos con el ex gobernador Joaquín Hendricks.
Esto apenas lo asimiló Rafael León Negrete, quien como titular de Desarrollo Agropecuario, Rural e Indígena (Sedari) es mejor terrateniente en la ribera del Río Hondo. Pero a veces la política da segundas oportunidades y estas no deben ser desaprovechadas.
Y tampoco le ha caído el veinte a Gabriel Mendicutti Loría, titular de Infraestructura, quien tiene sus principales intereses en Playa del Carmen y que es un gran admirador del poeta Antonio Machado, ya que asegura que “caminante no hay camino”, pero en buenas condiciones.
Sara Latife Ruiz Chávez, Fredy Marrufo Martín, Roberto Borge Angulo, Gina Patricia Ortiz Blanco, Marco Lozano Ocman y Jorge Alberto Martín Azueta forman parte de este equipo que se ha consolidado con resultados, simplemente con resultados.
En cambio, los políticos chetumaleños tradicionales, quienes han librado una batalla campal que difícilmente podría llegar a su fin, han sido desplazados como consecuencia de sus propios errores y porque se han negado a permitir el surgimiento de nuevos valores de la política y de la administración pública.
Por ello aceptan encomiendas culturales que les son tan ajenas, direcciones de ganadería que les caen como anillo al dedo o posiciones que son inevitablemente desaprovechadas, aunque su prioridad es ser cobijados por el presupuesto.
Los maestros nos hicieron el paro
Pero aceptaron retornar a las aulas a partir de este jueves, aunque la amenaza de paro generalizado persiste.
“Uno de los acuerdos entre el SNTE y el Gobierno del Estado, habla de una tregua de 72 horas que termina el viernes, que es cuando se dará a conocer si se autorizó el bono sexenal o no. De ser negativa la respuesta del gobierno federal, entonces pedirían una respuesta del gobierno estatal que se comprometió a apoyarlos de alguna manera antes de que inicien las vacaciones de fin de año, o sea el 20 de diciembre. El viernes, acudirán por la tarde al local sindical en Chetumal, para conocer cuál fue la respuesta de la federación y del gobierno estatal. De no quedar conformes, decidirán ese mismo día las acciones a seguir en los días siguientes”, precisa la fuente oficial.
El rechazo a las manifestaciones magisteriales es generalizado, pero el gobierno del estado ha enfrentado el conflicto con seriedad.







