La aplanadora devaluada
El Comité Directivo Estatal del PRI no ha hecho una evaluación objetiva de sus alcances como fuerza política a punto de entrar de lleno en la competencia electoral. Su dirigencia da por hecho que el municipio de Othón P. Blanco será conservado con el menor esfuerzo posible, ya que el voto verde y el voto de su burocracia bastan y sobran para mantener bajo control esta plaza que ya les dio una sorpresa mayúscula en la contienda de 2005.
Pedro Flota Alcocer, Secretario General del Tricolor, se mueve como candidato a algo, sea la alcaldía o la diputación local. Sin embargo, hasta el momento no hemos tomado nota de una estrategia firme destinada a posicionar al partido como una opción seria ante el enorme desafío que está en puerta.
Aunque los priistas confían en el potencial de su maquinaria, a estas alturas las figuras más poderosas están en otros partidos. Me refiero concretamente a los diputados Manuel Valencia Cardín y Mario Rivero Leal, quienes militan en Convergencia y Acción Nacional.
Hasta ahora el PRI no cuenta con una figura capaz de garantizarle el triunfo en la contienda cercana, aunque todos sus escenarios son optimistas y descartan de antemano una catástrofe.
En el proceso local de 2002 el PRI lanzó al ruedo a Eduardo Espinosa Abuxapqui, cuyo adversario más fuerte fue Luis Gomero Barranco. En esa contienda el partido Convergencia debutaba postulando a Gílbert Canto Masa, titular de Salud en la administración de Mario Villanueva.
La exitosa candidatura de Abuxapqui evitó que la oposición planteara un serio desafío, pese a los resultados adversos de Moisés Pacheco Briceño, quien sustituyó a Eduardo Ovando Martínez.
En el proceso de 2005, con Cora Amalia Castilla Madrid como candidata del PRI, la oposición no dio la batalla en esta zona, aunque a nivel de distritos el Tricolor perdió tres de los cinco que conserva hasta ahora Othón P. Blanco.
El escenario para el PRI no es tan cómodo a estas alturas, aunque sus informes digan otra cosa.
El informe de Mario Rivero
Aunque tiene su evidente carga de beneficio político, no deja de ser una propuesta interesante el informe que rendirá este martes en su domicilio el diputado panista Mario Rivero Leal, quien pretende ser candidato de su partido a la presidencia municipal de Othón P. Blanco.
El panista que derrotó al priista Arturo Fernández Martínez ha intensificado sus acciones con el objetivo de consolidarse como la carta fuerte de su partido en estos dominios sureños. Y a simple vista no tiene competencia en las filas de Acción Nacional.
Rivero Leal hablará a partir de las 11 horas sobre el “mes de la rendición de cuentas”, con el objetivo de informar a sus representados de sus actividades legislativas, acción que en la actual coyuntura es un golpe oportunista que le permitirá sumar algunas voluntades rumbo a la elección constitucional de febrero de 2008.
El diputado local es hábil porque con su informe de actividades no desafía a la ley electoral que impide actos proselitistas de esta naturaleza.
Lamentablemente nuestros representantes populares no han asumido la responsabilidad de informar de sus tareas al margen de otro tipo de motivaciones personales.







