Catorce años de soledad
La Casa Internacional del Escritor fue a principios de la década de los 90 el proyecto cultural por excelencia de Quintana Roo, materializado por el gobernador Miguel Borge Martín, cuyo legado en ese rubro es sorprendente a estas alturas.
Sin embargo, dejar el inmueble en manos de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) fue una decisión desatinado, pero en esos tiempos se tenía la esperanza de que el proyecto sería recuperado para Quintana Roo.
Pero la Casa Internacional del Escritor ha soportado casi 14 años de abandono, y la falta de mantenimiento está a un paso de convertir a dicho inmueble en una costosa ruina.
Y a la insensible burocracia del IQC le tiene sin cuidado el futuro de esta Casa; de hecho, dudo mucho que sepan de la existencia de este inmueble afectado por filtraciones, deficientes instalaciones eléctricas y males diversos.
Nos cuentan que en ocasiones se acaba el gas y no hay funcionario capaz de resolver ese pequeño inconveniente, como si se tratara de una vivienda ubicada en una colonia proletaria, perdida en el fin del mundo.
En la página web del IQC se menciona que la Casa “ha sido sede de importantes eventos nacionales e internacionales como la Primera Reunión Nacional de Escritores de Cine, la Primera Reunión Nacional de Directores de Cine, Primer Diplomado Internacional para Escritores, entre otros”.
Sin embargo, todos esos eventos fueron organizados a principios de la década de los 90, y desde entonces nada destacado ha sido planeado en sus dominios.
Es increíble que a estas alturas el IQC presuma logros añejos que forman parte de la historia y que no intente sacar provecho de esas instalaciones.
Precisa la página web que “sus amplias y cómodas instalaciones cuentan con cinco confortables bungalous de cuatro habitaciones para dos personas cada una, pudiendo albergar simultáneamente un máximo de cuarenta personas. También tiene una sala de juntas, biblioteca, sala de lectura, servicio de comedor, acceso directo a la laguna y estacionamiento”.
En fin, se trata de una infraestructura cultural lanzada a la basura, precisamente en una localidad que está sedienta de promoción, como lo es la histórica Bacalar.
La burocracia del IQC y los intelectuales del sur del estado deben explorar diversas opciones para emprender el rescate de ese proyecto ambicioso que se ha convertido con el paso del tiempo en un proyectito pueblerino o de casa ejidal que a nadie importa.
Plan de austeridad en puerta
El Oficial Mayor del gobierno del estado, Roberto Borge Angulo, anunció el inminente lanzamiento del “Plan de Austeridad 2007, con el objetivo de ahorrar y reducir gastos de operatividad que generan las dependencias gubernamentales.
El funcionario recordó que con esa estrategia fueron ahorrados seis millones de pesos en 2006, recursos que fueron destinados a la adquisición de mobiliario y equipo de cómputo.
Explicó: “El ahorro de estos recursos fue posible al reducir el consumo telefónico, compra de material para oficina, combustible y energía eléctrica”.







