El derrumbe de Convergencia
La vitalidad que caracterizó al partido Convergencia cuando irrumpió en la escena política local ha sido reemplazada en los últimos años por apuestas desafortunadas, alianzas contradictorias y por la ausencia de liderazgo en su Comité Directivo Estatal, donde hay generalizada carencia de oficio político.
Ese ímpetu que fue la carta de presentación del partido naranja, con figuras experimentadas desprendidas del PRI en su gran mayoría, ha sido reemplazado por una postura conformista, a tal grado que en estos momentos el partido naranja es un instituto que se ha hecho pequeño y que está destinado a formar parte de la “chiquillada”, representada por engendros del corte del PT.
Fui testigo directo de esa forma de hacer política de muy buen nivel, con figuras del corte de Jorge Polanco Zapata, Manuel Valencia Cardín, Guílberth Canto Massa, Roberto Erales Jiménez, Martha Morga Arias, Nahum Fuentes Morales, Javier Cal López y Mario Bernardo Ramírez Canul.
Me consta que ellos y otros involucrados en el proyecto participaron con mucho entusiasmo en la contienda local de febrero de 2002, con la certeza de que podían dar la sorpresa en varios frentes. Y vaya que estuvieron a punto de lograrlo en algunas demarcaciones.
Por ejemplo, Guílberth Canto, titular de Salud en la administración de Mario Villanueva, hizo una campaña intensa con recursos limitados; su tercera posición en la contienda (fue superado por Eduardo Espinosa Abuxapqui (PRI) y por Luis Gamero Barranco, del PAN) fue obtenida a pulso, con votos entregados por convicción.
Esos fueron los tiempos de oro del partido naranja, cuya situación actual es crítica, ya que ha sido convertido en un partido incongruente que ha tenido que marchar al lado de aliados que han sido sus grandes adversarios, representados por el perredismo local.
No es fácil asimilar que la bancada de Convergencia haya dado luz verde a la inhabilitación de Juan Ignacio García Zalvidea (ex presidente municipal de Benito Juárez), y que poco después su dirigencia acepte el liderazgo del “Chacho”.
La dirigencia local de Convergencia ha sido desmantelada, y esto es muy delicado en el caso de un partido de reciente creación que estaba obligado a dar la batalla con sus propios recursos, sin ligar su suerte a la del PRD.
La máxima aspiración de un presidente estatal no debe ser la de ocupar un sitio de privilegio en la lista de candidatos a diputados por el principio de representación discrecional (proporcional). Hay tareas mucho más importantes que definen el destino de un partido político
Selva virgen en pleno Chetumal
En varias zonas de la capital del estado predominan los lotes baldíos que se han convertido con el paso de los días en nido de mal vivientes y refugio de todo tipo de alimañas.
Este es el caso del retorno de la avenida Venustiano Carranza que no ha sido frecuentado por el personal del Ayuntamiento capitalino, a menos que tengan la intención de alimentar una pequeña selva.
Los lotes repletos de vegetación han proliferado en la capital del estado, complicando las tareas del sector salud que ha sido puesto en jaque por el dengue y el paludismo.
El Ayuntamiento capitalino debe hacer su parte para evitar que los lotes se conviertan en un foco de infecciones y sobre todo en una amenaza para las familias.







