El triunfo anticipado de Sara Latife
Pase lo que pase en el proceso interno del PRI para la selección de su dirigente nacional, Sara Latife Ruiz Chávez, quien es compañera de fórmula de Enrique Jackson Ramírez, logrará un envidiable posicionamiento a nivel nacional y sobre todo local, avance que ha puesto muy nervioso al alcalde cozumeleño Gustavo Ortega Joaquín.
Pero en caso de que resulte triunfadora la fórmula encabezada por Jackson, la diputada quintanarroense se encontrará en una posición de altísimo privilegio que le permitiría capitalizar la recuperación de los municipios de Cozumel y Felipe Carrillo Puerto, gobernados por Acción Nacional y PRD.
La imagen de Sara Latife ha estado expuesta en espacios de cobertura nacional (el canal de las estrellas en horario estelar, por decir algo) y los “golpes bajos” condenados por Jackson la han fortalecido, al menos en Quintana Roo.
Y mientras los políticos de patio están concentrados en la búsqueda de mecanismos que mantengan a raya a los adelantados, de cara al proceso local de febrero de 2008, Sara Latife participa en una campaña proselitista en toda forma, reciente el proceso constitucional del que emergió como legisladora federal.
A nivel doméstico la aspirante a la Secretaría General del PRI ha sido la primera que se sube al ring con Gustavo Ortega; de hecho, no es la primera ocasión que lanza duras declaraciones contra el familiar del senador Pedro Joaquín Coldwell, quien respalda la causa de Beatriz Paredes Rangel.
Llegado el momento, en caso de que Sara Latife conozca la derrota al lado de Jackson, estará en condiciones de participar con ventaja en un proceso interno para la elección de candidato a la presidencia municipal de Cozumel.
Sin duda Sara Latife aceptaría con entusiasmo esta misión de alto riesgo, tomando en cuenta que Gustavo Ortega tiene casi todos los hilos del poder en la isla más grande del país, basado en esa popularidad que tanto presume.
Por cierto, el Comité Directivo Estatal del PRI nos informa que 472 consejeros políticos estatales y 28 nacionales de Quintana Roo participarán en el proceso interno para la selección de su líder nacional.
Fuentes ajenas a ese partido han confirmado que la tendencia está a favor del señor Jackson, al menos en Quintana Roo.
Los pasos de un ex presidiario
El médico veterinario Juan Ignacio García Zalvidea se convirtió desde hace algún tiempo en un problema de incongruencia para el PRD en Quintana Roo, ya que el Comité Ejecutivo Nacional prefiere dejar pendiente su futuro político, colocando en aprietos a un partido que está hambriento de un liderazgo que le permita participar dignamente en la próxima contienda local de febrero de 2008.
Andrés Manuel López Obrador ha mantenido a flote a un delincuente que en un país con leyes habría recibido su merecido. Sin embargo, para el peje Obrador el señor Chacho es simplemente un preso político.
Mal hace el PRD en no deslindarse de ese sujeto que ha sido en los últimos meses un lastre para el partido que ha exhibido un doble discurso, una doble moral que en nada dignifica a la política.
Voces como la del perredista Carlos Vázquez Hidalgo han sido una gota de esperanza en medio de ese desierto repleto de cinismo y pragmatismo.







