Esfuerzos personales de los aspirantes
En las últimas semanas el diputado panista Mario Rivero Leal ha intensificado sus tareas de corte proselitista que inició desde hace varios meses, tomando provisionalmente en sus manos el tema de la mega escultura de Sebastián en la bahía de Chetumal, o bien defendiendo la creación del noveno municipio con cabecera en Bacalar.
En los hechos, el legislador del blanquiazul está difundiendo sus actividades, aprovechando la ocasión para darle un empuje de popularidad a su virtual candidatura a la presidencia municipal de Othón P. Blanco.
Con una difusión de esas características el diputado no desafía ningún tipo de ordenamiento electoral, aunque el oportunismo es tan evidente.
Rivero Leal hace lo correcto, ya que sin utilizar recursos públicos está haciendo su esfuerzo personal, posicionando su imagen en el ánimo del electorado que tradicionalmente ha sido fiel al PRI cuando ha estado en juego la alcaldía capitalina, aunque ese respaldo al Tricolor ha sido erosionado a partir de 2005 en la mayor parte de los frentes de batalla.
Rivero Leal y Manuel Valencia Cardín, Presidente de la Gran Comisión del Congreso, son dos prospectos de la oposición que ocupan posiciones clave, superando en estos momentos a Pedro Flota Alcocer y Andrés Ruiz Morcillo, aspirantes del PRI que disputan abiertamente esa candidatura.
Si acaso Pedro Flota ha destacado en esta contienda interna del PRI, ya que su posición de Secretario General del PRI le permite recorrer el estado con un discurso 100 por ciento electoral que domina a la perfección. Sin embargo, su objetivo es simplemente municipal.
A su vez, Andrés Ruiz Morcillo, titular de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), no deja de hacer su esfuerzo, aunque su posición como funcionario estatal ha sido una camisa de fuerza que le ha impedido manifestarse abiertamente.
Los othonenses no lo ubican todavía como político, aunque identifican a la perfección a la dependencia encargada del suministro y cobro del agua potable.
Nos hemos quedado con la idea de que el municipio de Othón P. Blanco es territorio priista, pero esa percepción puede ser demolida en la próxima contienda, ya que en el sur el electorado dejó de comprar el paquete electoral PRI-gobierno, aunque la oposición ha estado dormida y por ello no ha sabido aprovechar sus oportunidades.
De hecho, todos los partidos políticos están en su fase de hibernación, mientras algunos aspirantes hacen esfuerzos personales que han sido en algunos casos exitosos.
Y en este escenario no hay que perder de vista a Manuel Valencia Cardín, un experimentado político que sabe evaluar los tiempos y las circunstancias. Su incorporación como declarado aspirante a la presidencia municipal agitaría el avispero.
No pasemos por alto un detalle significativo: Valencia y William Souza Calderón, dirigente estatal de Convergencia, cerraron filas a favor del proyecto del partido naranja, una opción política que no ha dejado de estar en la pelea y que por lo regular ha postulado a candidatos de muy buen nivel. No hay que perderlos de vista.







