Negocios heridos de muerte
El primer cuadro de la capital del estado ha sido asediado por una competencia agresiva, procedente primero de la zona libre de Belice y posteriormente de la Plaza de las Américas. Sin embargo, los prestadores de servicios de la avenida de los Héroes y sus alrededores han sido los principales promotores de su competencia, ya que han ofrecido un servicio pésimo que ahuyenta al cliente más paciente.
Y aunque hay sus excepciones, los restaurantes y cafeterías del primer cuadro de Chetumal se han caracterizado por un conformismo y un desprecio a la clientela que podría explicar el cierre de algunos de estos establecimientos.
Este comportamiento se manifiesta en otro tipo de comercios, incluidos los escasos sitios donde se venden aparatos electrónicos de importación y de línea blanca, o mueblerías que tienen en su inventario piezas que son dignas del Museo de la Ciudad.
Quienes tuvimos la oportunidad de contemplar la fase final del esplendor de la avenida de los Héroes, donde se concentraba el comercio de importación que dio fama nacional a la capital del estado, no podemos dejar de inquietarnos por el nuevo giro de sus negocios, entre los que predominan las exitosas casas de empeño sembradas en el primer cuadro de la ciudad.
Tales negocios le han dado a la capital una categoría nada envidiable, ya que prosperan donde hay estrechez financiera. Y en estas condiciones de apatía del chetumaleño son los únicos negocios que marchan viento en popa.
Algunos comerciantes han sido obligados a diversificar sus actividades, instalándose incluso en la zona libre de Belice y en la Plaza de las Américas, nuevo punto de reunión de los chetumaleños que merodean incesantemente por sus pasillos.
Pero los comerciantes que le apuestan al primer cuadro de la ciudad deben dar a sus empleados un curso de capacitación para que puedan dar adecuada atención a la clientela.
Anclados en el pasado, están condenados al naufragio, ya que las familias son en principio atraídas por la novedad representada por la instalación de una franquicia o negocio de prestigio que se recomienda de boca en boca.
Ese fue el éxito primero del VIPS y de un café italiano, ambos instalados en la Plaza de las Américas. Sin embargo, pronto el VIPS fue desplazado por El Portón, ubicado frente a SAMS Club, cerca de la desembocadura del río Hondo.
La agresiva competencia gastronómica ha sido resentida por Sergios Pizzas, el restaurante más tradicional de la capital del estado que a duras penas se mantiene a flote.
La receta es sencilla para todos los prestadores de servicios que le apuestan al primer cuadro de Chetumal: calidad, buena atención e innovación permanente.
Y hablando del primer cuadro de la ciudad, el rescate de las casas de madera fue finalmente uno más de los fracasos de la administración del ex gobernador Joaquín Hendricks.
Y es que gran parte de las casas fueron incendiadas por sus propietarios, quienes pronto pusieron sus predios en venta sin que alguna autoridad haya iniciado una investigación para el deslinde de responsabilidades.
De hecho, el supuesto rescate de las casas de madera fue uno más de los jugosos negocios que fueron avalados por el anterior gobernador.







