¿Seis millones tirados a la basura?
El Instituto Electoral de Quintana Roo no tendrá más opción que dar un viraje de 180 grados en el contaminado asunto de una redistritación que sólo genera interés en la gente que está ligada a la política, incluidos comunicadores y algunos curiosos que han dado seguimiento puntual a los pasos del Ieqroo que contrató a la empresa Levanta S.C., erogando seis millones de pesos que serían tirados a la alcantarilla.
Ceñirse a la distribución distrital planteada por esa empresa sería un error mayúsculo, ya que las consideraciones políticas no fueron atendidas en el primer escenario entregado por Levanta S.C., lo que provocó todo tipo de reacciones en contra.
Finalmente, en ese escenario de desconcierto generalizado en el Ieqroo, los representantes de los partidos políticos han dado los pasos necesarios para generar una distritación con sentido práctico que no excluya las consideraciones de naturaleza política, obligadas en este tipo de trabajos electorales.
Los equilibrios son obligados en este reparto del pastel legislativo, ya que no se debe condenar al sur de Quintana Roo y a la zona maya al rezago en materia de representación, por el simple hecho de que el norte turístico ha crecido a pasos agigantados.
Pero si los partidos políticos se ponen de acuerdo, el trabajo de gabinete de la empresa Levanta S.C. habrá sido inútil y sobre todo costoso, ya que el gobierno del estado a través del Ieqroo erogó seis millones de pesos.
Alguien tiene que pagar los platos rotos, en caso de que los partidos hagan el trabajo de esa empresa que vino a vender espejitos al Caribe.
¡ Reforma pendiente en materia cultural
La bancada de Convergencia, encabezada por Manuel Valencia Cardín (Presidente de la Gran Comisión del Congreso), presentó hace algunos meses una iniciativa para hacer posible el nacimiento de una Secretaría de Cultura que reemplazaría al desinflado Instituto Quintanarroense de la Cultura (IQC).
Esta iniciativa certera quedó en manos de la comisión de Educación, Cultura y Deportes, cuyos integrantes al parecer dieron carpetazo al asunto.
El IQC en las actuales condiciones ya dejó de responder a las exigencias de Quintana Roo, ya que se ha convertido en un organismo pigmeo que cuenta con recursos muy limitados y que carece de un proyecto cultural.
Los integrantes de la comisión que tiene en sus manos la iniciativa de Convergencia están obligados a informar acerca del destino de esa y otras iniciativas que mantiene bajo llave.
Por cierto, Valencia Cardín anunció este miércoles que propondrá a la Comisión de Concertación y Prácticas Parlamentarias la apertura de un periodo extraordinario de sesiones para someter a consideración del pleno varias iniciativas que se encuentran en la última etapa del proceso legislativo.
Por ejemplo, en lista de espera se encuentra la Ley de Protección al Patrimonio Cultural y Artístico del Estado, la que propone la Secretaría de Cultura, las reformas al Código Civil, la Ley de Protección y Apoyo a Personas con Discapacidad, la Ley de Desarrollo Económico, que ya están por entrar a la fase de elaboración del dictamen.







