Enemigo de Calderón y amigo de Hamui
Adversario de Felipe Calderón en el proceso interno de selección de candidato panista a la presidencia, Rafael Muñoz Berzunza, quien se ostenta como delegado de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ha sido un cero a la izquierda desde que tomó las tiendas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en el caricaturesco sexenio de Vicente Fox.
Ahora como delegado de la Semarnat, esa instancia vive los peores momentos de su historia en Quintana Roo; y eso que tal dependencia ha tenido delegados mediocres, adictos a la corrupción o francamente ineptos o indolentes.
Así se explica la construcción de la estructura que soporta a la mega escultura de la autoría del mercenario Sebastián, en la bahía de Chetumal que tiene la categoría de “santuario del manatí”.
Pero los “Enemigos del Manatí” participaron en el negocio y guardaron silencio, al igual que la Profepa y la Semarnat; en el caso de estas delegaciones no hay excusa que valga, ya que los panistas llegaron al poder prometiendo que darían un viraje de 180 grados, en este caso en lo relacionado con la defensa de la ecología.
Y los atentados contra el entorno ecológico fueron frecuentes, de norte a sur del estado, a tal grado que reaccionamos con nostalgia cuando hacemos un balance del desempeño de esos delegados, comparando por ejemplo la década de los 90.
Aprovechando la complicidad de los representantes del gobierno federal, el empresario hendrickista Isaac Hamui Abadi se permitió el privilegio de mandar construir una barda que inicia en la zona de playas y se adentra en aguas del Mar Caribe, a unos pasos de su muelle de cruceros de Majahual.
El señor Hamui sabe que puede hacer su santa voluntad, cobijado por burócratas que sólo se limitan a cobrar jugosos salarios, mientras se cruzan de brazos ante los atropellos consumados por modernos piratas que atentan contra nuestros recursos naturales, despreciando en el fondo a nuestro país.
En estas condiciones, bien haría el presidente Felipe Calderón en someter a revisión el desempeño de burócratas como Rafael Muñoz Berzunza que se han negado a intervenir para demoler el muro de la ignominia ecológica.







