Rumbo al segundo informe
Dentro de 25 días el gobernador Félix González Canto entregará su segundo informe en unas condiciones envidiables para cualquier mandatario, más si se toma en cuenta el deplorable antecedente de su antecesor Joaquín Hendricks, quien llevó a la práctica el refrán de “mejor que digan aquí corrió que aquí murió”, sometido a presiones de una desafiante oposición legislativa que fue enfrentada por su Secretario de Gobierno, Pedro Flota Alcocer.
El mandatario estatal ha tomado con destreza las riendas del estado, y su popularidad y aceptación están basadas en resultados y en reacciones certeras impulsadas por el instinto político.
Su relación con los poderes legislativo y judicial ha sido de respeto y de diálogo permanente, sin imponer agendas.
A diferencia de su impopular antecesor, el gobernante cozumeleño está disfrutando el ejercicio del poder, tomándolo como una enorme responsabilidad en el servicio público y no como el premio gordo de la lotería que reporta beneficios a hermanos, yernos y prestanombres.
La reciente colocación de la primera piedra del CRIT y del CRIQ, como parte de la operación Teletón, ha sido hasta ahora el proyecto social más ambicioso, ya que abarca las zonas norte y sur.
Pero en esta administración no todo es positivo, ya que algunos integrantes del gabinete no marchan al ritmo de González Canto. Algunos, como Moisés Pacheco Briceño (subsecretario de Ganadería) y Cecilia Loría Marín (Secretaria Técnica), denigran el historial de los servidores públicos chetumaleños.
Segunda llamada para Rosado May
Ave de tempestades que recibió tarjeta roja en la Universidad de Quintana Roo (UQROO) por unificar en su contra a la plantilla académica y administrativa, Francisco Rosado May aterrizó finalmente en la Rectoría de la Universidad Intercultural Maya que estará ubicada en el municipio de José María Morelos.
El descendiente del General Francisco May no tendrá más opción que aprender de sus errores, enterrando resentimientos para dar cauce a su potencial que está fuera de toda duda, pero que debe ir acompañado por el valioso recurso de la apertura y la humildad en el terreno de los hechos.
Rosado May ha recibido una valiosa oportunidad del gobernador Félix González Canto, quien ha apoyado por completo este ambicioso proyecto que es respuesta contundente a un reclamo de los jóvenes morelenses en primera instancia, ya que dicha Universidad Intercultural tendrá un Campus en el complicado municipio de Felipe Carrillo Puerto.
“Es un honor y un orgullo ser el primer Rector de la Universidad Intercultural Maya”, afirmó el polémico ex Rector de la UQROO que no fue capaz de culminar su primer período y no tuvo más opción que entregar la estafeta a José Luis Pech Várguez, quien dominado por el entusiasmo abandonó la titularidad de Educación y Cultura.
No olvidemos que la Rectoría de la UQROO era una posición cómoda, a tal grado que Efraín Villanueva Arcos permaneció ocho años al frente de esa casa de estudios. Y resulta que a la primera oportunidad el señor Rosado May convirtió ese paraíso en un campo de batalla.
Si, se espera mucho de la futura Universidad que llenará un enorme vacío en la zona centro de Quintana Roo que no había sido favorecida en materia de educación de altura. Y es que los esfuerzos en esa materia se habían concentrado en la capital del estado y en los polos turísticos de la zona norte.







