Cancún en peligro
Desde la explosión del “Caso Cancún”, inflado por el gobierno de Ernesto Zedillo en 1999 para demoler al gobernador Mario Villanueva y sus allegados, este polo turístico no había sido tan golpeado por narcotraficantes que se disputan esta y otras plazas de la República, convirtiendo al país en un campo de batalla permanente.
El gobierno del estado ha hecho su parte, pero el gobierno federal ha sido en realidad un obstáculo, ya que sus fuerzas en muchos casos no han estado del lado de la justicia.
La Procuraduría General de la República (PGR), activa y muy intimidatoria cuando tuvo la consigna de hundir a Villanueva, ha sido un organismo nada confiable a estas alturas, cuando son obligadas respuestas certeras para hacer frente al crimen organizado.
La PGR ha atendido consignas de tipo político y ha sido ineficaz cuando ha sido exigida. Incluso, sus titulares prefieren encerrarse a piedra y lodo, evitando todo tipo de contacto con los medios de comunicación, postura que alimenta las especulaciones y genera desinformación y mayor incertidumbre.
A diferencia de otros gobiernos, el de Quintana Roo ha estado a la altura de las exigencias, ya que el gobernador Félix González Canto está consciente del reto en materia de seguridad que trasciende la cuestión turística.
Los esfuerzos están enfocados a preservar el paraíso del Caribe para todas las familias, conservando a Quintana Roo como tierra de oportunidades para todos los que pretendan progresar en la cultura de la legalidad.
Por supuesto, la violencia se ha manifestado con toda su crudeza en otras zonas, como por ejemplo Chetumal, aunque Cancún destaca por reportar el mayor número de ejecuciones relacionadas con el narcotráfico.
Rezagos en Allende
El delegado municipal de la comunidad de Allende, Jorge Palacios Gómez, le expuso a Manuel Valencia Cardín (Presidente de la Gran Comisión del Congreso) una serie de rezagos que reclaman atención inmediata, entre ellos el deficiente estado de los caminos de acceso y demás vías de la comunidad perteneciente al municipio de Othón P. Blanco.
El delegado le expuso al diputado de Convergencia que la autoridad municipal no ha atendido tales reclamos hechos con insistencia.
Por cierto, sería conveniente que los funcionarios municipales y regidores presten más atención a estas zonas, ya que en este año político se intensificarán los reclamos.
El escaso margen de maniobra del Ayuntamiento ha alimentado la inconformidad en algunas zonas, como por ejemplo Bacalar, propuesto para ser el noveno municipio.
Cabe destacar que el equipo de Cora Amalia no ha estado a la altura de las exigencias, al igual que los regidores que aterrizan cada quincena en el Ayuntamiento capitalino, ajenos a cualquier tipo de compromiso con la ciudadanía.
Corredor escultórico huérfano
El Instituto Quintanarroense de la Cultura (IQC) eligió el camino más fácil para eludir su responsabilidad, dejando en manos del Ayuntamiento capitalino todo lo relacionado con el mantenimiento del corredor escultórico instalado en Chetumal durante el gobierno de Joaquín Hendricks.
Las obras que son presa del vandalismo han sido abandonadas a su suerte por el IQC y por el Ayuntamiento capitalino, aunque todo mundo destaca la importancia de tales piezas que están a un paso de convertirse en simple chatarra.







