El papelón de los delegados
El gobierno de la república a partir del triunfo de Vicente Fox ha fracasado por completo en su enfoque de las delegaciones federales, ya que ha improvisado todo tipo de sujetos en cualquier posición, desde el IMSS hasta Migración y Semarnat.
La incorporación de cuadros panistas locales que fueron colocados en posiciones de primer nivel, sin haber pasado por un período de aprendizaje, ha generado resultados desastrosos, ya que le pánico escénico ha sido una constante, mientras los pendientes se multiplican en todo Quintana Roo.
Por ejemplo, Fernando Zelaya Espinosa tuvo un desempeño de miedo al frente de Migración en Chetumal, ya que en su período se reportaron dos fugas masivas de indocumentados cubanos.
Además, el señor Zelaya en aparente estado de ebriedad atropelló y mató a un anciano a unos pasos de Migración, circulando antes del amanecer a bordo de una camioneta oficial.
Zelaya apostó a favor de Santiago Creel Miranda, creyendo que era amplio favorito frente a Felipe Calderón, el autodenominado “hijo desobediente”.
Otro funcionario improvisado es Rafael Muñoz Berzunza, quien fue colocado al frente de la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Este joven chetumaleño, ex Secretario General del PAN en Quintana Roo, hizo frecuentes papelones al frente de esa dependencia que al menos en teoría se encarga de proteger el ambiente, muy recomendable en diversos sitios turísticos del norte del estado.
Muñoz Berzunza decidió respaldar a su jefe en el proceso interno de elección, pero Alberto Cárdenas Jiménez fue enviado al sótano.
De todos modos Muñoz Berzunza fue promovido a la delegación de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), institución que extraña los tiempos del PRI, cuando eran designados funcionarios con mayor experiencia, aunque de todo hay en la viña del Señor.
No olvidemos que los delegados ambientales de extracción panista se cruzaron de brazos ante el atentado ecológico representado por la instalación de una mega escultura en la bahía de Chetumal, denominada santuario del manatí a partir de 1996. Ni los delegados priistas hubieran sido tan tibios en temas como el de la mega escultura.
Lo peor de todo es que los cuadros panistas locales tienen un equivalente en panistas y funcionarios si filiación partidista que proceden de otras entidades y cuyos antecedentes son desconocidos en Quintana Roo.
Este es el caso del señor Jorge Río Pérez, el delegado del IMSS que ha dejado que crezcan los rezagos en diversas áreas, haciendo gala de insensibilidad política que alimenta manifestaciones; al menos la de este miércoles es el primer aviso.
Lo mismo ocurre en delegaciones como Sagarpa y PGR, inexistentes en los hechos pero latentes en la jugosa nómina.
Con desempeños de esta naturaleza, el gobierno federal debe valorar la posibilidad de desaparecer tales delegaciones, ya que son simplemente un cero a la izquierda, aunque participen en un gobierno de derecha.
Lamentablemente el gobierno federal congeló los movimientos en todas sus delegaciones, aunque un cambio no es garantía de mejoría. Sobran los antecedentes en este sentido.







