La caída de un chetumaleño
Rafael Muñoz Berzunza, expulsado por el presidente Felipe Calderón de la delegación de la Semarnat por su pasividad ante la destrucción de manglares en la zona norte del estado, era uno de los contados chetumaleños que permanecían al frente de posiciones del gobierno federal; su balance había sido negativo en lo general, debido en gran parte a la inexperiencia que intentó compensar con entusiasmo.
Pero finalmente el hilo se tenía que romper por lo más delgado, y en este caso Muñoz Berzunza era la pieza idónea para este festín promovido por un presidente que ha sido sensible ante el tema de la preservación ambiental y en particular de la conservación de los manglares.
Berzunza, emanado de la Secretaría General del PAN, formó parte del grupo de panistas que fueron recompensados con posiciones burocráticas luego del proceso federal del 2003, cuando se renovó el poder legislativo.
Asumiría la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en cuya posición fue excesivamente prudente cuando se imponía la necesidad de proceder con energía para darle un mensaje contundente a la sociedad, ya que un gobierno diferente al PRI estaba siendo evaluado.
En el proceso interno de selección de candidato presidencial decidió jugársela al lado de Alberto Cárdenas Jiménez, quien quedaría ubicado en la tercera posición.
Pese a ello, sin haber dado grandes muestras de efectividad, fue colocado al frente de la delegación de la Semarnat, un organismo que había sido un cero a la izquierda, al menos en el caso de Quintana Roo.
Morcillo ante la Conago
A pocos días de que Andrés Ruiz Morcillo (titular de Agua Potable) tomara las riendas de la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento (ANEAS), el pasado miércoles posicionó sus propósitos de lograr una mejor gestión del vital líquido en el país en una de las esferas más elevadas, como es la “Conferencia Nacional de Gobernadores” (CONAGO).
Fue precisamente en la instalación de la Comisión de Agua de la Conferencia Nacional de Gobernadores, encabezada por Enrique Peña Nieto (gobernador del Estado de México), donde Ruiz Morcillo hizo un reconocimiento a los gobernadores por impulsar al más alto nivel de la agenda política nacional el tema de los servicios públicos de agua y saneamiento.
Y es que Ruiz Morcillo domina estos temas, lo que ofrece garantía de que las gestiones que realice ante legisladores y funcionarios del más alto nivel surtirán efectos positivos para Quintana Roo y en general para toda esta región. El funcionario resumió ante quienes tienen la función de legislar en la esfera nacional, las prioridades de la situación actual del sector en el país, y se pronunció por la formulación de un modelo descentralizado de gestión del agua, aprovechando las fortalezas y avances institucionales ya logrados.
Triste espectáculo de un dirigente
William Souza Calderón, dirigente estatal de Convergencia, se mantiene como una permanente fuente de discordia en un partido naranja que era ejemplo de seriedad política.
Especialista en el oficio de la demolición, Souza está exhibiendo ante la sociedad las miserias de su período como dirigente tan ajeno a su partido y tan cercano al PAN y al PRD.
Su ofensiva contra los diputados locales de su partido ha sido su más reciente desatino. Y faltan más.
Por lo pronto, su nulo poder de convocatoria fue demostrado por la visita frustrada del dirigente nacional de su partido, sustituido por el Secretario Nacional de Convergencia, Pedro Jiménez de León.







