La herencia de Cecilia Loría
Los malos pasos de Sergio Chab Ruiz en un área estratégica de la Secretaría de Educación y Cultura (SEyC), interrumpidos de tajo hace algunos días, eran impulsados por una tendencia avalada en el sexenio pasado por Cecilia Loría Marín, la poderosa titular de Educación que dio el salto espectacular de la cátedra en el Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH) a mujer con doble fortuna, la financiera y la del olvido institucional.
Sub Secretario de Administración y Finanzas, Chab Ruiz era identificado popularmente como un funcionario tan corrupto como impune que estuvo a un paso de ser relevado por José Luis Pech Várguez, quien antes de tomar la decisión empacó sus chivas para ir al rescate de la Universidad de Quintana Roo (UQROO).
Sergio Chab y José Guadalupe Rodríguez Ahumada (director de Recursos Humanos en la SEyC) eran los más visibles de un equipo especializado en el latrocinio de altos vuelos, en el eterno período de Cecilia Loría, quien antes de concluir la gestión de su aliado, el gobernador Joaquín Hendricks, decidió probar su potencial electoral en febrero de 2005.
La venta de plazas era una de las especialidades de Sergio Chab, quien tendrá escasos motivos para preocuparse en caso de que se mantenga la tendencia del borrón y cuenta nueva en la Contraloría Estatal.
Lo que sorprende es el tiempo extra que le fue concedido a este oscuro sujeto que en otras condiciones sería firme candidato a prisión. Hablamos de dos años al frente de la SEyC, pese a sus antecedentes públicos que lo descalificaban para repetir en esa posición donde se manejan los dineros de la Educación.
Pero la venta de plazas es una práctica común en los dominios del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), donde una plaza en promedio cuenta 70 mil pesos, aportados por decenas de padres de familia que desean coronar sus esfuerzos incorporando a sus hijos a un devaluado magisterio.
Esta venta de plazas desafortunadamente es la punta del iceberg, como podrá atestiguar Cecilia Loría. Y en este océano de corrupción el tal Chab es un simple pececito.
Liderazgo en Convergencia
Acéfala la dirigencia estatal de Convergencia, partido que ha sido convertido en simple apéndice de una facción gangsteril del PRD, era urgente la aparición de su líder moral, Jorge Polanco Zapata, quien fue pieza clave del asombroso avance del partido naranja a partir del proceso local de febrero de 2002, cuando estuvieron en juego alcaldías y diputaciones locales.
No olvidemos que Jorge Polanco dio una lección de política de alto nivel a fines de 2004, cuando aceptó hacerse a un lado por segunda ocasión para despejarle el camino a Addy Joaquín Coldwell, quien fue asimilada como candidata de la coalición PAN-Convergencia a la gubernatura.
Polanco no ha perdido de vista que Convergencia es el partido de oposición que cuenta con figuras sólidas que cuentan con enorme potencial político y electoral, ausente en el caso del PRD.
Y aunque el potencial de Convergencia como partido es ridículo, prácticamente inexistente, cuenta con candidatos potenciales a todas las posiciones que estarán en juego en febrero de 2008, aunque la irresponsabilidad de su dirigencia estatal ha debilitado por completo al partido naranja, a tal grado que a estas alturas depende por completo de una coalición con el PRD, posibilidad que es rechazada por algunas de sus figuras que no quieren ir con ese partido ni a la esquina.







