Contaminación política
Debilitada por su origen turbio, ya que ha sido manejada tras bambalinas por Cecilia Loría Marín (Secretaria Técnica del Gabinete), Fuerza Social por Quintana Roo es una Agrupación Política Estatal que en nada contribuye a la diversificación de la oferta política en un estado que ha carecido de opciones autóctonas.
Y vaya que urgen las opciones frescas, ya que la falta de representación de los partidos políticos crea las condiciones para el brote de liderazgos espontáneos con tintes mesiánicos, capaces de poner de rodillas a cualquier franquicia partidista.
En lo sucesivo el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) debe exigir la identificación de los liderazgos reales para evitar que sean enviados a la guerra sin fusil elementos como Manuel Aguilar Ortega, quien tuvo que soltar la dirigencia formal de esa agrupación nebulosa para asumir la titularidad de la Secretaría de Salud, en sustitución de Amílcar Rosado Alavés.
Y es que ante la deserción de Aguilar Ortega, Cecilia Loría tuvo que echar mano de Avelino García Aguilar, su subordinado en la Secretaría Técnica y elemento de toda su confianza, para que tomara las riendas de su engendro político.
El problema para Cecilia Loría es que un sector de la opinión pública ya está al tanto de su jugada maestra, por lo que el crecimiento de esa opción de participación se complica de antemano.
El Ieqroo debe ser más riguroso a la hora de autorizar registros a agrupaciones manchadas por su origen cuestionable, como en el caso que nos ocupa.
Los partidos estatales y las candidaturas independientes son la mejor opción para oxigenar las ofertas partidistas en Quintana Roo. Sin embargo, los representantes de los partidos políticos con registro, se niegan a permitir el paso a tales alternativas ya que son un enorme desafío para su negocio electoral.
Mujeres al borde de un ataque…
Más de 40 reclusas del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Chetumal, en su mayor parte procesadas por delitos contra la salud, se amotinaron por espacio de dos horas para exigir que las autoridades carcelarias den marcha atrás en la restricción de su ingreso al área varonil.
Aunque 21 internas tienen pareja en el reclusorio, las autoridades temen que algunas aprovechen la oportunidad para prostituirse y para comprar drogas o alcohol, de ahí que se haya evitado su libre acceso al patio central, donde podían convivir libremente con los internos.
“Las mujeres tienen a sus parejas desde el exterior; primero cae uno de ellos y aquí se encuentran y quieren seguir haciendo vida conyugal”, explicó José Luis Chávez, subdirector Operativo del Cereso.
Destacó el caso de Doris Pastora García Angel, originaria de Tabasco y adicta a las drogas desde muy joven, quien con un enorme cuchillo amenazó con quitarse la vida.
Por su parte, Gaspar Armando García Torres, titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, admitió que uno de los mayores reclamos de las internas está relacionado con la restricción de sus visitas conyugales a los internos.
“No se les puede exponer bajo ninguna circunstancia, aunque sabemos que algunas tienen pareja formal en el Cereso; pero se trata de que puedan convivir sin riesgos”, dijo.







