Juan Ortiz se lanza de nuevo
Más expuestos ante la opinión pública, Andrés Ruiz Morcillo y Pedro Flota Alcocer eran hasta hace algunas semanas los únicos aspirantes del PRI a la presidencia municipal de Othón P. Blanco. Incluso, se daba por hecho que uno estaría a un paso de ser el sucesor de Cora Amalia Castilla Madrid, dejando al otro la vía abierta para el poder legislativo.
Pero la lista de aspirantes va en aumento y ya incluye a Juan Ortiz Cardín, quien fue Secretario General del Ayuntamiento capitalino en el trienio de Eduardo Espinosa Abuxapqui; en esa ocasión el diputado federal chetumaleño respaldaría a su Tesorero Gustavo García Bradley, quien también figura en esa lista de aspirantes del Tricolor.
La irrupción de Juan Ortiz Cardin le inyecta pimienta al proceso de elección en el PRI, ya que se trata de un aspirante experimentado que no se insubordinó cuando los vientos fueron favorables a la causa de Cora Amalia, quien había quedado en el camino a fines de 1998, cuando Eduardo Ovando y Espinosa Abuxapqui disputaron la candidatura en un proceso interno del que emergió como triunfador el primero de ellos.
Ortiz Cardín, director del DIF estatal con Isabel Tenorio de Villanueva, tiene un aspecto delicado que puede ser su fortaleza en esta coyuntura prácticamente electoral. Y es que carece de padrino político y se ha lanzado por su cuenta a esta aventura, respetando rigurosamente las reglas electorales.
Sin embargo, no hay que olvidar que Juan Ortiz tiene una trayectoria política que lo coloca en la lista de serios aspirantes a la alcaldía que dejará vacante Cora Amalia Castilla, pero será cuestión de seguir el curso de los acontecimientos.
Reacción tardía del Itaipqroo
Carlos Bazán Castro, consejero presidente del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado (Itaipqroo), reaccionó tardíamente y seleccionó a un destinatario que debe ser incluido sin duda alguna, pero sin excluir a la sociedad.
El funcionario envió un oficio al Congreso del Estado para intentar aclarar algunos señalamientos que según Bazán “resultan de fácil volatilidad mediática”.
A estas alturas aclarar lo relacionado con sus gastos excesivos en servicio médico, adquisición y mantenimiento de vehículos y en su aumento salarial es algo que no tiene sentido, sobre todo si se excluye a la sociedad de esta pretendida rendición de cuentas.
Y contra la opinión de Bazán los casos expuestos no han sido de “fácil volatilidad mediática”, ya que han tenido como sustento documentación oficial y testimonios de empleados del Instituto que no fueron del todo certeros, aunque no fueron desmentidos en forma oportuna por Bazán Castro.
Claro, en su momento el consejero Enrique Mora Castillo salió al encuentro de los medios de comunicación, siempre disponibles para cualquier aclaración o para contrarrestar cualquier tipo de exceso.
Mora Castillo desmintió con documentos parte de la información filtrada por personal del Instituto, tarea que debió tomar en sus manos un equipo de asesores en comunicación que al menos en teoría debiera estar incluido en el organigrama.
En fin, el Itaipqroo se ha complicado la vida por sus deficiencias en materia de comunicación, ya que dicho organismo se ha apartado de la sociedad, reaccionando tardíamente ante cualquier señalamiento.







