Cecilia se resiste a desistir
Era demasiado bonito para ser real, ya que Cecilia Loría Marín no iba a darse fácilmente por vencida estando en juego la posesión de un predio que la rescatará de la “honrada medianía” recetada por Benito Juárez, ese ilustre personaje que recomendó no depositar fortunas mal habidas en el California Commerce Bank.
Y es que finalmente este jueves, en punto de la una de la tarde, la ex titular de Educación y Cultura presentó un desistimiento parcial que de todos modos la mantiene como parte interesada, dispuesta a reclamar en cualquier momento la posesión del valioso predio de Tulum que fue asignado a la Universidad de Quintana Roo.
En términos jurídicos, presentó un desistimiento de la instancia, no de la acción, por lo que su derecho queda vigente y queda habilitada para presentar una nueva ofensiva ante otro Juzgado, tan pronto considere que la coyuntura es óptima.
El desistimiento definitivo de la ex catedrática del Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH) hubiera despejado el camino rumbo a la solución del conflicto, ya que el gobierno del estado solo habría tenido que enfrentar a un posesionario que reclama la propiedad de seis de las 39 hectáreas ubicadas en la Riviera Maya.
La señora Loría sigue jugando con fuego, ya que anticipó un desistimiento que no fue tal, sorprendiendo de paso al Rector José Luis Pech Várguez y a nuestros diputados que se fueron con la finta.
En el caso de los diputados, las comparecencias son útiles cuando se ha efectuado una minuciosa labor de investigación y se cuenta con todos los elementos para cuestionar a determinado servidor público.
Lo grave del caso es que la amenaza persiste, representada por la mujer cuya derrota en febrero de 2005 le dio un empujoncito al PRI para que perdiera el control del Congreso por vez primera en la historia del estado.
Tres años de satisfacciones
Formar parte del selecto equipo que todas las mañanas lanza a la calle a El Quintanarroense es ante todo un privilegio, ya que este medio con el rigor periodístico como carta de presentación se ha consolidado en un mercado tan exigente.
Con un equipo encabezado por Miguel Ramón Martín Azueta (Presidente y Vicepresidente de la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos A.C.) el proyecto sólo podía estar condenado al éxito que nos obliga a redoblar esfuerzos para mantenernos en esta posición de privilegio en el ánimo de una opinión pública certeramente orientada.
Guillermo Vázquez Handall, nuestro Director General, se ha incorporado al proyecto con una visión entusiasta y con sentido innovador, aterrizando propuestas que han fortalecido ciertas secciones de nuestro periódico.
Qué decir de Oscar González Ortiz (Director Editorial) y de Ricardo Navarro Madera (Subdirector Editorial) y de todo el equipo que participa en esta opción periodística que inicia su travesía en plena madrugada, partiendo de la Riviera Maya.
No debemos olvidar que El Quintanarroense, a diferencia de otras opciones que no tiene sentido mencionar, es un proyecto noble concebido por un quintanarroense que ama a su estado.
Sin duda, con el respaldo de los lectores, habrá Quintanaroense para muchas décadas.







