Félix, ni árbitro ni parte en el proceso
La valoración de las virtudes de esa pluralidad tan temida por los priistas que ha sido inquilina del Congreso local a partir de 2005, y la promesa de que en las elecciones que se avecinan el gobernador no será ni árbitro ni parte, fueron las piezas centrales del discurso que dirigió Félix González Canto a Quintana Roo, en el marco del festejo de sus 33 años como estado.
Ayer quedó claro que mientras en otras entidades el pluralismo es un punto de colisión e inmovilismo que toma como rehén a la sociedad, en Quintana Roo los tres poderes conviven en armonía, respetando sus respectivas áreas de poder e influencia sin que tengan que convertirse en un club de amigos.
La sesión solemne del Congreso local fue emotiva y ejemplar, con una enumeración de fortalezas que fueron expuestas magistralmente por el gobernador Félix González Canto, quien destacó “que la antes temida pluralidad se ha convertido aquí en el escenario de la discusión profunda”.
“De esta Décimo Primer Legislatura quiero destacar lo importante que ha sido en el devenir histórico, el trabajo de esta legislatura, donde la pluralidad del voto ciudadano se expresó y conformó un Congreso plural y diverso, como el mismo rostro social de nuestro Quintana Roo”, dijo el mandatario ante los ex gobernadores Jesús Martínez Ross y Miguel Borge Martín.
Expresó también que “esta soberanía ha respondido con creces al reto de asumir su diversidad democrática, el cual, ninguna fuerza política puede por si sola imponer su criterio o embestir al oponente”.
En un recinto legislativo a reventar, presentes los Diputados Constituyentes y los legisladores federales Eduardo Espinosa Abuxapqui, Sara Latife Ruiz Chávez y José Luis Máximo García Zalvidea, González Canto habló de la contienda electoral en la que está inmerso el del festejo:
“Como Gobernador del Estado yo espero y convoco a que cada fuerza política asuma su propio y libre compromiso con un proceso electoral dinámico e intenso, legal y limpio; hoy convoco a que todos los factores de este proceso electoral asuman el compromiso de responder con propuestas viables a una sociedad que cada día exige más que nosotros los políticos, a una sociedad que requiere una oferta electoral que acompañe la realidad de la gente y no los ensueños de las buenas intenciones”.
Y culminó: “Por mi parte, atenderé mi responsabilidad constitucional y que no quede duda que en las elecciones, el Gobernador no será ni árbitro, ni tampoco será parte”.
Ausentes los ex gobernadores Pedro Joaquín Coldwell y Joaquín Hendricks Díaz, quien no quiso exponerse a otra lluvia de abucheos, el diputado panista Juan Carlos Pallares Bueno confundiría en su intervención el segundo apellido del Secretario de Gobernación del sexenio de Luis Echeverría, al referirse a Mario Moya Plascencia (lo correcto es Palencia).
Valencia: Q Roo no es botín de oportunistas
Más tarde, en el monumento a Andrés Quintana Roo, Manuel Valencia Cardín, Presidente de la Gran Comisión del Congreso, advirtió que “Quintana Roo es tierra de oportunidades, no botín de oportunistas”.
Y añadió que “al igual que nuestros abuelos, volveremos a cerrar el paso a quienes llegan a enriquecerse fácilmente a costa de los demás, o a querer gobernar esta tierra sin haberse ganado ese derecho legítimamente”.
El ex dirigente estatal de Convergencia reconocería que “tenemos el ejemplo de un gobernante con visión de estadista, quien ha sabido establecer una relación armónica y de colaboración con el Presidente de la República, quien milita en un partido diferente al suyo, y con presidentes municipales y legisladores de las diversas organizaciones políticas en el Estado”.
Hoy reconocemos públicamente, que Quintana Roo cuenta con un gobernante que sabe mirar más allá de las diferencias; que sabe respetar e incluir propuestas, sin distinguir ideología o partido del que provengan”.







