La suerte está echada para el ex gobernador Mario Villanueva, cuyo traslado a Estados Unidos fue autorizado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), decisión que era bola cantada si tomamos en cuenta el comportamiento del gobierno federal en materia de extradiciones.
La valoración política no fue excluida de este proceso por el Presidente Felipe Calderón, quien aprovechó que la atención del país está puesta en la tragedia desatada en Tabasco y Chiapas para dar luz verde en este caso tan incómodo que fue heredado por el presidente Ernesto Zedillo.
Sin embargo, en algunos sectores de Quintana Roo quedaba un vestigio de esperanza, sobre todo cuando su cuarto gobernante había abandonado con buen ánimo el infierno de Almoloya, en el estado de México. Pero el semblante del ex gobernador del estado se fue modificando con el paso de los días, hasta recibir esta noticia.
En el caso de narcotraficantes consumados la extradición puede ser aceptable hasta cierto punto, pero con Villanueva representa un duro golpe a la credibilidad en nuestras devaluadas instituciones.
Sin meter las manos al fuego por Mario Villanueva, considero que nuestro país debe tener la capacidad para juzgar a sus delincuentes, sin convertirlos en una papa caliente que debe ser aceptada por Estados Unidos.
Pero como muchos mexicanos tengo una certeza: ser juzgado en Estados Unidos es mucho mejor, ya que México ha dado al mundo muestras de podredumbre en materia de impartición de justicia.
Pero por ahí debimos comenzar, ya que el proceso de Villanueva debió ser atendido desde el principio en Estados Unidos, ya que en Almoloya su reclusión tuvo sabor a escarmiento porque la maquinaria de la justicia de ficción nunca fue puesta en marcha.
Al enterarse de que Relaciones Exteriores dio luz verde al traslado para que en el país del norte enfrente un juicio por narcotráfico, Carlos Mario Villanueva Tenorio afirmó que esto es “indignante”, ya que “la Federación actúa contra lo que marca la Constitución”.
Sin embargo, dijo que el abogado defensor del ex gobernador Mario Villanueva prepara un amparo contra la extradición, por lo que “hay esperanzas” hasta que se conozca la resolución del Juez.
A raíz de su proceso de extradición, hace algunas semanas se manifestaron más de 10 mil chetumaleños en la principal avenida de la capital del estado, exigiendo al gobierno federal que no envíe al ex mandatario a Estados Unidos, con el argumento de que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito.
Meter a Villanueva en la misma canasta que ocupan narcotraficantes de alta peligrosidad es una injusticia que ha sido denunciada una y otra vez por defensores de la causa del ex mandatario, entre ellos Manuel Valencia Cardín, Presidente de la Gran Comisión del Congreso.
“Es lamentable la extradición de Mario Villanueva, ya que en México nunca se le comprobó su responsabilidad en el delito de narcotráfico”, opinó Valencia Cardín.
Otros, como el diputado federal Eduardo Espinosa Abuxapqui, han defendido públicamente a Villanueva, cuya resistencia ha asombrado a sus enemigos acérrimos, entre ellos Ernesto Zedillo.
Presagio de violencia en Cozumel
Con un zafarrancho fue instalado este martes el Consejo Distrital del Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) en la isla de Cozumel, donde PRI y PAN libran una batalla de pronóstico reservado.
Un centenar de simpatizantes de Acción Nacional, entre quienes destacaban empleados del Ayuntamiento, exigieron la exclusión de Tomás Celis Quintal como integrante del Consejo Distrital, con el argumento de que es militante del Revolucionario Institucional.
Los panistas efectuaron un plantón ante la sede del Consejo Distrital, y cuando los integrantes del Consejo Distrital y del Ieqroo intentaron ingresar al inmueble algunos manifestantes lanzaron golpes en el rostro contra Celis Quintal, zarandeando a representantes del Ieqroo, entre ellos el Consejero Guillermo Escamilla Angulo y Mario Eduardo Camacho, portavoz del organismo electoral.
Carlos Soberanis Ferrao, titular del Ieqroo, confirmó que el organismo que representa interpuso una demanda ante el Ministerio Público del Fuero Común de la isla contra quien o quienes resulten responsables, por el delito de agresión y daños ocasionados al vehículo del consejero Celis Quintal.
“Los manifestantes le pegaron en la cara a Celis y los jalonearon, como a otros miembros del Ieqroo; además, agarraron a palazos el vehículo del consejero, destruyendo los faros y navajeando las llantas”, añadió Soberanis.
Como se sabe, en la isla cada palmo de terreno se disputará hasta el último aliento, como si estuviera la vida en juego.
Los líderes partidistas deben llamar al orden a sus huestes para evitar que la sangre llegue al río.
En la isla más grande del país están dadas las condiciones para una confrontación de mayores dimensiones, ya que PAN y PRI libran una batalla encarnizada, con las dos monedas en el aire hasta ahora: presidencia municipal y diputación.
Alexander, un lastre para el SNTE
Mal haría el Partido Nueva Alianza (Panal) al disfrazar a Alexander Zetina Aguiluz de candidato a diputado local, ya que difícilmente obtendría el triunfo en la casilla cercana a su residencia.
Claro, como se trata de garantizar el apoyo teórico del sector magisterial, el objetivo es lanzarlo como candidato a diputado, aunque en su caso lo más recomendable sería la posición de privilegio en la lista de diputados por el principio de representación proporcional.
De esta manera Alexander ingresaría al Congreso por la ruta de la ignominia, ya que las pluris son posiciones que no tienen la menor relación con los procesos democráticos, aunque nadie quiere entrarle al tema porque son privilegios que solo un loco lanzaría por la borda.
El Panal tiene una oportunidad envidiable en Quintana Roo, ya que el partido Convergencia se ha desinflado en el municipio de Othón P. Blanco. Sin embargo, los líderes reales del partido deben proceder con mucha inteligencia.
Escurrimientos de Campeche
El Ayuntamiento capitalino está pendiente de los escurrimientos procedentes de Campeche que han provocado tres pasos de agua con ocho centímetros de profundidad en las cercanías de Chacchoben, sin aislar a las comunidades de la zona.
Pedro Santos Chuc, director municipal de Protección Civil, aseguró que este escurrimiento no ha provocado la muerte de ganado, aunque no ha dejado de ser monitoreado para evitar alguna sorpresa desagradable.