Hablando de mujeres y candidaturas
Algunas mujeres pretenden pasar en esta elección por la prueba de las urnas, pero la obtención de una candidatura a diputada debe ser fruto de valoraciones políticas que no atiendan la obligada asignación de determinado porcentaje a las féminas, quienes en muchos casos han decepcionado a hombres y mujeres por igual.
He sido testigo de charlas de dirigentes partidistas o segundos e incluso terceros de a bordo, quienes señalan que fulana o zutana tiene la candidatura en la bolsa por “la cuestión de la equidad y género”.
Independientemente del potencial político de la mujer, su ascenso está garantizado por la cuota de equidad y género que confirma que los hombres son los amos del juego en todos los partidos.
No dudo que la cuestión de la equidad y género sea una especie de barrera de contención para evitar que por ejemplo el 99 por ciento de los hombres se apodere de las candidaturas, pero considero que los partidos políticos deben explorar otras opciones que posibiliten el ascenso de mujeres que hagan posible el postergado relevo generacional.
Hasta ahora ningún partido político ha promovido la formación de cuadros, fogueando por ejemplo a líderes estudiantiles emanados de universidades e institutos tecnológicos. La acción de los institutos es nula en esos territorios donde sólo se reclama el sufragio, sin comprometer de otra manera a su población apática.
Y es que todo se limita a la participación de mujeres que responden a intereses políticos de otra naturaleza, y que tienen la candidatura segura por esa cuestión de equidad y género que cobija mediocridades.
Creo que la libre competencia garantizará por si misma porcentajes más equilibrados, posibilitando el ascenso por méritos propios, no por una obligación.
En este terreno los partidos políticos deben ir trabajando en forma permanente para posibilitar el ascenso de nuevos valores de la política. A ver cuando inician con esta tarea.
En la actual Legislatura podemos admitir alguna excepción, pero casi siempre el desempeño de las féminas fue decepcionante, ya que en muchos casos fueron fruto de la improvisación. Los nombres: Inés López Chan (PRD), Ligia Arana Esquivel (PRD), Flor de María Palomeque Barrios (antes PT y ahora Convergencia) y Rosa María Tuz Perera (PRD).
Algunos diputados no cantan mal las rancheras en el terreno de las capacidades, pero no son tema de esta columna, así que debemos omitir los nombres de Manuel Delfín Gil, Otto Ventura Osorio y Roberto Castellanos Tovar (PRI), entre otros que escapan a la memoria.
Ochenta con Villanueva
¡Mario, amigo, Quintana Roo está contigo!, exclamaron por espacio de dos horas en las afueras de San Lázaro más de 80 quintanarroenses que por vía terrestre se desplazaron hasta la capital del país para darle su respaldo al ex gobernador Mario Villanueva, pidiendo en concreto que no sean violadas de nuevo sus garantías individuales.
Los diputados quintanarroenses Sara Latife Ruiz Chávez y Eduardo Espinosa Abuxapqui lograron que el diputado Emilio Gamboa Patrón, coordinador de la bancada Tricolor, escuchara de viva voz las demandas de los 80 quintanarroenses que viajaron en autobús hasta la sede del poder legislativo.
Y aunque de lengua se come un plato, Gamboa Patrón aseguró que él y el grupo parlamentario del PRI trabajan en la defensa del ex gobernador y consideró que la extradición de Villanueva a Estados Unidos no procede.
Un dolor de muelas para el PRD
Su excusa para no aceptar la diputación local en calidad de emergente fue un presagio de lo que sería para la bancada a la que pertenecería: un auténtico dolor de muelas.
En efecto, la diputada Gelmy Candelaria Villanueva Bojórquez (suplente de Alejandro Alvarado Muro) decidió ser diputada independiente, dando un nuevo revés a una fracción amarilla que se encuentra en terapia intensiva desde el inicio de la actual Legislatura.
Aunque no se han precisado las razones que orillaron a la diputada suplente a tomar tal decisión, de entrada su apuesta es positiva porque ya nada queda por hacer en un partido que pretende encumbrar como nuevo pastor de ese rebaño en la próxima Legislatura a Carlos Canabal Ruiz, un sujeto que ha logrado eludir la acción de la justicia y que pretende obtener por la vía plurinominal un fuero que al menos en nuestro país es eficaz pasaporte a la impunidad.
Tres priistas “amarrados”
Afirman que la apuesta del PRI va en serio en este proceso electoral. Y es que no quieren dejar cabos sueltos y desde ahora tejen finamente para conservar la unidad y obtener sus objetivos en las elecciones del 3 de febrero próximo.
Por lo pronto, luego de lanzar la convocatoria para los aspirantes a presidentes municipales, comenzaron a abonar el terreno para las diputaciones, en especial para los distritos del sur de la entidad, donde confían en volver a los tiempos del “carro completo”.
Los nombramientos de Carlos Mario Villanueva Tenorio, Guadalupe Sánchez Valenzuela y Eduardo Ic Sandy como coordinadores de activismo político en el primer, cuarto y quinto distrito, respectivamente, traen obvias lecturas políticas.
En primera, porque los tres tenían serias aspiraciones de contender por una diputación, pero su rentabilidad política no era de las mejores en los dos últimos casos y el Tricolor no quiere depender de la suerte o de lo que dejen de hacer sus adversarios.
Con estos nombramientos se vaticina que el tricolor se la jugará con Gustavo García Bradley, María Hadad Castillo, Pedro Flota Alcocer, Héctor Peña Fuentes y José Contreras Méndez.
De ellos, los que tienen prácticamente amarradas sus candidaturas son María Hadad en el segundo distrito, por la cuestión de la equidad y género; Pedro Flota Alcocer en el tercero, por representar la estructura del partido y contar con el respaldo de la presente administración, y Héctor Peña Fuentes por el cuarto, ya que cuenta con el respaldo de la dirigencia nacional de la CNC, el sector cañero, lechero, ganadero y empresas rurales.
El panorama comienza a despejarse al interior del Tricolor debido a que la dirigencia estatal ha tomado en cuenta a los grupos políticos del partido, así como los grupos de poder político, económico y social, evitando movimientos negativos que fueron la causa de su derrota en tres de los cinco distritos de Othón P. Blanco en la pasada elección.







