Los refuerzos del PRI en Cancún
Si el PRI tuviera que cubrir los honorarios de sus repentinos aliados electorales, sin duda sería obligado a solicitar un préstamo a Carlos Slim. Y es que el PAN y el PRD se han complicado la existencia a tal grado que nunca antes el priista Víctor Viveros había tenido tantas posibilidades de triunfo en Benito Juárez.
Lo de complicarse la vida es un decir, ya que parece un plan con maña que ha sido ejecutado cuidando el mínimo detalle.
Un aparente descuido de la dirigencia municipal del PAN en Benito Juárez dejó a este partido sin proceso interno de selección de candidato en el municipio que atrae los reflectores tanto como Cozumel, aunque el PAN tendrá que remar contra corriente en Cancún porque no figura como favorito, ya que es ampliamente superado por el PRD.
Y si este partido se hace trizas como acostumbra, el primer beneficiado sería el PRI, cuyo virtual candidato Víctor Viveros Salazar tiembla ante la posibilidad de enfrentar a Greg Sánchez Martínez, quien ha enfrentado la oposición sistemática de Juan Ignacio García Zalvidea en el PRD.
Errores aparentemente infantiles y una lucha a cielo abierto en el PRD le han dado al PRI la posibilidad de repetir en la alcaldía más incómoda del estado, esa que le dio la espalda por vez primera en 2002, cuando Juan Ignacio García Zalvidea dio el campanazo como candidato del Verde Ecologista.
La omisión panista fue cometida por Víctor Sumohano, su dirigente en Benito Juárez, cuyo descuido le ha complicado la vida a un partido azul que no ha penetrado en ese territorio tan hostil para el PRI, como lo confirma un antecedente: un solo triunfo a nivel distrital, en la elección de 1996.
En concreto, la dirigencia estatal de Acción Nacional canceló su proceso interno de selección de candidato a la presidencia municipal de Benito Juárez (Cancún) por un error cometido por su Comité Directivo Municipal de ese partido, ya que no entregó al Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) en tiempo y forma la documentación de los aspirantes a precandidatos.
José Hadad Estéfano, dirigente estatal del PAN, añadió que el candidato será designado directamente por la dirigencia estatal, previa evaluación de perfiles.
“El Comité Directivo Municipal incurrió en una omisión en el procedimiento de solicitud de registro de pre candidaturas, y por ello se determinó no exponer a una controversia a los compañeros que aspiran a la candidatura”, dijo Hadad en conferencia de prensa.
Precisó que el 25 de octubre fue publicada la convocatoria para la participación en el proceso interno y la fecha límite para la entrega de documentos ante el Ieqroo era el día 7 de noviembre, y los documentos fueron reunidos al día siguiente.
Los damnificados son Patricia Sánchez Carrillo (ex presidenta estatal) y Antonio Rico Lomelí (ex diputado local), quienes según Hadad mantienen intactas sus posibilidades de obtener la candidatura, aunque no descartó la posibilidad de que se abra el abanico de opciones.
Hadad, quien se ha confrontado públicamente con su antecesora Patricia Sánchez, descartó de antemano la posibilitar de habilitar como candidato externo a Gregorio Sánchez Martínez, quien pretende ser candidato del PRD y ha sido obstaculizado por García Zalvidea, quien se mantiene como dirigente estatal de ese partido.
Zalvidea, experto en demoliciones
Desde que abandonó la cárcel municipal de Cancún, naturalmente doblegado y descalificado para ser firme opositor, Juan Ignacio García Zalvidea se convirtió en el mayor adversario del PRD en Quintana Roo, complicando la existencia al partido que se perfilaba como el adversario más temible para el PRI y que con el paso de los días ha ido dinamitando sus posibilidades de triunfo.
Antes de convertirse en una especie de parásito para el PRD, Zalvidea abrió las puertas del Ayuntamiento de Benito Juárez a los perredistas, quienes fueron personajes caribeños de la cueva de Alí Babá y los 40 ladrones.
Ya en la contienda electoral, el hombre que no figura en el padrón electoral y que fue inhabilitado antes de ser sometido a un proceso penal le dio al PRD el triunfo en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, entregando además un buen número de distritos y diputaciones plurinominales, tal como ocurrió en el proceso de 1999, cuando Gastón Alegre López remolcó al partido del “sol azteca”.
En el proceso de 2006, recluido en la cárcel municipal de Cancún, Zalvidea impuso su voluntad al lanzar como candidato al Senado a su hermano José Luis Máximo, quien fue llevado a cuestas por Greg Sánchez, calificado despectivamente como “cantante y bailarín” por el Chacho.
Ahora el PRD ha tenido que lidiar con ese engendro político que adoptó en un arranque de oportunismo, y las acciones del ex presidente municipal de Benito Juárez pueden ser tan destructivas que el perredismo se puede quedar con las ganas de apoderarse de un botín que desencadena ambiciones de todo tipo.
Sergio Chab, castigado en exceso
A la Secretaría de Educación y Cultura (SEyC) se le pasó la mano con Sergio Chab Ruiz, quien fue despedido de la dirección de Administración y Finanzas de esa dependencia por un asuntito sin importancia relacionado con actos de corrupción que incluían la venta de plazas.
Para muchos, la venta de plazas es una operación moralmente justificable, ya que personal de la SEyC y de la Sección XXV del SNTE la efectúan por amor a la humanidad, sin dar importancia a la captación de 300 mil pesos por plaza, recursos que hombres como José Guadalupe Rodríguez Ahumada donan íntegramente a zonas castigadas por la hambruna, mientras tienen que batallar cada mañana con su vochito que no arranca en su humilde vivienda de interés social.
Hombres como Sergio Chab se tienen que conformar con una plaza de tiempo completo. Vaya castigo para un hombre que ha sido condenado a dar clases sin tregua, para beneficio de la comunidad estudiantil.
Un burócrata del gobierno del estado también tuvo que aportar 80 mil pesos a esos hombres que hacen el bien envueltos en el anonimato. El concepto: la autorización del traslado de Cancún a Chetumal de esa empleada de preescolar.
Hombres como Rodríguez Ahumada, Alfredo Gamboa y Can (subsecretario académico de la SEyC) y Carlos Caballero (operador del líder magisterial Alexander Cetina Aguiluz) no han sido valorados en su justa dimensión, lo que no sorprende porque somos un pueblo ingrato.







