Semana crucial rumbo al proceso
Esta semana será definitiva para las aspiraciones de los potenciales candidatos a presidencias municipales y diputaciones locales que estarán en juego el primer domingo de febrero próximo.
Se ha dicho que todo está definido a estas alturas en el PRI, concentrado en amarres de último minuto que nunca faltan en este tipo de repartos y en la aplicación de un examen de esos que solo generan suspicacias.
Solo PAN, PRD y Convergencia siguen inmersos en una batalla que parece no tener fin y que sin duda evitará que cierren filas en la contienda constitucional, beneficiando a los Tricolores sobre todo en el municipio de Benito Juárez.
Mientras Andrés Ruiz Morcillo es virtual candidato del PRI a la alcaldía capitalina, algo que no debe sorprender a nadie, el PAN tampoco provocó sorpresas al seleccionar este domingo a Mario Rivero Leal como adversario de Ruiz Morcillo.
El diputado panista con licencia aplastó en la convención municipal a José Luis Díaz Alvarrán, cuya participación en este proceso interno solo sirvió para posibilitar la campaña en toda forma de Mario Rivero, quien pretende posicionarse al máximo para estar en condiciones de dar la batalla en serio en una plaza hasta ahora inexpugnable para la oposición.
Mario Rivero no hizo una campaña hacia adentro del PAN, aunque aclaró en sus mensajes radiofónicos que su propuesta era dirigida exclusivamente a los panistas. En su campaña el diputado con licencia ha deslizado propuestas que tienen que ver directamente con la alcaldía capitalina, prometiendo incluso mejores servicios municipales.
Todo vale en la guerra electoral.
Es un hecho que Mario Rivero va en serio en este proceso, y sus aspiraciones pueden ser fortalecidas por la desorientación de PRD y Convergencia, partidos que han dado hasta ahora más importancia a Benito Juárez y al reparto de plurinominales.
Y hablando de estas posiciones legislativas, el examen que han padecido los priistas debe ser aplicado en el terreno legislativo a quienes pretenden llegar al Congreso por la vía más cómoda de todas.
Se supone que las posiciones plurinominales se otorgan a los cuadros más profesionales de cada partido. Será cuestión de ver si estos son los casos de Carlos Canabal Ruiz y William Calderón Souza, entre otros señores que pretenden aprovecharse de las bondades excesivas de nuestro sistema de asignación de posiciones de representación presuntamente popular.
Los motivos de Bradley
“Que no se mal entienda; mi intención no es por desacato o por capricho, sino por una auténtica y natural lucha social de varios años, avalado por un trabajo partidista comprometido…”
Esta fue la parte medular del breve discurso de Gustavo García Bardley cuando acudió la tarde de este jueves a la comisión municipal de procesos internos a solicitar los documentos para su registro a un cargo de elección popular en el municipio de Othón P. Blanco, aportando la pimienta que había estado ausente en este proceso interno del PRI para la selección de candidatos a alcaldías y diputaciones.
El candidato del pueblo, como se calificó despojado de humildad, aclaró que su institucionalidad está comprobada, aunque su movimiento no deja de llamar la atención en momentos en los que el PRI da los toques quirúrgicos a un proceso que no ha agitado las aguas, a diferencia de partidos amarillos y azules que enfrentan una especie de guerra civil donde los jitomates caen a unos metros del público.
En 2005 García Bradley fue el candidato de Eduardo Espinosa Abuxapqui, quien intentó heredar la alcaldía capitalina a su Tesorero; desplazado Bradley, se refugió en la dirigencia estatal de la CNOP, en espera de una segunda oportunidad.
¿Acaso Bradley se fue ahora por la libre, o ha sido un movimiento que contó con el visto bueno del diputado federal Eduardo Espinosa Abuxapqui?
¿Por qué dejar la puerta abierta a la especulación, difundiendo que tiene en la mira un cargo de elección popular en el municipio de Othón P. Blanco, cuando en apariencia todas las posiciones están comprometidas?
Pronto se despejará la incógnita.
Abuxapqui, pieza clave
El diputado federal Eduardo Espinosa Abuxapqui ha tomado en serio la defensa de la causa del ex gobernador Mario Villanueva, convencido de que el gobierno federal cometerá una injusticia si entrega a Estados Unidos a un hombre que ya fue juzgado en México.
En forma gradual Abuxapqui ha involucrado a la bancada del PRI en el tema Villanueva, obligando a Emilio Gamboa Patrón a que modifique su postura cómoda de cero compromiso.
Recientemente Villanueva fue entrevistado por el periodista Ciro Gómez Leiva, de Milenio. Lo importante es que el ex mandatario fue convincente y demostró que conoce a la perfección un proceso que compromete su existencia.
El gobierno federal deberá pensarlo dos veces antes de entregar a Villanueva al gobierno de Estados Unidos, ya que hay muchas diferencias en este caso y el de los narcotraficantes que han sido extraditados.
El azote de la delincuencia
Desde hace varios años la capital del estado dejó de ser un paraíso sin casos delictivos. Ahora el número de casos es mayor y se tiene la impresión de que las corporaciones policíacas han sido rebasadas o tienen elementos que trabajan en coordinación con los delincuentes.
El crecimiento poblacional que no ha ido de la mano con el desarrollo económico explica el aumento de ilícitos que quedan regularmente impunes, motivando a los primerizos.
En colonias de reciente creación la delincuencia es una amenaza latente. Un caso representativo es la colonia Residencial Chetumal (donde habita un servidor), la cual padece el flagelo de los amantes de los ajeno.
Al menos un robo por semana ocurre en la colonia donde el panista Mario Rivero Leal tiene su oficina de campaña, sobre la avenida Erick Paolo Martínez.
Cada semana el autor de estas líneas escucha un nuevo testimonio de damnificados que son despojados de sus pertenencias. La audacia de los delincuentes ha llegado a tal extremo que saquearon una casa a plena luz del día, aparentando que se trataba de una mudanza.
El crecimiento de Chetumal escapó al control de nuestras autoridades y el fenómeno de la delincuencia no es hasta ahora motivo de preocupación.







