El PRD dejó pasar de nuevo en esta elección la oportunidad de crecer en todo Quintana Roo, para reafirmarse como un partido municipal que se ha concentrado en Cancún, sin atender esa plaza y sin comprender la importancia del tablero estatal.
Jaime Hernández Zaragoza y Rafael Quintanar González, ambos establecidos en Cancún, se dicen ganadores un proceso interno de selección viciado a más no poder, con prácticas que tanto criticaron los perredistas cuando el PRI las hacía con un derroche de cinismo.
El primero es apoyado por el presidente municipal electo Greg Sánchez, según han denunciado los perredistas; el segundo es yerno de Salvador Ramos Bustamante, quien originalmente había enviado a la contienda a su cachorro Emiliano Ramos Hernández, retirándolo porque no estaba a la altura del desafío.
Como ya es costumbre, los grupos perredistas del sur fueron apaleados sin clemencia, dejando latente el germen de la inconformidad en algunos candidatos que no tienen más opción que llorar a solas su derrota, sin desahogar su amargura en los medios de comunicación o en alguna instancia partidista que atienda los recursos de queja que el PRD presenta sin excepción cuando es derrotado en contiendas constitucionales.
Gane quien gane en Cancún, el nuevo dirigente estará obligado a atender en serio a los ocho municipios, ya que en muchos de ellos la presencia del partido no es siquiera simbólica, como ocurre en Cozumel, Isla Mujeres y Solidaridad.
Recordemos que en la reciente elección el PAN acarició el triunfo en el municipio de Lázaro Cárdenas, plaza donde estaban dadas las condiciones para el desarrollo sostenido del PRD.
Incluso, en municipios estratégicos como Othón P. Blanco el PRD ha ocupado la cuarta posición, devolviendo al PRI la presidencia municipal de Felipe Carrillo Puerto.
Si el PRD sigue obsesionado con Cancún, cometerá de nuevo un error enorme que ha sido capitalizado recientemente por fuerzas emergentes, como el partido Nueva Alianza que parece destinado a grandes cosas en la próxima Legislatura, aprovechando la debilidad de las bancadas perredista y convergente.
Más sobre residencia y vecindad
Manuel Valencia Cardín, Presidente de la Gran Comisión del Congreso, presentará este martes una iniciativa para reformar los artículos cuatro y cinco de la Ley de los Municipios que busca que las certificaciones y constancias de residencia y vecindad que expidan las autoridades municipales se apoyen en hechos ciertos y probados, por ejemplo en los registros de Catastro y padrones municipales.
Esta iniciativa está ligada a la recién aprobada reforma al artículo 80 o “reforma del arraigo”, mediante la cual se incrementó la residencia efectiva y vecindad para quienes pretendan ser gobernadores.
Esta iniciativa propone establecer las bases para que las autoridades municipales puedan ejercer la facultad que les atribuye la Ley de los Municipios para expedir las certificaciones y constancias de residencia y vecindad.
Son los últimos movimientos de esta Legislatura y Manuel Valencia los está aprovechando al máximo, aunque algunos diputados salieron de vacaciones desde hace dos años, cuando menos.
Los malos pasos de la UQROO
La Universidad de Quintana Roo (UQROO) no ha logrado ocupar una posición de privilegio en el ámbito estatal, ya que su agenda ha sido ocupada por chismes y escándalos de vecindario, que han denigrado la imagen de nuestra "máxima casa de estudios".
Con carreras que no vienen al caso, cercenado su proyecto de expansión en Cancún, la UQROO elaboró un estudio para determinar la factibilidad de la creación de un municipio con cabecera en Bacalar, sirviendo a intereses políticos.
Una casa de estudios seria debió haber efectuado otro tipo de estudio para determinar el impacto y viabilidad de la creación de un municipio con una cabecera tan cercana a la capital del estado.
La UQROO estaba obligada a corregir la propuesta, colocando sobre la mesa otras zonas para la creación de municipios que atendieran criterios estratégicos, como podrían ser los casos de la Ribera del Río Hondo y de la localidad de Nicolás Bravo, cerca de los límites con Campeche.
Una casa de estudios seria no debía efectuar un trabajo por encargo, ya que está obligada a responderle a Quintana Roo, eludiendo compromisos políticos que la colocan a otro nivel, erosionando su imagen.
No olvidemos que la Universidad se apartó del litigio por la posesión de un predio de la Riviera Maya que le había sido adjudicado por el gobierno del estado en la administración de Mario Villanueva.
La UQROO cometió errores imperdonables en materia jurídica, pese a que es un semillero de profesionales del derecho.
El relevo en Cultura
En la Secretaría de Cultura soplan vientos de cambio, ya que es inminente el relevo de Elina Coral Castilla, encargada del despacho desde principios de 2008.
Todo falta por hacer en los dominios de la cultura, comenzando por la atención a la infraestructura cultural, representada en el sur del estado por el Museo de la Cultura Maya y por la Casa Internacional del Escritor.
Ambos proyectos han sido abandonados, pese a que en su momento fueron aciertos enormes del ex gobernador Miguel Borge, el hombre que aterrizó los proyectos culturales más ambiciosos.
Es necesario que las riendas de una institución tan estratégica queden en manos de gente comprometida con la cultura, dueña de proyectos culturales que sean defendidos con el corazón, como hicieron en su momento Adriana de la Cruz Molina y Norma Jiménez De León, quienes se identificaron ¿por completo? con el desaparecido Instituto Quintanarroense de la Cultura (IQC).
Las limitantes financieras no deben ser una excusa para el inmovilismo, como ha ocurrido en fechas recientes.
Por ahora, solo queda esperar buenas noticias en la Secretaría de Cultura, ya que el relevo de Elina Coral es inminente, por fortuna.
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