La carrera de medicina
El reiterado anuncio de la creación de la carrera de medicina en Quintana Roo toca una fibra socialmente sensible, ya que pone sobre la mesa el tema de la salud tan deficientemente atendida en nuestro estado, debido a su crecimiento explosivo y a la inversión pública que siempre será insuficiente, como ocurre en el rubro de la educación.
Si bien nuestros centros de educación superior inventan carreras que no vienen al caso, la de medicina es una de las más delicadas, ya que un error es cotidianamente irremediable.
Los profesionales de la medicina deben ser formados paso a paso, superando etapas vitales en su formación, desde el internado hasta el servicio social, obligatoriamente funcionales.
Supongo que la carrera se impartirá en la Universidad de Quintana Roo o en otra casa de estudios seria, porque si la ofrece la famosa UNID-Chetumal estamos perdidos, ya que el nivel educativo de esa institución es fraudulento, aunque intenten convencernos de lo contrario mientras forman presuntos profesionales al vapor, como si fueran tamales.
La carrera de medicina puede atender una necesidad, pero debe cumplir con el requisito de la formación rigurosa de profesionales, quienes en el transcurso de una década deben ganar la confianza a nivel social.
También debe ser analizada la oferta académica, y aquí estaríamos hablando de la necesidad de contratar a profesionales de la medicina procedentes de otras entidades o incluso países.
Y es que sería una locura contratar a galenos establecidos en Quintana Roo que tienen que atender su consultorio particular, para luego hacer acto de presencia en la clínica del ISSSTE, IMSS u Hospital General, enfilándose finalmente a la Universidad en cuestión.
Claro, en las carreras que ofrece la UNID-Chetumal es tolerable que determinado funcionario cometa fraude educativo, dando gato por liebre a los alumnos. Sin embargo, carreras como medicina, arquitectura o ingeniería civil entran en una categoría delicada, donde el fraude no debe ser permitido.
La oferta de nuevos profesionales de la medicina es hasta cierto punto necesaria en Quintana Roo, aunque debe ir acompañada por un reforzamiento en la infraestructura, con centros de salud accesibles para toda la población y con una clínica de especialidades que nos coloque en el primer mundo.
Dando por hecho que la carrera de medicina sea una realidad en Quintana Roo, los responsables de esa oferta deben comprender que el mercado no puede soportar a miles de egresados, quienes necesariamente deben derramar sus conocimientos en el estado.
Veamos la mala experiencia que ha tenido la Universidad de Quintana Roo con la carrera de Derecho, cuyos profesionales tienen que desempeñar variados oficios, desde taxistas, debido a la saturación del mercado laboral.
Además, la Secretaría Estatal de Salud ha tenido que lidiar con los galenos que se niegan a establecerse en comunidades, pese a que reciben una compensación muy jugosa para que permanezcan de tiempo completo en las comunidades.
La Universidad de Quintana Roo debe analizar detenidamente el tema, ya que una valoración superficial puede generar efectos catastróficos.
Otra vez con la redistritación
José Hadad Estéfano y William Souza Calderón, dirigentes estatales y diputados del PAN y Convergencia, quieren reactivar el tema de la manoseada redistritación, cuando este miércoles se efectúe la sesión ordinaria del Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO). Por lo pronto, ya comenzaron a calentar el ambiente.
El tema de la redistritación no puede ser manejado como un negocio de salbutes, ya que involucra valoraciones técnicas y políticas que pueden provocar de nuevo el naufragio de tal proceso.
Considero que el tema del re seccionamiento es prioritario, ya que Quintana Roo pasaría de 450 a 750 secciones.
Los panistas y el único convergente que hay en Quintana Roo deben comprender que no basta con eliminar la zona limítrofe en litigio que fue incorporada durante el fallido proceso de redistritación, ya que su exclusión atizaría de nuevo el panal de abejas africanizadas, con efectos recientes.
El Ieqroo tiene entre sus prioridades la organización del proceso electoral en el nuevo municipio de Tulum, donde el PRI es amplio favorito y que sin duda reclamará su derecho a contar con un nuevo distrito.
Para fines prácticos, la oposición no puede ser beneficiada con una redistribución de distritos que se concentrarían en Cancún y Solidaridad, ya que en el pasado proceso electoral el PRI y el Verde Ecologista se impusieron en Cancún, mientras el PAN salvó el honor en Isla Mujeres.
Tal vez algunos opositores apuesten todo al aumento de distritos, ya que se reflejaría en el número de diputaciones plurinominales, excesivas a estas alturas en el Congreso del Estado.
Los diputados deben atender prioridades, aunque queda claro que para algunos el tema de la redistritación es importante porque tiene la virtud de resucitarlos, como ocurre con único convergente que subsiste en Quintana Roo.
“Alta marginación” en polos turísticos
Al comparecer ante diputados locales, José Alonso Ovando, titular de Planeación y Desarrollo Regional, alertó sobre la necesidad de inhibir el crecimiento de los asentamientos irregulares que generan cinturones de alta marginación, sobre todo en el norte de Quintana Roo.
Precisó que más de 100 mil personas se ubican en la categoría de “alta marginación” en Cancún, ya que carecen de servicios urbanos por encontrarse en tales asentamientos irregulares.
El problema social está detectado, pero es tarea muy complicada el control de ese crecimiento explosivo, provocado por el auge regional de los polos turísticos del norte del estado, en Cancún y la Riviera Maya.
Alonso Ovando también advirtió sobre el próximo fin de la vida útil del relleno sanitario de Cancún, donde los problemas se multiplican en todos los niveles.