Dirigentes nacionales del PRD, PAN y Convergencia entregaron esta noche al Instituto Electoral de Quintana Roo (IEQROO) sus cartas de intención con las que formalizan su intención de formar una mega alianza destinada -según prometen - a cortar de tajo el reinado ininterrumpido de gobiernos priistas, iniciado electoralmente a partir de 1975.
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Era predecible que casi toda la jornada del quinto informe del gobernador Félix González Canto desembocara en el proceso electoral que será formalmente inaugurado este martes 16, aunque los aspirantes a la gubernatura ya superaron desde hace meses la etapa de calentamiento y los rounds de sombra para chocar a la vista de todos, incluyendo a Beatriz Paredes Rangel, presidenta nacional del PRI que estuvo presente este lunes en la capital del estado.
El hijo del ex gobernador Mario Villanueva Madrid se perfila como candidato del PRI a la presidencia municipal capitalina -la de Othón P. Blanco -, impulsado por el impresionante poderío de un apellido ante el que nadie puede permanecer indiferente, ya que es capaz de generar encendidas muestras de afecto, o bien cierto rechazo que se manifiesta muy en corto, lejos de las multitudes.
Con el escándalo de la manita de pintura aplicada a los símbolos patrios colocados al pie del Monumento a la Bandera en Chetumal, hoy más que nunca puede aplicarse la frase de John F. Kennedy: "la victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana".
Funcionarios del Ayuntamiento de Othón P. Blanco que no saben ni jota de aspectos históricos y culturales, decididos sin duda a hacer la obra de sus vidas, dieron luz verde para que también se aplicara pintura de este color a los símbolos patrios colocados al pie de nuestro emblemático Monumento a la Bandera, sin tener la menor idea de las repercusiones de sus actos.
Mario Villanueva toca las puertas de la Suprema Corte de Justicia por segunda ocasión, primero desde una posición de poder -en febrero de 1997- y ahora como presidiario que ha sido obligado a jugarse tal vez su última carta, enfrentado a un escenario catastrófico por el resto de su existencia.
Gran parte del panismo a nivel nacional -o tal vez en su totalidad - se encuentra muy cómodo en las apacibles aguas de la oposición perpetua, donde no hay acciones delicadas de gobierno y todo es una avalancha de críticas, entre más duras mejor.
En la mayor parte de los estados se ha pasado a la ofensiva para impedir que desaparezca la Secretaría de Turismo, condena planteada por el equipo de asesores del gobierno federal como opción para ahorrar muchos pesos y centavos, sin tomar en cuenta el grado de afectación a un rubro vital para la economía del país.
En conjunto, el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) y el Tribunal Electoral (Teqroo) ejercen este año poco más de 119.8 millones de pesos, aunque una tajada de buen tamaño se lanza a los partidos políticos para evitar que como doncellas caigan en las garras de los malosos del crimen organizado.
Quintana Roo no podía escapar a esa tendencia negativa que ha socavado a nuestros cuerpos de policía, debilitándolos a nivel de confiabilidad y efectividad porque algunos elementos decidieron colaborar con un narcotráfico cuyo poderío es enorme y creciente, a grado tal que desafía a todos los niveles de gobierno.
El PRI inauguró en los comicios locales de 1981 una saludable alternancia entre candidatos a la gubernatura originarios de Chetumal y Cozumel, todos 100 por ciento quintanarroenses. Hasta antes de 1999, ese equilibrio no había sido amenazado por la oposición, concretamente por un PRD que desde entonces introdujo un elemento extraño, siempre lanzando candidatos externos establecidos en Cancún.
Herida de muerte en el sexenio de Joaquín Hendricks, la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) se mantuvo a flote mientras era puesto en jaque su proyecto de expansión trazado por el gobernador cozumeleño Miguel Borge, su enorme fundador.
En caso de que la Suprema Corte obligue a efectuar los próximos comicios locales el primer domingo de julio de 2010, y no en febrero de 2011, el nuevo escenario en nada beneficiaría a una oposición que cuenta exclusivamente con dos cartas vulnerables a nivel estatal: Gregorio Sánchez Martínez (alcalde de Benito Juárez) y Gustavo Ortega Joaquín (diputado plurinominal del PAN).
Acostumbrado a penetrar como cuchillo en mantequilla en el primer círculo de gobernadores que confunden lo faraónico con lo cultural, el artista chihuahuense Enrique Carbajal, a quien le gusta ser llamado Sebastián, concluyó hace más de un año su obra Araucaria, que se ubica en un distribuidor vial de Xalapa, capital de Veracruz.
Los procesos electorales han agitado sus aguas sin que se den por enterados, exhibiendo su desprecio por la democracia -esa que presumen en el discurso - y ubicándolos como franquicias que cuestan mucho a un contribuyente condenado a llevarlos en la espalda.
Cuando en mayo tuvieron que cerrar las escuelas para evitar contagios del virus de la influenza humana, se creyó que la medida sería temporal; sin embargo, semanas y meses después se detectaron varios casos que colocaron en jaque a nuestras autoridades sanitarias.
Este jueves se demostró a nivel de calles el escaso interés que nos provoca el conflicto limítrofe con Campeche y que tiene como tercer interesado a Yucatán. Para muchos se trata de un problema de tierritas incapaz de incomodar a muchos de nuestros políticos que en forma sistemática dirigen la mirada a la zona norte.
Los servicios médicos en clínicas particulares involucran fuertes sumas de dinero en la capital del estado, donde las cesáreas o intervenciones quirúrgicas de otra naturaleza pueden meter en aprietos a una familia de clase media en estos tiempos de vacas flacas.
La posible modificación de la fecha de los próximos comicios estatales ha generado niveles de nerviosismo que trascienden los dominios del poder legislativo, involucrando a quienes desean instalarse en Palacio de Gobierno y a sus inevitables partidarios y especuladores de la grilla.
El anuncio de un nuevo recorte al presupuesto del gobierno federal, enseguida encontró respuesta entre los gobernadores de extracción priista. Tal es el caso de Félix González Canto, y no podría ser de otra manera, porque los únicos que se han apretado el cinturón son precisamente los gobiernos municipales y estatales.