No me ayudes, compadre
Se me ocurre titular de esta forma este comentario porque, en honor a la verdad, reconozco la veracidad de las palabras que Fabiola Cortés expresa en su columna titulándola “Marrulleros somos todos” que en realidad es una de las grandes verdades que no dejan crecer a México y para colmo de males hasta los extranjeros lo saben y “practican” lo que en sus países de origen no pueden hacer.
Tiene razón Fabiola Cortés respecto a la mafia hotelera española que tal y como lo hicieron en México hace ya algunos siglos, reiniciaron y están logrando otra vez en nuestro México una segunda conquista solo que ahora con la complacencia y conchudez de las autoridades mexicanas utilizando métodos modernos siendo el principal que por supuesto es el más importante para todos los marrulleros: DON DINERO.
Todos, todos sin excepción somos marrulleros, así lo afirma Fabiola y así es, todos, todos somos marrulleros sin excepción. Para que el fraude, una de las formas más marrulleras de nuestra época moderna, exista, se requieren cuando menos dos personas, o dos agrupaciones, o dos entes, o dos, como usted guste y mande llamarles. México, nuestro país, es fomentador natural de fraudes.
El solo hecho de que las diferentes dependencias de los tres niveles de gobierno “conjunten” un promedio de 130 o 140 “requisitos” para poder invertir y construir en nuestro país, ya es una forma de corrupción, chapucería o marrullería, como usted guste llamarle.
Los gachupines dicen que las autoridades son las marrulleras, las dependencias dicen lo contrario, yo afirmo, al igual que Fabiola, que todos somos recontramarrulleros: los medios, los gobiernos, los empresarios, los gachupines, los inversionistas, los mordelones de transito, los automovilistas que preferimos “morder” a enmendarnos, los partidos políticos que acostumbran comprar conciencias y votos, y si le sigo mi lista no pararía por nada.
Mi compañera Fabiola habla en su columna de los “casos” dados entre las dependencias federales y los modernos “hernanes corteses” y “cristobales Colones”. No tenemos que ir muy lejos ni ver la porquería en tierra ajena. Aquí, en nuestro propio municipio se ven, se hacen y se toleran rarezas que hieden a corrupción. Es de todos conocidos que el gran pulpo gubernamental controla y/o trata de controlar todo. Al decir todo me refiero a lo oficial, lo oficialista, y las agrupaciones privadas.
Al escribir “no me ayudes compadre” me refiero a las declaraciones publicadas el día de hoy por el representante de CANIRAC en Playa del Carmen, don Gerardo Valadez Vittorio refiriéndose a lo que el le llama “la barda de la ignominia” construida con el consentimiento quien sabe de quien en plena playa de nuestra ciudad frente a la “inversión “Kor Playa III” .
don “Gerardo” para no “ofender a las autoridades amigas” que verdaderamente pueden, si quisieran no solo clausurar dicha barda sino demolerla como una vez se hizo con la “barda de la ignominia” de Akumal (aunque después se reconstruyó” y no solo eso sino que las autoridades hasta les permitieron a los gachupines invadir dicha vía publica).
Es más cómodo echarle la culpa a SEMARNAT y a PROFEPA aunque en realidad, la mayor parte de culpa la tiene la corruptisima Dirección General de Desarrollo Urbano dirigida “atinadamente” desde hace varios años por “el experto” don William Conrado.
No tengo que ir muy lejos para comprobar lo que aquí digo: la corrupción galopante se palpa por donde sea y, aunque usted no lo crea, existe actualmente un claro ejemplo de corrupción Municipal en plena Quinta Avenida.
Independientemente de que el mounstro de cristal y cemento que está “construyendo” el Consorcio UltraFeme en plena quinta Avenida mero enfrente de la perfumería Liverpool, rompe con toda la armonía fisonómica” que antes tanto se protegía de la Quinta Avenida (recuerdo que el primer MacDonalds se hizo con techo de paja “estilo caribeño” precisamente para que vaya a modo con la fisonomía de la Quinta), dicho consorcio UltraFeme “consumó” la ocupación en mi opinión tolerada y legalizada de casi la mitad del ancho de la quinta Avenida que está frente a tan “moderna Tienda”, así de sencillo. Ese “espacio” que se “tragó” la tienda nueva de UltraFeme, fue en ocasión anterior algo así como una “miniarea verde” ya que de esta manera se “protegía” uno de los pocos árboles que quedan en dicha Avenida. Este árbol de marras, ahora será “protegido” por la terraza y acceso directo a dicha tienda. ¿No es eso corrupción? No es posible que las autoridades municipales no vean el cuello de botella que se está oficializando y arrastrando de paso a un pulguero que colinda precisamente con el mounstro de cristal y cemento sino también “incorporando a la vía pública” a opicis, al pirata, y hasta una “caseta” de policía turística “instalada” en plena calle.
¿No es eso corrupción? ¿Por qué don Gerardo Valadez no dice o comenta algo al respecto? ¿No es eso corrupción también? ¿No es eso, solo por quedar bien con las autoridades amigas, otra forma de corrupción? ¿No se llama lo que dice don Gerardo Valadez “ver solo la paja en el ojo ajeno”? Si eso no se llama corrupción, pues dígame usted por favor como se llama.
POST-DATA.-
Ya que estamos hablando de marrulleros, la marrullería conducida por el gobierno a través del IEQROO para frenar la modernización electoral que en Quintana Roo se iba a dar con el nuevo mapa distrital local, debemos de reconocer que beneficia al PRI-Gobierno aunque sea solo en forma parcial.
La actual legislatura que está por terminar, por la gracia de Dios, pasará a la historia por haber sido la primera legislatura de mayoría opositora en nuestro terruño aunque también pasará a la historia debido a su inutilidad legislativa ya que mas bien estuvo al servicio del ejecutivo que y no del pueblo que la eligió. En este particular punto, es de reconocerse la habilidad – incluyendo la “inversión”, por supuesto - que don Félix tuvo para negociar con todos y cada uno de los “diputados opositores” ya que los diputados priistas “son de la casa”.
Al decir que la negativa negociada o concertacesionada para negarle a Quintana Roo solo ayudaría parcialmente al PRI, nos referimos a que, sí bien le va, el PRI solo se quedaría con cuatro de los ocho municipios de nuestro estado y de esos cuatro solo se quedaría con uno que vale la pena: Solidaridad. Cozumel y Felipe Carrillo Puerto se quedarán tal como están, Cancún se “amarilleará” con don Greg al frente e Isla Mujeres se vestirá de azul con doña Alicia convirtiendo de este modo a ambas islas en un total “azul profundo” tal y como es su bellísimo mar y su cielo.
De los distritos, cuando menos diez distritos uninominales serán “de oposición” que, por desgracia, al ser otra vez una “oposición compartida” también será fácilmente “negociable” lo cual facilitará, aunque a mayor costo, la terminación de su gobierno a don Félix.
Nada de que hablar acerca de los candidatos de Solidaridad. De los priistas, siguen con las mismas ofertas, de los panistas, nada que valga la pena, y de los perredistas, salvo el respeto que profeso por un par de amigos “querendones” todo lo demás es pura basura.







