Capital Semilla
“Capital semilla” es la ultima jalada que se le ha ocurrido implementar a la gobernadora priista yucateca heredera del imperio cerverista doña Ivonne Ortega Pacheco, sobrina del finado tiranosaurio yucateco Víctor Cervera Pacheco.
Sí se dan cuenta, o quieren darse cuenta, amables lectores yucatecos, su gobernadora “democráticamente electa” desde que tomó la batuta yucateca solo se ha dedicado a crear dos cosas: problemas y proyectos.
De los problemas, nadie mejor que el pueblo yucateco para enumerarlos ya que ellos lo están sufriendo en carne propia con “el extraño retorno de los mounstros cerveristas” al gobierno de Yucatán. De los “nuevos proyectos cerveristas”, solo enumeraré los mas “impactantes” según doña Ivonne: “el tren bala”, la “recuperación” del Kaua International Airport” y ahora, doña Ivonne sale con la jalada de “sembrar un capital semilla” (gracias a Dios no es mucho, 265 mil pesos) dizque para base de una economía innovadora y de tecnología intermedia para cuatro nuevas empresas yucatecas, ¡hágame usted favor!
Lo del “Tren bala de la sobrina del Balo” es una jalada, repito, única y exclusivamente de la Gobernadora yucateca (Ivonne quiso comprometer a don Félix en dicho proyecto pero al parecer éste astutamente ya se la quitó de encima), ni siquiera la iniciativa privada del vecino estado de Yucatán ha dado muestras de interés de lo que desde ahorita se conoce como “el fantasma de Kaua”. Creo fervientemente que es mucho mas factible (y así lo será) el tren ligero que ya proyectó ASUR entre el Aeropuerto Internacional de Cancún, Playa del Carmen y Tulum.
La “reoperación” del Aeropuerto Internacional de Kaua” (no se cual “reoperación” si en la realidad nunca operó como tal) es otra gran falacia mental de doña Ivonne. Dijo doña Ivonne que “invitaría” a inversionistas tanto mexicanos como extranjeros “para que le atoren con billetes” a dicha “reoperación”. Creo que hasta ahorita, después de tantos meses de tan aplaudido “anuncio” los personeros de doña Ivonne respecto a la reinversión del “aeropuerto”, aun siguen buscando lo que jamás van a encontrar: quien invierta en un fantasma que solo existió en la mente del último dinosaurio yucateco. No me extrañaría saber que en un mediano plazo que “el gobierno cerverista” de Ivonne Ortega Pacheco, confiando en su Yucatán-priista, “invierta en bien de su pueblo” algunos milloncejos de pesos (a través, quizás de las nuevas cuatro empresas yucatecas arrancadas con la recién siembra del capital semilla) para rescatar en forma “oficial” dicho “aiport”.
Se me ocurrió hacer estos comentarios (es poca mi costumbre de adentrarme en otros lares que no sea el nuestro) porque el simple nombre de “capital semilla” me recordó aquel maldito “capital semilla” de 100 millones de pesos que a don Joaquin Heindricks Díaz “se le ocurrió sembrar” en la podrida bahía de Chetumal para la elaboración de la “obra cumbre Hendricksista”: el monumento a la ignominia, el monumento a la corrupción, la tristemente conocida Megachatarra.
“El capital semilla” (se quedó en la pura semilla, nunca germinó. Bueno, sí germinó pero en los bolsillos de Hendricks y asociados) fue precisamente el disfraz que utilizó un gobernador priista para engañar una vez mas al pueblo de Chetumal. Hoy, otra gobernadora priista, pero del vecino estado, utiliza la mismísima terminología para implementar un probable fraude (uno mas) en perjuicio del noble pueblo yucateco. Los priistas no tienen remedio. Al parecer, los priistas están cortados con la misma tijera ya que ni siquiera “modernizan” sus formas de gobernar y hacer gobierno (si lo analiza bien usted, ambas palabras no significan lo mismo).
POST-DATA.-
Hoy fui a dos bancos locales por necesidad de hacer pago de impuestos. Le diré el nombre de los dos bancos: Banorte y Bancomer. En Banorte una sola cajera (hay seis cubículos) y en Bancomer solamente dos cajeros (hay tres cubículos). En Banorte hora y media de espera, en Bancomer otra hora y media de espera. Que asquerosidad de servicios. De por sí, en todos los bancos de Playa del Carmen es lo mismo, quincena o no quincena. Nunca he visto banco alguno que siquiera cubra por una sola vez el servicio completo en las ventanillas establecidas. ¿Con quien quejarse de tan mal servicio? ¿PROFECO? ¿CONDUSEF? O… ¿Tenemos que quejarnos directamente con Dios? Si los bancos cuando eran propiedad del Gobierno eran una porquería, ahora que son propiedad de extranjeros (salvo honrosa excepción) son, insisto, una asquerosidad.
Playa del Carmen sigue siendo una “ciudad” por llamarle de alguna manera, llena de problemas: problemas en los servicios públicos, problemas en los servicios privados, problemas en el asqueroso servicio bancario, problemas viales (en el trieño anterior se hicieron un mínimo de cuatro “estudios” para ordenar la vialidad y ninguno se puso en marcha), problemas con la seguridad, invasiones en la Quinta Avenida (al parecer toleradas) y pa que le cuento mas de todo lo que a diario sufrimos los Playenses.
Llevamos veinte días estrenando autoridades municipales. Esperamos ver y constatar avances próximamente. Algunos compañeros columnistas ya están dando cuenta de la poca operatividad de nuestro nuevo Ayuntamiento. ¿Dónde están las fallas? Hombre, están tan a la vista que todo mundo se pregunta ¿Qué pasa ahí?
Nosotros, Desde la Riviera Maya, esperaremos, daremos más tiempo. No es fácil arrancar un nuevo gobierno y sobretodo si los que se supone “operan” (en buen español: los que deben ejecutar las instrucciones presidenciales) en su mayoría son gente que no sabe aun ni que está haciendo ahí. Y no solo me refiero a “los de nuevo ingreso” porque también hay tremendos lobos “neoingresantes” llenos de malas mañas. De esos “lobos” son de los que tendrá que cuidarse o deshacerse don Román, sobretodo del llamado “lobo mayor”. Ojala y los vea…como yo los veo.
Esperaremos pacientemente, pero al grito de “toda espera desespera”, hacemos votos para que la tan mentada “espera” no nos desespere.







