Orden, sólo orden...
Orden, sólo orden…eso es lo que está haciendo y poniendo en Tulum el gobierno federal, por supuesto estrictamente en áreas de su competencia. ¿De qué eso causa inconvenientes y molestias? ¡Claro que sí! Pero después de tantos años de desorden, y no sólo eso, sino de incrementar cada vez más y más tanto desorden, al fin alguien tenía que venir a poner orden.
Ya era prácticamente imposible que el gobierno federal siguiera permitiendo que los “particulares” siguieran pitorreándose de dependencias federales como el INAH, SEMARNAT, y PROFEPA.
¿Qué porqué tuvieron que acompañarse de fuerzas federales los operativos de inspección? Sencillo, porque se corría el riesgo de que autoridad local alguna no “acompañe y apoye” a las autoridades federales en sus encomiendas de inspección. Más claro ni el agua.
Efectivamente, los problemas causados por tantas irregularidades en Tulum datan de muchísimo tiempo atrás. Es cierto que los problemas causados por tantas irregularidades en Tulum provienen de los tres niveles de gobierno, pero, en su mayoría, esos problemas han sido causados por gobiernos locales. Y hay que aclarar que en lo que compete al ámbito federal, estos problemas se dieron antes del dos mil, cuando todo era “paraíso” priísta.
Es cierto que hoy los inicios de regularización de tantos problemas creados, tolerados, y hasta cierto punto avalados por las autoridades municipales y estatales correspondientes (estos últimos expidieron todo tipo de permisos de construcción sin medir consecuencias), efectivamente causan diversos escozores y molestias. Es cierto que estas irregularidades, repetimos, datan de muchísimo tiempo atrás y no es posible arreglarlos de un día para otro, pero también es cierto que alguien tiene que empezar a poner orden en medio de tanto desorden y, al menos por parte del Estado, no se ve autoridad alguna que, cuando menos intente poner orden, de ninguna clase.
Se quejan de la intervención y apoyo de las fuerzas federales en dichas inspecciones.
Se quejan de que se intenta poner orden a tanto desorden creado.
Aun no sabemos de cuantas cosas no se seguirán quejando, pero en ningún momento ni de ninguna forma se ha visto siquiera intención alguna por parte de autoridades estatales y/o municipales de apoyar dichas inspecciones federales, aunque bien podrían salir ahora con el eterno cuentecito de que “no lo han solicitado”.
Veremos si con la aplicación de las próximas demoliciones de las construcciones de hoteles que violaron las leyes y no solo eso sino también se pitorrearon del INAH (los “afectados” perdieron todos los amparos solicitados), las autoridades locales apoyarán los ordenamientos federales.
Por otro lado, tremendo baño de agua fría han recibido tanto don Carlos González, alcalde de Cozumel como los medios de comunicación oficialistas que tanto criticaron el aeródromo que se está construyendo en Cozumel (don Gustavo Ortega Joaquin expidió los respectivos permisos de construcción del mismo), al apoyar don Félix dicha construcción. El que entre en operación o no dicho aeródromo, ya es competencia de las autoridades federales, pero eso, eso es otra cosa. Cosas de la vida.
Ya que hablamos de los medios de comunicación oficiales y oficialistas, diremos que como parte del clásico golpeteo oficial al que ya es sometido el gobierno de don Gregorio Sanchez Martínez por parte del sistema, estos (los medios) hasta se cuatropean a sí mismos al confundir poblaciones encuadradas en distritos diferentes.
Estos medios maiceados de comunicación hacen hasta lo imposible por querer hacer ver mal al gobierno Gregoriano con respecto a la escandalera comicial de Leona Vicario pero en ningún momento hablan o hablan lo meramente necesario de los escándalos de Bacalar, Majahual, y Nicolás Bravo en el municipio de Othón P. Blanco “atinadamente” dirigido por Andrés Florentino, municipio donde, ahí sí, hasta hicieron renunciar al Director de Alcaldías y Delegaciones para tratar de tapar el ojo al macho respecto a la ingobernabilidad existente (y lo que falta) en ese municipio. Claro, como el municipio de don Andrés Florentino es priista y el de don Greg es perredista pues vamonos contra los amarillos, como si la gente no se diera cuenta de las cosas. Ese es uno de los grandes errores de nuestro sistema estatal que aún nos gobierna. El intento, reintento, y recontrareintento de aplicar chamaqueo y más chamaqueo hacia el pueblo Quintanarroense cada vez le restará más y más votos a lo que queda del PRI en Q. Roo.
POST-DATA.-
Desde esta columna de opinión felicitamos cordialmente a don Efraín Ortíz Yeladaqui por cumplir un año más de vida política en nuestro medio. Saludos, paisano.







