Noticaribe




Tropiezo de la Democracia


Ago
31
2006

El agravio y la respuesta. Ni AMLO detendrá el rechazo popular al fraude electoral

El fraude electoral que se pretende consumar el primer día de diciembre del año en curso, pero iniciado mucho antes del desafuero, ha puesto en marcha fuerzas sociales que ya nada ni nadie contendrá hasta en tanto México no alcance un verdadero cambio democrático, económico y social. Ni siquiera Andrés Manuel López Obrador detendrá el creciente repudio popular por la burla de la derecha a la voluntad soberana del pueblo mexicano expresada en las urnas el pasado 2 de julio.

Son inútiles los llamados al diálogo, a los acuerdos, al respeto a las instituciones, etc., etc., y las ácidas críticas que formulan a López Obrador el espurio Felipe Calderón Hinojosa y el traidor a la Democracia en que se ha convertido Vicente Fox Quesada, luego de haberse valido de ella para llegar al poder. No es López Obrador su verdadero adversario. Lo es el pueblo mexicano, aunque se nieguen a admitirlo.

Es una actitud cínica que luego de cometer un atraco más insolente aún que el que en 1988 consumó el usurpador Carlos Salinas de Gortari, algunos panistas y los poderes fácticos exijan que se acepte incondicionalmente la imposición de Calderón. ¿Qué diálogo o negociación se puede establecer con quienes recurren al fraude electoral para conservar el poder? Al igual que Salinas, Calderón será espurio por los siglos de los siglos. Los 18 años transcurridos desde que el primero asaltó la Presidencia de la República, no han sido suficientes para limpiar la ilegitimidad que siempre lo marcará.

Asimismo, es incorrecto el provocador exhorto de Martín Moreno (Columna Política “Archivos del Poder”, intitulada “Mexicanos al grito de Guerra”. Excélsior 27 de agosto de 2006) que plantea a López Obrador, luego de pedirle que se defina, una temeraria disyuntiva, en los siguientes términos: “La decisión es tuya, Andrés Manuel. O política o fusiles. Aún estás a tiempo.”

El pueblo crea al líder, no a la inversa

Nada más inexacto. Al margen de que el abanderado del Partido de la Revolución Democrática nunca ha planteado recurrir a la violencia, es el pueblo mexicano, decepcionado por el engaño, quien ha asumido la respuesta a la grave ofensa que le profirió la derecha y únicamente él, el propio pueblo, quien ya decidió que la resistencia civil será pacífica. Resistencia que llegará hasta donde el pueblo indique, no hasta donde quiera López Obrador. La voluntad de una persona nunca ha determinado las luchas populares.

Ningún dirigente, como lo demuestra la Historia, puede avanzar sin el respaldo popular. Son los pueblos quienes orientan sus luchas, no sus líderes. El líder surge del pueblo que le otorga su confianza, no a la inversa. En ocasiones, los líderes han muerto o se les ha encarcelado, en otras traicionan la causa, caso del subcomandante Marcos, pero es el pueblo quien decide si continúa concediéndoles su apoyo, abandona la lucha o cambia al líder por desacatar sus disposiciones. Sólo el pueblo manda a sus verdaderos líderes. Los que exageran el rol de un dirigente social deben contemplar lo que acontece con la oposición a Ulises Ruiz Ortiz, gobernador de Oaxaca. Sin líderes carismáticos al frente, el pueblo de esa entidad ha decidido exigir la renuncia del Ejecutivo local. Lo prueba el hecho de que más de 25 representantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca acudieron a la cita con Carlos Abascal Carranza, secretario de Gobernación. Eso sucede en razón de que el pueblo determinó que lo represente un liderazgo colectivo, pero bien puede preferir uno individual.

Por ello es correcto el razonamiento de Salvador García Soto (Columna Política “Serpientes y Escaleras”, con el título “Dos presidentes, ¿dos Repúblicas?”. “El Universal Gráfico”, 26 de agosto de 2006) que plantea: “Y se puede discutir si a López Obrador le quedan 2 o 3 o 5 millones de seguidores de los casi 15 millones de electores que le dieron su voto el 2 de julio, pero lo que es un hecho es que hay una base social real, un número indeterminado de mexicanos que creen ciegamente en el mesiánico dirigente y que lo seguirán en su ‘Presidencia iluminada’.”

En efecto, es muy probable, lógico y hasta casi seguro que haya disminuido el número de mexicanos dispuestos a seguir luchando por la vía pacífica en contra de la imposición de un presidente de la República ilegítimo. En todo movimiento social así ha sucedido y el que rechaza a Calderón Hinojosa no constituye la excepción. Las defecciones y las traiciones no mermarán su fuerza, tan sólo lo depurarán de oportunistas y de quienes se desaniman con facilidad. Sin embargo, a dos meses del 2 de julio, no hay signos objetivos para que algunos crean que el pueblo ya se conformó con la imposición y que va a tolerarla durante los próximos seis años.

¿Volvió el fraude al país del fraude? Así es

Aunque Carlos Salinas de Gortari, el gobierno de Marta Sahagún Jiménez que supuestamente encabeza Vicente Fox Quesada, el Partido Acción Nacional y los poderes fácticos no puedan comprenderlo o entendiéndolo pretendan ignorarlo, el principal agraviado con el fraude electoral no es Andrés Manuel López Obrador. Es el pueblo mexicano quien, luego de vivir en una centenaria simulación democrática, creyó en el sufragio efectivo en el año 2000 y hoy, al ver frustradas sus esperanzas de elegir libremente a quien desea en la Presidencia de la República y sacudirse por la vía de los comicios al modelo económico neoliberal que tanto nos ha empobrecido, está nutriendo con millones de ciudadanos las manifestaciones de repudio al atraco electoral.

“Los pueblos que no conocen su Historia, están condenados a repetirla”, dice una máxima que debe hacernos reflexionar sobre la importancia de conocer nuestro pasado, para comprender el presente y prever el futuro. Es así que la Historia Patria nos informa que, desde el Virreinato, en México floreció la subcultura del “se acata, pero no se cumple” en relación con las disposiciones jurídicas y de todo orden que pudieran afectar a los intereses dominantes. Subcultura que continúo vigente, en lo político, al sobrevenir la Independencia,

Ese arreglo social o entendimiento entre gobernantes y gobernados, determinó que durante el siglo XIX prevaleciera la simulación en la mayor parte de los relevos gubernamentales, cuando no fueron dictados por la fuerza. En cambio, en el transcurso del siglo XX, aunque continúo en todo su esplendor la ficción democrático-electoral, cabe recordar que la amplísima legitimidad de origen o de tracto sucesivo que tuvieron casi todos los regímenes surgidos del tricolor, derivó de ciertas bondades de una política social que en algunos aspectos favoreció a las mayorías de la ciudad y del campo. Pacto abruptamente interrumpido en 1982 cuando, de la mano de Miguel de la Madrid Hurtado y todos sus sucesores, incluido Fox, se implantó en la economía mexicana el modelo neoliberal que empobreció a México y derrumbó al PRI, colocándolo en la triste condición de partido “bisagra” o tercera fuerza política de muy incierto futuro.

A pesar de que durante décadas la política social de los gobiernos priístas matizó los profundos contrastes sociales, el ideal democrático invariablemente estuvo presente en la realidad mexicana. Para sólo citar un caso, de carácter eminentemente político, cabe mencionar el encomiable intento de Carlos Alberto Madrazo Becerra, quien tuvo el “atrevimiento” de plantear, desde la dirigencia del PRI, la democratización de ese inicialmente Partido Nacional Revolucionario, después Partido de la Revolución Mexicana y ahora Partido Revolucionario Institucional, nada menos que al presidente Gustavo Díaz-Ordaz Bolaños-Cacho, el represor del 2 de octubre de 1968. El “misterioso” accidente que costó la vida a Madrazo, precisamente en la época en que recorría el país para –se dijo- organizar un partido alternativo del PRI, pero con la ideología de la Revolución Mexicana, es todavía motivo de sospechas que apuntan a Díaz Ordaz. Otro caso fue el Movimiento Estudiantil de 1968, que impulsó los cambios a que dieron lugar la Apertura Democrática de Luis Echeverría Álvarez y la Reforma Política concebida por Jesús Reyes-Heroles en 1977.

Precisamente porque en México hay que despejar toda duda sobre los procesos electorales, en un editorial de The New York Times (citado por Milenio, 30 de agosto de 2006), no exento de críticas a López Obrador, se establece: “En un país donde el fraude electoral solía ser lo normal, verdaderamente un recuento total habría sido mejor”. Sin embargo, y seguramente no lo ignoran en ese periódico estadunidense, un recuento total de los votos hubiera exhibido el colosal fraude y por ello lo rechazaron categóricamente Calderón, algunos miembros de su partido y los intelectuales a su servicio.

El fraude en 1988. La esperanza renació en 2000, pero Fox la traicionó

Cuando la evolución propiciada por la Reforma Política que impulsó Reyes Heroles establecía la posibilidad de una alternancia en el poder por la vía democrático-electoral, el fraude orquestado en 1988 (año en que Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano ganó la Presidencia de la República) para imponer a Carlos Salinas de Gortari, significó un grave retroceso político al que no fue ajena la violenta represión que costó la vida a centenares de mexicanos. Entre ellos, se dice, estuvo la de Manuel de Jesús Clouthier del Rincón, candidato del Partido Acción Nacional a la Presidencia de la República, quien luego de haber creado un gabinete paralelo al del usurpador, murió a consecuencia de un “misterioso” accidente carretero, nunca suficientemente esclarecido a pesar de que en la cartera de Agricultura de ese gabinete se desempeñaba Vicente Fox Quesada, quien se dijo amigo y seguidor de “El Maquío”, y hoy está supeditado, incondicionalmente, junto con Calderón, a Salinas de Gortari. Lo que no es una paradoja, si se contempla desde la perspectiva de las frágiles lealtades políticas, ideológicas y partidarias, además del abandono de los principios, que se dan entre algunos miembros del Partido Acción Nacional, quien como gobierno hace exactamente lo que tanto criticó al Partido Revolucionario Institucional.

En el año 2000, la ciudadanización de los procesos electorales, sustrayéndolos del control que sobre ellos ejercía el Poder Ejecutivo Federal -con el establecimiento del Instituto Federal Electoral- hizo resurgir la esperanza de los mexicanos que en un principio otorgamos nuestra confianza a ese organismo. Por ello, en ese año el 42% del electorado escogió libremente, aunque influido en forma determinante por la demagogia mercadotécnica, a su presidente de la República para el periodo 2000-2006 y, ante el desgaste de las reiteradas candidaturas de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien no ha estado a la altura de su dimensión histórica, favoreció a Vicente Fox Quesada. Como es obvio, en este 2006 la imposición de Calderón Hinojosa ha minado la confianza en las instituciones electorales construidas con tantos esfuerzos, y a tan elevado costo, para dar certeza al voto y legitimidad a los gobernantes.

Democracia, sólo si favorece a los panistas deshonestos

Para el esposo de la señora Marta, los panistas deshonestos, que son los menos, y los poderes fácticos, la democracia y el IFE fueron respetables mientras favorecieron a sus intereses y los del modelo neoliberal que oprime a las mayorías. Sin embargo cuando hasta las encuestas de las televisoras marcaron una enorme preferencia ciudadana por Andrés Manuel López Obrador, preferencia que se mantiene como lo demuestran las concentraciones de millones de inconformes en cantidades jamás vistas en la historia de México y de muchos otros países, se olvidaron de su juramentada fidelidad al libre voto ciudadano. Fue entonces cuando todo el aparato del Estado, como dicen algunos intelectuales orgánicos, léase recursos financieros y políticos del Gobierno Federal, en contubernio con los poderes fácticos, se lanzaron furiosamente en contra de López Obrador, y lo hicieron con tal vehemencia que sólo la concentración de más de un millón de personas, en contra del desafuero, los hizo desistir de encarcelarlo. Decisión que también tomaron por recomendación de la inteligencia militar estadunidense impresionada por el apoyo popular al en ese momento jefe del Gobierno del Distrito Federal.

Al fallar el desafuero, vino la más sucia campaña de que se tenga memoria en nuestro país en contra de un personaje opositor, inédita en México y muy pocas veces vista en el resto del mundo. Campaña que tampoco logró su objetivo, como lo comprueba el hecho de que al cierre de los sondeos previos al 2 de julio, las más confiables encuestadoras, incluyendo a las que patrocinan las televisoras, a pesar de que estaban amañadas o “cuchareadas”, preveían como ganador de la contienda al candidato de la Coalición por el Bien de Todos. Apoyo que no ha disminuido, como puede percibirse en la millonaria capacidad de convocatoria que mantiene López Obrador.

La Historia, siempre la Historia, nos hace hincapié en que las agresiones a los opositores políticos que gozan del apoyo popular lo único que logran es fortalecerlos. En consecuencia, cuando todo hacia suponer a los acérrimos enemigos de López Obrador que el apoyo popular disminuiría, luego de la fraudulenta elección, más de un millón de mexicanos acudió a la primera manifestación de protesta, el doble a la segunda y el triple en la tercera. Sin embargo ni ante la contundencia del mensaje que les envía el pueblo mexicano han desistido los autores del fraude.

El fantasma de la ingobernabilidad:Porfirio Muñoz-Ledo

En un artículo de fondo titulado “La Gobernabilidad”, Porfirio Muñoz-Ledo, El Universal, 26 de agosto de 2006, advierte:

“El fantasma que hoy recorre a México es la ingobernabilidad. Ésta se define como el encogimiento de las autoridades frente a la sobrecarga de demandas de la población y, en una acepción más estricta, como ‘la carencia de autonomía, cohesión y legitimidad de las instituciones de gobierno, que genera un colapso del apoyo político de los ciudadanos a los gobernantes’”. Y añade:

“No podría descansar la gobernabilidad futura del país en la unción prefabricada de un presidente de la República considerado espurio por gran parte de la población. Demasiado profundas son ya las fracturas económicas, sociales, territoriales y culturales que nos dividen para que se añada ahora una ruptura institucional de proporciones tales que arriesgaría la integridad misma de la nación.”

“Felipe: Tu renuncia, prueba de lealtad a México”: Javier Livas Cantú

La gravedad de la situación es percibida también por honestos miembros del Partido Acción Nacional, como lo revela el desplegado periodístico publicado en varios medios nacionales y en la primera página del diario Por Esto! de Quintana Roo el 30 de agosto de 2006, por el abogado Javier Livas Cantú, precandidato presidencial del PAN en 1993, destacado militante del blanquiazul (www.javierlivas.com), que precedido de un titular que al texto apunta: “Felipe: Tu renuncia, prueba de lealtad a México”.

En un texto sin desperdicio, fechado en Monterrey, Nuevo León y dividido en tres apartados, con encomiable valor, Rivas Cantú hace las siguientes afirmaciones:

“Una realidad incontrovertible: ningún tribunal podrá restaurar un resultado electoral que nació asfixiado, evidentemente manoseado y turbio.

Hechos irreversibles: tu elección interna dejó serias dudas de legitimidad y tu campaña presidencial se valió de la descalificación del oponente y la polarización de la sociedad.

Los resultados electorales preliminares han sido muy apretados, cuestionados y poco convincentes. La duda azota al propio PAN, que se ha negado a apoyar la apertura de los paquetes electorales. El reciente estudio de Hugo Almada demuestra un marcado sesgo en las inconsistencias de las actas a tu favor.”

Más adelante, en el segundo apartado, con el título “Grave Peligro de Infarto Masivo” luego de reconocer que connotados panistas han violado las leyes, afirma:

“Ningún gobierno, candidato o funcionario del Partido Acción Nacional puede ahora desconocer su historia ni su compromiso moral con la absoluta limpieza electoral ni negarles esta transparencia a millones de mexicanos.

La resistencia civil activa ya está germinada y arraigada; contiene un elemento de volatilidad. Muy posiblemente –subrayados del autor- podría descarrilar a un gobierno que sea percibido como ilegítimo y haría casi imposible un diálogo tardío … Lamentablemente, vivimos un vacío de poder y se percibe un ambiente premonitorio de enfrentamientos violentos de los cuales no podemos extraernos una vez iniciados. Ya existe la masa crítica para un altercado social en ambos extremos del polarizado espectro político.

En el tercero y último apartado, Livas Cantú plantea:

“El estudio referido arriba muestra que sobran elementos para una anulación de la elección. Si la falta de claridad del Cofipe, sin embargo, lleva a que seas declarado presidente electo, caeríamos en una designación formalmente válida pero percibida como ilegítima.

Tu primera obligación deber ser evitar un caos irreversible. Ante este predicamento, considero que por el bien de México, deberías considerar RENUNCIAR a cualquier designación que haga el Tribunal Electoral. Idéntica propuesta procede frente a Andrés Manuel López Obrador.

“Fox, responsable de la crisis postelectoral”: Pedro Joaquín Coldwell

A su vez, Pedro Joaquín Coldwell, senador de la República por Quintana Roo, se ha sumado a las voces que denuncian las irregularidades del pasado proceso electoral. Al respecto la reportera María Luisa Vázquez (Por Esto! de Quintana Roo, 30 de agosto de 2006), asienta que:

“El senador Pedro Joaquín Coldwell responsabilizó al presidente Vicente Fox de la crisis postelectoral que atraviesa el país, por su permanente intromisión durante la campaña electoral.

Hasta hoy, dijo, ha faltado tacto político para darle una salida al conflicto poniendo en riesgo la estabilidad del país.

Hizo ver que hoy día no han puentes entre el PRD y el gobierno federal y esto es grave, ya que puede ocurrir que el presidente Vicente Fox no rinda su último informe.

Reiteró que el presidente Fox tiene mucha responsabilidad de la crispación que hoy vive el país, porque su conducta distó mucho de la neutralidad a lo largo del proceso electoral.

Y aunque dijo que el PRI tiene observaciones de la inequidad que antecedió a las elecciones, aún así su partido está dispuesto a acatar el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, porque es la base de la convivencia armónica para el país.

Reiteró su llamado a privilegiar la política y evitar un desalojo violento en el Zócalo y la avenida Reforma del Distrito Federal, porque sería la chispa para prenderle más fuego al conflicto postelectoral.”

Así está la situación de México por el fraude electoral. El pueblo ha enviado un clarísimo mensaje a través de las más grandes concentraciones nunca habidas en nuestra Historia y, si continúa el desacato a sus mandatos, el pueblo dispondrá.

Pornografía infantil


Ago
31
2006

Hace casi cuatro años la UNESCO alertó al mundo sobre la circulación de más de tres millones de imágenes pornográficas de niños y niñas que en ese entonces se comercializaban a través de Internet, en ese mismo documento la propia UNESCO reconocía que las imágenes aumentaban en numero y violencia sexual de manera alarmante y pedía a los países del mundo legislar agresivamente para proteger a los menores víctimas de este flagelo.

Casi al unísono con la publicación del documento que refiero, se iniciaron en muchas partes del mundo iniciativas jurídicas para proteger a lo más valioso de la raza humana, es decir, a los niños. Paradójicamente en países como el nuestro pareciera ser que la alerta del organismo internacional, solamente sirvió para poner “de moda” en algunos círculos políticos y sociales el consumo de este material, con el consecuente avance de esta perversión hacia su resultado natural que es la prostitución infantil.

A finales de la década pasada y a principios de esta, cualquier persona con un ordenador y un modem podía obtener pornografía infantil a través del Internet. En esos momentos la forma más común de hacerlo era por medio de comunicaciones directas para intercambiar el material pornográfico. Esto demostró la existencia de un mercado consumidor que inmediatamente comenzó a ser atendido por redes de delincuentes cibernéticos que a un costo relativamente bajo daban acceso a portales con toda clase de desviaciones y sadismos sexuales ejecutados por niños y niñas.

Estas redes pornográficas infantiles, cuyo éxito se deriva del aparente anonimato del consumidor tienen un funcionamiento complejo que obligo a la aparición de una “policía cibernética” que al menos en Europa tiene un trabajo constante y continuado en abierta coordinación con otras instancias policiales, sin embargo en América y en nuestro país en particular las cosas se dieron en sentido totalmente opuesto, la moda de “consumir” pornografía infantil y su resultado: la prostitución del mismo núcleo social derivó en una permisividad que nadie imaginó y que hoy mantiene a gran parte de la ciudadanía en verdadero estado de alerta.

La legislación federal y la mayor parte de las estatales, en México, no contemplan sanciones claras para quienes se dedican a la promoción e inducción de la niñez hacia estas conductas lesivas. Mientras que para el resto del mundo es claro que los chicos y chicas utilizados para la pornografía y prostitución infantil, no surgen del aire sino que detrás de ellos está toda una red de consumidores adultos, en México es común que abogados sin escrúpulos ni moral, orienten a sus pervertidos clientes para decir que existió consentimiento de parte. Y lo peor es que los jueces lo crean.

Escribimos esto porque como antes dijimos nuestro país, nuestro estado y desde luego nuestro municipio nunca respondieron en este sentido a su obligación de proteger a los ciudadanos y menos a los niños, más aun, políticos ambiciosos e inmorales se dieron a la infame tarea de cerrar espacios deportivos y culturales para favorecer la construcción de moles de concreto que redituaron enormes ganancias a sus particulares negocios.

El resultado natural fue que jóvenes, púberos y adolescentes invadieran en un natural ánimo gregario las plazas comerciales, desde donde fueron y siguen siendo fácil presa de la pesadilla que hoy es en Solidaridad Quintana Roo la pornografía infantil.

La forma de actuar es relativamente sencilla: Primeramente son contactados por otro menor de edad que ya es parte de la red criminal, se hacen amigos e intercambian números telefónicos y correos electrónicos , y como hoy prácticamente todos los niños con edad suficiente tienen una computadora o por lo menos un teléfono portátil, es por medio de alguno de estos medios que la delincuencia organizada está operando para atrapar una victima más, no es extraño encontrar en el celular o la computadora de algún niño una imagen pornográfica o un mensaje de contenidos no aptos, más grave aún si estos contenidos involucran a personas conocidas, pues podría resultar que el menor en cuestión ya está inmerso en el problema.

Finalmente aunque pareciera paradójico en el ámbito de la pornografía infantil no solamente fotografías y filmaciones representan el problema, también están los escritos. Textos en los cuales se desarrolla hasta la saciedad, la apología de la violación y una soterrada incitación a la violencia sexual son presentados como prácticas naturales y consecuentemente permitidos como normales y estos están al alcance de todos e incluso se anuncian en medios masivos de comunicación. Parece un problema insalvable. No lo es. PIENSELO.

El estado de las cosas: Polvo


Ago
30
2006

Con profundo agradecimiento a Vicente, por su congruencia

El Tribunal Electoral acaba de dar el descabello a la Coalición Por el Bien de Todos, sentenciando lo que muchos ya sabíamos: “Los argumentos que sustentaron las impugnaciones fueron políticos, no jurídicos”. Nuevamente, los “abogados” de López Obrador le jugaron una muy mala pasada. Ni modo.

Es curioso que el proceso electoral más competido de la historia reciente de México se haya resuelto fácilmente por la falta de estrategia jurídica de algún burócrata que tuvo aires de “operador político” y que estaba dispuesto a defender un triunfo, pero nunca a pelear una derrota. Otra vez, ni modo.

En el mes de junio, Roberto Madrazo, en pleno declive como aspirante a la presidencia realizó un señalamiento que nadie tomó en cuenta: estamos ante una elección de estado.

Cuando se mencionó esta posibilidad los testaferros de la casa presidencial, desde ya, dispusieron de todo el aparato mediático para acallar la especie y señalar que esas acciones pertenecían al pasado. Por algo sería, y aquí va la historia:

El 9 de marzo del año en curso, el entonces Senador por el Estado de Colima, Héctor Michel Camarena, detectó por donde entraría la llave para abrir la negada ELECCIÓN DE ESTADO y determinó que LA LEY GENERAL DEL SISTEMA DE MEDIOS DE IMPUGNACIÓN EN MATERIA ELECTORAL tiene un error garrafal: “Se pueden tirar todas las elecciones, menos, la del Presidente de la República”. Para ser más precisos, me permito transcribir segmentos de la Exposición de Motivos de la Iniciativa con Proyecto de Decreto que reforma el artículo 71; se modifica la denominación del Capítulo Tercero del Título Sexto; se adiciona el artículo 77 bis; y se reforma el artículo 78, de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral:

“De esta forma, en la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral, se cuenta con un catálogo de conductas sancionadas con la nulidad, ya sea de la votación recibida en una o varias casillas, o bien, de las elecciones de diputados o senadores; sin embargo, no se encuentra previsto de manera expresa causas de nulidad respecto de la elección de Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. Esto haría suponer que la autoridad jurisdiccional federal correspondiente sólo puede decretar la nulidad de la elección de diputados o senadores, pero no respecto de la elección de Presidente de la República”.

¿Qué significaba? Simple, que el Gobierno Federal, con todo su poderío económico, haría uso de las listas de beneficiarios del Programa Oportunidades, del Seguro Popular, del Procede, de Procampo, Pymes y de toda aquella base de datos que se le pueda ocurrir, para imponer a su candidato. Ya que para estar en esas listas se debe contar con credencial de elector. Muy oportuno, ¿no?

¿Por qué? Bien, por más sucia que sea una elección de Presidente de la República, NO PUEDE SER ANULADA jurídicamente. Solo hay que ganarla, y eso se logra metiendo más votos en las urnas.

Pero todo esto no lo previó el cuerpo legal que estaba para eso. Al contrario, como “sabían” que les iban a pegar por hacer uso indebido de recursos del Gobierno del D.F. y de otros gobiernos afines estaban listos para defenderse, no para atacar.

Llegamos al 3 de julio con una Coalición sin actas de escrutinio y cómputo, sin elementos jurídicos de prueba, sin razonamientos lógicos que pudieran sostener alguna causal de nulidad en muchas de las casillas que pudiera revertir los resultados que se presentaban, sin escritos de protesta. En fin, arrastrando la cobija y ensuciando el apellido.

Pero aparecieron los argumentos políticos: los conteos, las variables estadísticas, los discursos, los paneles de científicos que dicen que algo está mal, los plantones. Lamentablemente, para la causa que peleaban, los Magistrados no entienden estas cosas.

En el pasado reciente, los defectos en la defensa jurídica llevaron a López Obrador a un proceso de desafuero. En esa ocasión salió perfectamente bien librado y con rumbo a la Presidencia de la República. En esta ocasión, lo mandan a un lugar muy incómodo. Cualquiera que este sea.

Nota del editor: Elizardo Sánchez Espejo ha trabajado en administraciones municipales de Benito Juárez y Solidaridad. En este último caso desempeñó los cargos de titular de la Unidad Jurídica, secretario particular del alcalde y secretario general del Ayuntamiento en la administración de Gabriel Mendicuti. Actualmente es líder del PRI en Solidaridad

Luego del fraude, viene la represión


Ago
27
2006

Existen evidentes semejanzas entre el fraude electoral realizado en 1988 y el que se pretende consumar el primer día de diciembre del año en curso, con la imposición del espurio Felipe de Jesús Calderón Hinojosa en la titularidad del Poder Ejecutivo Federal.

Y es lógico que existan notables coincidencias entre ambos atracos a la voluntad soberana del pueblo mexicano expresada en las urnas, porque fueron concebidos en la mente del más perverso de todos los políticos de nuestro país: Carlos Salinas de Gortari.

Por ello son notorios los aprestos del Gobierno Federal que comparten Marta Sahagún Jiménez y Vicente Fox Quesada, el Partido Acción Nacional, la derecha mexicana, “El Yunque” y los poderes fácticos, entre otros, para ejercer una violenta represión, similar o peor a la que puso en práctica Salinas hace18 años.

El propósito de la represión que viene es el de acallar, intimidar o suprimir la indignación de la enorme mayoría de los mexicanos que ven en el ilegítimo régimen que eventualmente encabezaría Calderón, la cancelación de sus expectativas para superar la miseria en que vive más del 60 por ciento de los habitantes de nuestro país.

Salinas, estratega de la represión

Cabe recordar que, luego de su ilegítima asunción al poder, Salinas ordenó el encarcelamiento de Joaquín Hernández Galicia (“La Quina”), líder moral del Sindicato de los Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, así como de los principales dirigentes de ese gremio, imputándoles la comisión de diversos delitos fabricados ex profeso.

Nadie puede asegurar que los dirigentes petroleros de entonces, como los actuales a los que el primer gobierno federal panista otorgó plena impunidad en el llamado Pemexgate, fueran “blancas palomas”, pero es un hecho no cometieron los ilícitos por los que fueron procesados. La principal falta de Hernández Galicia, Salvador Barragán Camacho y tantos otros, fue haber rechazado la candidatura de Salinas y simpatizar con la de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, postulado por el Frente Democrático Nacional, quien garantizaba que la Industria Petrolera no sería privatizada.

En forma simultánea, el usurpador dispuso un golpe de mano a Carlos Jonguitud Barrios, líder moral del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación, quien fue destituido para instalar en su lugar a Elba Esther Gordillo Morales, quien ahora después, de una larga trayectoria en el Partido Revolucionario Institucional de la que obtuvo dinero y poder, aliada del gobierno de Marta Sahagún Jiménez-Vicente Fox Quesada, de Felipe Calderón Hinojos y del PAN, ha sido factor decisivo en la dramática derrota del PRI al que ha traicionado y en la instrumentación del fraude electoral.

Asimismo Salinas removió al líder de los trabajadores filarmónicos, Venustiano Reyes, “Venus Rey” y agredió a cuantos él creyó o en realidad estuvieron en contra de que fuera candidato del PRI a la Presidencia de la República, porque consideraban que el voto popular favorecería a Cárdenas Solórzano, como finalmente sucedió y sólo un escandaloso fraude, similar al que hoy está en proceso, le permitió desempeñar la Presidencia del país.

La famosa por insaciable sed de venganza de Salinas de Gortari obnubiló su cuestionable inteligencia, tan admirada por sus incondicionales, y no le permitió comprender que hacia el ridículo. Como es obvio, el Sindicato de Músicos no representaba ningún peligro político para su espurio régimen. Lo que también sucedió en el caso del doctor en Derecho Sergio García Ramírez, uno de los más brillantes juristas mexicanos, quien nunca buscó ser abanderado del PRI a la Presidencia de la República, a pesar de poseer las mejores credenciales para gobernar a México.

La furia de Salinas en contra de sus adversarios reales o imaginarios, no conoce límites. Siempre ha actuado bajo los dictados de un demencial odio a sus contrincantes que lo caracteriza. No se debe olvidar: durante el tiempo en que usurpó el poder, para sólo rememorar uno de tantos excesos, murieron más de 600 mexicanos en circunstancias sólo explicables por la animadversión visceral que siente por aquellos a los que ni ve ni oye.

El anterior es un pálido perfil del personaje que instrumentó el fraude electoral desde antes del desafuero de Andrés Manuel López Obrador y ahora diseña la estrategia represora que el mismo Salinas ha hecho creer a los panistas va a consolidar a su candidato presidencial, quien, en caso de tomar posesión el primer día de diciembre del año en curso, será tan ilegítimo como lo fue su mentor en 1988.

La factura de Salinas

Sin embargo, los servicios de Salinas nunca han sido gratuitos, altruistas, por el bien de la Patria o la permanencia del modelo neoliberal. Es increíble que no lo sepan los panistas. ¡Qué ingenuidad! La factura que van a pagar por el fraude electoral y la estrategia represiva, comprende tolerar las venganzas que su súper asesor ejercerá por los agravios que asume haber sufrido a partir del encarcelamiento de su hermano incómodo, Raúl, de triste memoria, a causa del homicidio de quien fuera su cuñado, José Francisco Ruiz Massieu.

Los ajustes de cuentas de Salinas a sus numerosos enemigos, principalmente los que militan en el Partido de la Revolución Democrática y también a no pocos miembros del Partido Revolucionario Institucional, van a complicar aún más los explosivos escenarios del traidor a la democracia en que se convirtió Vicente Fox Quesada, luego de utilizarla para beneficio de su ascenso al poder, de Felipe Calderón, del PAN y de los poderes fácticos. Pronto lo constatarán.

En México, la resistencia al cambio siempre ha sido violenta

En este contexto, es preciso señalar que, a diferencia de la mayoría de las oligarquías latinoamericanas, la derecha mexicana y los grupos más retrógradas de nuestro país, aún antes de constituirnos en nación libre y soberana, siempre han ejercido la violencia para mantenerse en el poder.

Así reaccionaron ante los movimientos precursores de la Independencia. También ante los impulsores de la Reforma que, con el liderazgo de Benito Juárez García, formaron la llamada Generación del 57 (1857) que salvó a México de su desintegración. Asimismo, en respuesta a quienes en los inicios del siglo pasado impulsaron el poderoso movimiento social que conocemos como Revolución Mexicana.

En cambio, la mayor parte de los países del subcontinente y el Caribe son ahora gobernados por regímenes de izquierda que en nada atentan en contra del capitalismo y únicamente han rechazado al neoliberalismo depredador, muy exitoso en la producción de pobres.

Con ello garantizan su estabilidad porque, a diferencia de la ignorante reacción mexicana, están concientes de que el principal peligro para la paz social y el crecimiento económico que no desarrollo social, es la coexistencia de unos cuantos ricos con cientos de millones de pobres que se debaten por debajo del nivel de subsistencia.

Los gobiernos de la llamada izquierda latinoamericana no son extremistas o radicales, más bien se trata de moderados que únicamente aplican políticas sociales de mayor beneficio a los que menos tienen y en ello establecen sus logros, además del apoyo popular que los sostiene.

A pesar de los claros preparativos de la represión, esta vez el repudio total al fraude electoral se consolida en un movimiento nacional que no será posible acallar, tome o no posesión Felipe Calderón Hinojosa de la Presidencia de la República.

Salinas de Gortari, estratega de su propio fraude y del actual, no es ajeno al hecho de que el creciente apoyo social a la lucha contra la imposición de Calderón está creciendo como es palpable en las mayores manifestaciones de millones de ciudadanos, las más grandes en toda la historia de México, pero como es obvio lo oculta. Nunca advertirá de ello a sus pupilos blanquiazules.

Es cierto que habrá y ya hay tibios, desertores, claudicantes, desencantados y hasta vendidos en las filas de la oposición del fraude, pero con su deslealtad no menguarán la fuerza de un pueblo que está dispuesto a rechazar la imposición de un gobernante espurio. Nunca en la historia ha habido represión capaz de someter a la voluntad soberana de una nación ni existirá jamás.

El cambio que viene, nadie lo detiene.

Fox, traidor a la Democracia y a México


Ago
17
2006

“… no despertar al México bronco”:
Reyes Heroles

El fraude electoral para imponer a Felipe Calderón Hinojosa en la Presidencia de la República, ha generado a México una delicada situación política y social. La negativa al conteo voto por voto, casilla por casilla, además de la ilícita cuanto monstruosa trama fraguada para impedir que se cumpla la voluntad popular manifiesta a favor de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del pasado 2 de julio, ha colocado a nuestro país en una coyuntura de ingobernabilidad con imprevisibles consecuencias.

Tal vez Carlos Salinas de Gortari, Elba Esther Gordillo Morales, el gobierno de Marta Sahagún Jiménez-Vicente Fox Quesada, el Partido Acción Nacional, los sectores más oscurantistas de la derecha y corruptos empresarios -caso del cuñado incómodo de Calderón Hinojosa-, crean que han logrado sus propósitos a pesar de que desde la época del desafuero del exjefe del Gobierno del Distrito Federal, altos mandos militares y de la inteligencia estadunidense les señalaron los riesgos de desafiar a la inmensa mayoría del pueblo mexicano. Sin embargo, nada tienen que celebrar. Esta vez consiguieron despertar al México bronco cuyo sueño, nadie debería atreverse a interrumpir, según advirtió en reiteradas ocasiones el ideólogo Jesús Reyes Heroles.

Una anécdota que ha circulado durante décadas en los ámbitos políticos de nuestra patria afirma que, en una de esas ocasiones, en presencia de Gustavo Díaz-Ordaz Bolaños-Cacho, presidente de la República recordado por sus múltiples atrocidades, entre ellas la matanza del 2 de Octubre de 1968 en Tlatelolco, Distrito Federal, que costó la vida más a mil personas, con inusitado valor Reyes Heroles, siempre preocupado por la paz social, sentenció: “que el Sistema tenga cuidado de no despertar al México bronco”, en desafío directo a quien se culpa del “accidente” en que murió Carlos Alberto Madrazo Becerra, honesto político que se atrevió a plantear a Díaz Ordaz la democratización del Partido Revolucionario Institucional.

Traición a la democracia y a México. Lealtad a los poderes fácticos, los Bribiesca, etc.

En este contexto a Fox le ofende el calificativo de traidor a la democracia con el que será mencionado por generaciones y millones de mexicanos, mientras se tenga memoria de su mediocre gestión gubernamental. Tal vez los limitados alcances de su inteligencia y la contundente ignorancia que presume en cualquier lugar y a cada momento, no le permiten comprender la traición que el régimen formalmente encabezado por él ha hecho a la democracia y, lo que es más grave aún, a México, destruyendo la credibilidad de las instituciones comiciales de nuestro país con la complicidad de Luis Carlos Ugalde y los consejeros del Instituto Federal Electoral.

El titular aparente del autodenominado “gobierno del cambio”, olvida deliberadamente que en los casi seis años de su mandato se dedicó, con fervor digno de mejor causa, a destruir, sin éxito, a un mexicano que tiene un proyecto de Nación diferente y a la formación política que lo respalda.

A Fox no deberían preocuparle las críticas. Invariablemente tiene la epidermis muy sensible y percibe con toda claridad la paja en el ojo ajeno pero es incapaz de ver la viga en el propio. Pese a sus críticos, nunca ha traicionado a los espurios intereses que lo llevaron a la Presidencia de la República y cumplió con creces las expectativas de todos los que lo apoyaron. Será recordado con emocionada gratitud por los poderes fácticos, los Amigos de Fox, los Bribiesca y otros “milagrosamente” enriquecidos durante su Administración.

Fox, primero el insulto

El esposo de la señora Marta se inició en la actividad política con el empleo de insultos, descalificaciones, mentiras y calumnias a sus adversarios, principales elementos de su discurso, y nunca los abandonó. Los sigue utilizando con el mismo vigor. Para recordar solo un ejemplo baste indicar que cuando las autoridades electorales emitieron fallos que fueron contrarios a sus caprichos, los tildó, según su lenguaje, como marranadas.

Durante su mandato, Vicente Fox tampoco se alejó de la mercadotecnia a la que guarda enorme lealtad. Por el contrario, se empeño en proyectar la más intensa y falsa imagen de un país (“foxilandia”) que sólo existe en su imaginación. Con el apoyo de los tecnócratas neoliberales y de sagaces publicistas, su régimen pretendió inútilmente disimular, con estadísticas amañadas, “cuchareadas” diría el personaje que más le simpatiza, la pavorosa realidad que padecen millones y millones de mexicanos que viven en la miseria. Un solo dato lo comprueba de manera irrefutable esa situación: la incesante migración de mexicanos que buscan en Estados Unidos el sustento de sus familias.

La única razón por la que no se ha hecho pública la encuesta nacional sobre la pobreza correspondiente a 2005, es porque revelaría el absoluto fracaso de la política social de este gobierno federal en el combate a la miseria. Algo muy semejante a la negativa de Felipe Calderón Hinojosa al recuento voto por voto, casilla por casilla, que evidenciaría el triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Es muy probable que esa encuesta y los paquetes electorales de este 2006 sean pasto de las llamas, tal y como lo fueron los de 1988, por decisión de algún pirómano semejante a Diego Fernández de Cevallos o un infortunado “accidente”. En caso contrario, algún día se sabrá la verdad: ni Fox redujo los índices de pobreza ni Calderón ganó la elección presidencial.

Esa es la moral del panismo.

En julio salieron 24 mil millones de pesos. El neoliberalismo, padre de familia que paga anticipadamente la renta aunque 7 de sus diez hijos no coman

Aunque se pretenda no advertir los hechos indicativos de las consecuencias del fraude electoral, hay signos reveladores hasta en la economía.

El pasado día quince del mes en curso (agosto de 2006) Milenio diario, con crédito de Eduardo Huerta, publicó una nota cuyo titular, al texto, reza:

“En julio salieron del país 24 mil millones

de pesos de inversionistas extranjeros”.

En el cuerpo de la información puede leerse: “El pasado mes de julio salieron del país cerca de 24 mil millones de pesos de inversionistas extranjeros de acuerdo con el Banco de México. Los especialistas indicaron que la salida de capitales corresponde, principalmente, a los ajustes de tasas de interés en otras naciones.

‘Estados Unidos sube las tasas, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra incrementaron los réditos, por lo que los capitales salieron a buscar mejores opciones de rendimientos’, indicó Miguel Ángel Cortés, analista de inversión de la operadora de fondos Skandia.

Las condiciones financieras de México son robustas, con reservas internacionales por 77 mil 692 mil millones de dólares y con un tipo de cambio por debajo de los once pesos por dólar, factores que ofrecen la oportunidad de prepagar deuda externa, tal como lo ha hecho la Secretaría de Hacienda.”

Al igual que en 1994, poco antes del “error de diciembre”, las explicaciones son abundantes pero los hechos evidentes, irrefutables: están saliendo capitales de inversionistas extranjeros.

Sin embargo, en la misma fecha, en nota de Felipe Gazcón e Isabel Mayoral, El Financiero destaca un titular que dice

“La calificación del país, sin cambios “

En el texto de la nota explica la inutilidad del prepago de la deuda externa, en los siguientes términos:

“Los prepagos de deuda no reducen el pasivo, coinciden Moody's y S&P.

Avanza la economía y el factor político se deteriora: Wells Fargo.

Las 2 principales calificadoras, Moody's y Standard & Poor's (S&P), descartaron un aumento en la calificación crediticia de la deuda mexicana de largo plazo, como han venido anticipándolo algunos grupos de análisis y consultoría económica del sector privado.

Consideraron que la calificación ya incorpora la mejoría en la posición de liquidez internacional por parte de México, y aclararon que los prepagos anunciados la semana pasada por el gobierno sólo quitan presión a la deuda externa, pero no disminuyen el pasivo total del país.

Por separado, Wells Fargo Bank advirtió que mientras la economía mexicana sigue avanzando, el factor político se ha deteriorado y las instituciones en el país serán puestas a prueba, con el riesgo de que esto afecte la confianza de los inversionistas.”

Esa es la eficacia de la política neoliberal que atenta en contra de nuestro país desde hace un cuarto de siglo. En el caso, en lugar de invertir en el abatimiento de la miseria, el gobierno federal aplica una medida equivalente a la de un padre de familia que prefiere pagar la renta anticipadamente, aunque 7 de sus diez hijos no coman.

Uno, dos y tres millones, crece el repudio de las mayorías a la imposición del Hijo Desobediente

El mensaje implícito en las magnas, sucesivas y cada vez mayores concentraciones en repudio al fraude electoral, únicas en nuestra Historia, constituyen un claro mensaje: la correlación de las fuerzas sociales está en contra del Hijo Desobediente y lo que él representa, quien no acepta el conteo voto por voto, casilla por casilla, porque un verdadero computo demostraría la falsedad de su triunfo y con ello su traición a la democracia y a México.

La estrategia de los perpetradores del fraude electoral apostó a que ante la represión, los sobornos a líderes y las amenazas, el pueblo se iría resignando paulatinamente con la imposición de un presidente espurio, como creen que fue el caso de Carlos Salinas de Gortari. En esta lógica, al primer mitin de protesta asistiría una cantidad considerable de personas, tomando en cuenta el antecedente del más de un millón que se manifestó en contra del desafuero, que disminuiría sensiblemente en el segundo y en el tercero exhibiría que Andrés Manuel López Obrador se había quedado sólo con el respaldo de un puñado de sus seguidores, cada vez menor

Por el contrario, el apoyo popular a López Obrador ha ido en aumento. Lo demuestra el hecho de que a la primera manifestación postelectoral concurrió más de un millón de ciudadanos que se duplicó en la segunda y triplicó en la tercera. Evidencia de que en esta ocasión, llueva, truene o relampaguee, el pueblo no está dispuesto a tolerar la imposición y que la resistirá todo el tiempo que sea necesario.

Aunque desprecien y se burlen de las protestas, es evidente que los estrategas del fraude se equivocaron. El pueblo está harto de que se atropellen sus derechos y cuando un pueblo está inconforme nada ni nadie lo puede someter. La Historia de México y de muchos países lo demuestra. La relación cuantitativa y cualitativa de las fuerzas sociales está a favor de López Obrador, pero más que a su persona apoya a la causa de la auténtica democratización de México y del rechazo a la política económica neoliberal.

El mensaje de las masas es clarísimo: la paz social puede ser afectada por la imposición del espurio Felipe Calderón Hinojosa. Sin embargo, la resistencia del panfoxismo y sus aliados obedece al temor de que se afecten espurios intereses como los del cuñado incómodo, Roberto Hernández, los Bribiesca, los poderes fácticos y tantos más. Por ello no les importa poner en peligro a México.

El fraude electoral ha despertado al México bronco. A partir de ahora, la única certeza que podemos tener los mexicanos es que al pueblo nadie lo detiene.

¿A dónde van los árboles?


Ago
15
2006

Queridos playenses:

Hoy fue un día triste para Playa. Desafortunadamente días como este son la normalidad en este pueblo.

En mi vecindad, en la Avenida 25 con calle 32 empezaron hoy a cortar unos árboles grandotes, a la mejor de los más viejos de Playa. Es un terreno pequeño, no muy bien ubicado, con un cenote seco y tres árboles enormes. En estos árboles vi loros en la primavera, vi iguanas, vi murciélagos, había mucha vida. Siempre había gente descansando en su sombra.

14arboles.jpgParecía imposible que ahora se levantará una construcción en este terreno: hoy empezaron a cortar, a “limpiar”.

Hablando con la oficina del Medio Ambiente en el Palacio Municipal me dio esperanza: que no se puede cortar árboles con un cierto diámetro, que no se puede construir encima de un cenote por razones de seguridad.

Traté de parar la destrucción hasta que llegara un inspector, hablé con Protección Civil, con los bomberos, con la policía, con la prensa, con amigos, en fin, después de horas de espera (en las cuales la gente de la constructora se apuró aún más para dañar lo más posible) regresé al Palacio Municipal donde me dijeron que el propietario cuenta con una licencia válida, firmado por el director de Medio Ambiente. Que tuvieron el derecho para cortar, que ya donaron la cantidad necesaria de árboles nuevos que van a sembrar, por ejemplo, en las calles como la Avenida Juárez.

Todos conocemos este tipo de milagro. Hay reglas y de repente no aplican por x pretexto. Ya sabemos que con unas palancas y algo más se puede obtener todo aquí.

Perdí mi lucha hoy. Pero no solo yo. Todos los playenses perdimos. Nuestra fuente de ingresos más importante es el turismo. Pero en vez de conservar los tesoros de la región, de proteger lo especial que hay aquí, lo destruimos. Cada día Playa del Carmen pierde parte de su personalidad y se parece más a esos lugares turísticos anónimos donde realmente ya nadie quiere pasar sus vacaciones, entre tanto concreto, edificios, calles y tráfico, como por ejemplo en las costas de España, tampoco en Mallorca, y mucho menos en Gran Canaria. Tantos errores pasaron allí, se perdió el valor de las inversiones, tantos hoteles y casas vacías, solo turismo barato. ¿Por qué no podemos aprender de estas historias?

¿Sabían que agencias de viajes grandes, como TUI de Europa, piden reportes ambientales sobre sus destinaciones? Porque sienten una responsabilidad hacia sus clientes. El reporte sobre nuestra región sale mañana con muy malas calificaciones.

Y qué tristeza me da, hablando con turistas que me dicen que ya no van a regresar porque Playa no tiene ambiente, no tiene algo especial, no tiene nada que ver con el Paraíso de antes. ¿Qué onda con nosotros? Por qué no vemos la obligación que tenemos para nuestro futuro, el futuro de nuestros hijos, la naturaleza que obtuvimos como un regalo enorme. ¡De eso depende el futuro económico de esta región!

¿Realmente es necesario permitir construcción en cada metro cuadrado? ¿Porque no hay zonas verdes en cada cuadra o manzana? ¿Porque necesitamos donar árboles a parques? ¿No sería mucho más bonito dejarlos donde están y crear parques entre el concreto y no afuera de la ciudad?

Por el amor que tenemos para Playa del Carmen: Si conocen gente con poder, politicos, gente del gobierno, inversionistas y empresarios: hablan con ellos. Tal vez no se han dado cuenta que muchos condominios realmente no son necesarios para hacernos un destino turístico exitoso.

Muchas gracias

Eveline Winkler
(Playense y empresaria aquí desde hace 6 años)

El fraude electoral, amenaza a la Paz Social


Ago
12
2006

Los actores de la lucha y sus motivaciones

La cada vez más aguda crisis poselectoral que vive nuestro país, se inscribe en la radicalización del enfrentamiento que libran las fuerzas progresistas en contra de los reaccionarios defensores a ultranza de los intereses establecidos.

Esta lucha, lo registra la historia universal, invariablemente ha existido en todas las sociedades. Es la sempiterna confrontación entre quienes buscan elevar el nivel de vida de las mayorías y aquellos que se resisten a aplicar algunos de los cambios que permitan mejorar las condiciones en que se debaten los marginados.

El sustrato económico está en la base de todas las manifestaciones sociales y la política, entendida como lucha por el poder, no constituye la excepción. Por ello, sólo en los conglomerados humanos cuyas mayorías tienen satisfechas, aunque sea en forma mínima, las necesidades más indispensables de alimentación, vivienda, salud, empleo, etc., etc., puede darse la paz social que permita las expresiones superiores del progreso y la cultura.

Antes “yorkinos” vs. “escoceses”.

En nuestro país, la lucha entre progresistas y conservadores retrógrados por asumir la conducción del Estado, imponiendo su respectivo proyecto de Nación, se remonta a tiempos anteriores a nuestra Revolución de Independencia. En esa época los progresistas estaban agrupados en logias masónicas del rito yorkino y pugnaban por la emancipación de España. A su vez, los conservadores beneficiarios del régimen virreinal se integraban en las logias del rito escocés.

Las principales causas de la inconformidad de los grupos progresistas que, con Miguel Hidalgo Costilla al frente, iniciaron el 16 de septiembre de 1810 el arduo y sangriento camino de para liberarnos de yugo español, fueron principalmente económicas.

Por entonces, las políticas restrictivas del desarrollo económico y social que los peninsulares imponían a los habitantes de la Nueva España, condenaban a la miseria a las mayorías y limitaban las expectativas de movilidad social de los sectores medios ilustrados, relegándolos a posiciones políticas y administrativas de ínfimo nivel.

Moderar la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, …

Tan grave era la situación de mestizos, indios, negros y las llamadas castas, que en sus célebres Sentimientos de la Nación, dados a conocer el 13 de septiembre de 1813, José María Morelos Pavón, entre las prioridades del país que anhelaba ser independiente estableció “que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.”

Asimismo, por sólo citar un caso muy conocido, las restrictivas políticas económicas que prevalecían en el dominio británico sobre las trece colonias que inicialmente conformaron lo que hoy son los Estados Unidos, fueron determinantes, como lo indica la historia de ese país, en la guerra emprendida para lograr su independencia,.

1810 y 1910

Cien años después del inicio de la Independencia, pese a que las condiciones de las mayorías eran iguales o peores que a principios del siglo diecinueve, los funcionarios públicos (científicos) del área económico-financiera, presumían extraordinarios logros en la conducción del país que sólo existían en su imaginación. La dilatada permanencia del general Porfirio Díaz Mori en la Presidencia de la República y la senectud de quien fuera uno de los grandes héroes del combate a la Intervención Francesa, les permitió instrumentar políticas de crecimiento económico que no tradujeron en beneficios sociales.

Pese al optimismo de los científicos, la realidad era muy distinta. Lo demostró el estallido de la Revolución Mexicana el 20 de noviembre de 1910, movimiento social que impulsaron la mayoría de los marginados de la ciudad y del campo, con tan extraordinaria fuerza y capacidad de organización, que arrasó la sólida estructura política y administrativa creada por el general Díaz durante tres décadas.

Al término de la fase armada de la Revolución, en el texto de la Constitución Política promulgada el 5 de febrero de 1917 quedaron plasmadas las reivindicaciones de los oprimidos. Fue así que por primera vez en la historia de la humanidad un texto constitucional incluyó a las garantías sociales.

Eminentemente capitalistas. Causas de la larga permanencia priísta en el poder

La Revolución y la Carta Magna nunca cuestionaron el régimen capitalista. Por el contrario garantizaron plenamente la propiedad privada de los medios de producción y la más absoluta libertad de empresa, además de otorgarles todo su apoyo. Con respecto del porfiriato, uno de los cambios que dictó el Congreso Constituyente de Querétaro fue la integración de la propiedad privada a las directrices del proyecto de Nación dispuesto en la Ley Suprema

Los regímenes presidenciales emanados del partido histórico de la Revolución, Partido Nacional Revolucionario, Partido de la Revolución Mexicana y Partido Revolucionario Institucional, asumidos herederos ideológicos de los revolucionarios de 1910, a pesar de su innegable corrupción y el abuso del poder que los caracterizó, tuvieron el acierto de aplicar, aunque en forma mínima, los principios de Justicia Social contenidos en la Constitución. Con ello consiguieron la aprobación ciudadana que les permitió desempeñar la Presidencia de la República durante un largísimo periodo.

Crecimiento y Desarrollo. Política social y legitimidad

La sencilla pero eficaz fórmula consistió en aplicar una política social que propició una alguna mejoría en la vida de los grupos menos favorecidos. En respuesta el pueblo, ahora llamado sociedad civil, toleraba la represión en contra de los grupos opositores y los excesos de todo orden en que incurrían las autoridades. En forma simultánea, la política económica apoyó la industrialización del país y contribuyó a la formación de una clase media urbana que durante algún tiempo registró cierta prosperidad. Fue así que desde la segunda mitad de la quinta década del siglo pasado hasta el inicio de los años ochenta, los modelos llamados “desarrollo estabilizador” y “desarrollo compartido” registraron índices de crecimiento que nunca se volvieron a lograr. Ese fue el “milagro mexicano”.

En este contexto la autoridad política de los gobiernos priístas no derivaba de procesos electorales limpios y transparentes. Los comicios de la era tricolor nunca tuvieron el propósito de convalidar, ante el electorado, el desempeño de cargos públicos de elección popular. Los resultados de las urnas eran, literalmente, lo que menos importaba. La legitimidad de origen heredada del triunfo de las armas revolucionarias, se convalidaba en el ejercicio del poder que alcanzaba a beneficiar, aunque en forma mínima, a las mayorías, sin por ello afectar los intereses de los inversionistas nacionales o extranjeros.

Arribo de los tecnócratas neoliberales y principio del fin priísta

Este sólido equilibrio se mantuvo hasta el inicio de la octava década del siglo pasado cuando otro un grupo de funcionarios públicos, esta vez los tecnócratas, en consecuencia con la reestructuración del capitalismo, impuso el proyecto o modelo neoliberal con el retorno a radicales políticas de libre mercado que reducían al Estado a simple observador del fenómeno económico por el principio de “dejar hacer; dejar pasar”. Modelo que sustituyó al proyecto nacionalista y revolucionario que privilegiaba la intervención gubernamental en la economía, consolidado durante el gobierno del general Lázaro Cárdenas del Río.

El neoliberalismo tuvo su origen en los países capitalistas centrales y sus principales promotores fueron las élites del gran capital financiero y monopólico transnacional, extendiéndose por todo el mundo y particularmente en América Latina. Para México, el modelo neoliberal implicó de inmediato la destrucción de las alianzas entre el Estado, entendido como gobierno federal, y las clases populares, que durante más de cincuenta años permitieron el desarrollo económico con estabilidad política prevaleciente hasta 1982.

A partir de 1987-1988, el Gobierno Federal y su eficiente “ministerio” de acción política, el Partido Revolucionario Institucional, se alejaron bruscamente de los intereses de obreros, campesinos y clases medias que constituían sus firmes bases de sustentación social. En lo político la fractura del PRI al finalizar el mandato del primer presidente neoliberal, Miguel de la Madrid Hurtado, representó un duro tropiezo cuando Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo y otros, entonces destacados militantes de esa formación, se opusieron a la candidatura y posterior imposición de Carlos Salinas de Gortari. Tropiezo del que ya nunca se levantó.

Los duros descalabros político-electorales que resintió el PRI, reflejo de la creciente e irreversible inconformidad ciudadana con las políticas neoliberales, no hicieron mella en los gobiernos de los tecnócratas Salinas y Ernesto Zedillo Ponce de León, quienes ahondaron la penetración del modelo.

Expectativas generadas por Fox

En consecuencia, sólo el 42 por ciento de los electores votaron en el año 2000 por Vicente Fox Quesada, creyendo que un partido distinto del PRI modificaría el lesivo modelo económico que tanto daño a hecho a nuestro país y que ya ha sido repudiado en las urnas por la mayoría de los pueblos latinoamericanos. La ciudadanía no tuvo al alcance elementos para comprender que el candidato del Partido Acción Nacional ofrecía en materia económica y en todo, más de lo mismo pero en versión mercadotécnica.

Fox y su gobierno no resultaron el cambio que algunos votantes, la minoría, esperaba. Por el contrario han sido más devotos del modelo que los propios tecnoburócratas de supuesta militancia priísta, aunque ciertamente los panistas son mucho más hábiles en el arte de engañar a la opinión pública, tendiendo una cortina de humo publicitario, en un vano intento por disimular la verdadera situación del país y su absoluta incapacidad.

Fracaso del modelo neoliberal. De haber ganado Calderón, no sería por tan estrecho margen

A 24 años del inicio de su vigencia, el modelo o proyecto neoliberal es un absoluto fracaso. Para todo efecto práctico, ha sido un eficiente fabricante de muchos millones de miserables en México y en todo el mundo. Fracaso que también puede atribuirse al régimen de Marta Sahagún Jiménez-Vicente Fox Quesada. A pesar de la densa publicidad con la que ciertamente han confundido a algunos, los menos, hay dos hechos contundentes que lo prueban: los millones y millones de mexicanos que han emigrado hacia los Estados Unidos ante la incapacidad de nuestra economía para otorgarles empleo o medios de subsistencia y el rechazo en las urnas que recibió Felipe Calderón Hinojosa, candidato del Partido Acción Nacional y de la continuidad.

De haber sido exitosa la política económica neoliberal, ni el PRI hubiera sido desplazado del poder, ni Acción Nacional hubiera tenido que cometer el escandaloso fraude electoral con el que intenta impedir el arribo de la oposición a la Presidencia de la Repúbica. Si la mayoría de los mexicanos estuviéramos satisfechos con la gestión de Fox, los índices de votación a favor del PAN rebasarían con mucho a los de su principal adversario. Por lo menos en la misma proporción que él, Fox, obtuvo con respecto de Francisco Labastida Ochoa.


Aún en las cuentas albiazules, es evidente el “voto de castigo” a Fox y al PAN. Salinas, igual a Calderón

Así sucede en todos los países en los que rigen las prácticas democráticas. La derrota del candidato oficial siempre es un “voto de castigo” al gobierno en turno, un reproche ciudadano a su ineficacia, al incumplimiento de sus promesas, a la frustrante decepción que generó. Lo que también acontece cuando, suponiendo sin conceder, la mayoría de los votos es tan reducida que pone en duda la certeza de su triunfo. En esta tesitura, México no es la excepción como lo demuestra el exiguo porcentaje que Calderón Hinojosa dice, pero ni él cree, tener a su favor, sin poder demostrarlo fehacientemente, a pesar de haber sido apoyado con todos los recursos del Gobierno Federal, de ciertos empresarios de evidente inmoralidad, caso del cuñado incómodo del propio Calderón, entre otros turbios intereses.

Aunque se busque presentar como un triunfo, la imposición de Felipe Calderón en realidad será una victoria pírrica. De asumir la titularidad del Poder Ejecutivo Federal, su gestión será ilegítima al igual que la de Carlos Salinas de Gortari. En el caso de Calderón, la gobernabilidad será imposible. Un gobierno de facto, producto de un golpe de Estado, con la enorme mayoría de los mexicanos repudiándolo, tendrá que reprimir para mantener su precaria permanencia en el poder, como lo hizo Salinas, y terminará, al igual que “el villano favorito”, por concitar aún más el rechazo popular.

El fraude electoral es una ofensa a los mexicanos que destruyó la incipiente democracia

El fraude electoral es un desafío y una ofensa a la realidad palpable de los más de 60 millones de mexicanos que se debaten en la miseria, un reto al sentido común, ya que luego de haberse empeñado, el gobierno de Marta Sahagún Jiménez-Vicente Fox Quesada, el PAN y los más oscuros intereses, en una gigantesca cuanto infructuosa campaña para destruir a Andrés Manuel López Obrador y al Partido de la Revolución Democrática, desde mucho antes del desafuero, sin lograrlo, quieren convencernos de que Calderón los venció en comicios de dudosa transparencia y por un margen tan estrecho como increíble.

En su obsesión por impedir el arribo de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República, los militantes del PAN y quienes los apoyaron, han destruido la incipiente confianza que el pueblo había depositado en el Instituto Federal Electoral, ahora Instituto del Fraude Electoral. Pronto hasta la credencial de elector motivará dudas. La participación del gobierno federal, el grupo de seguidores de Elba Esther Gordillo Morales, algunos sectores empresariales, no pocos gobernadores de entidades federativas formalmente miembros del Partido Revolucionario Institucional y muchos otros, en la trama del fraude, es tan evidente como inocultable. El daño a México es gravísimo. La esperanza de las mayorías en que un árbitro ciudadano e imparcial garantizara la limpieza de los comicios ha sido traicionada.

El fraude no suprime la miseria, pero si las expectativas de una vida mejor. De triunfar la imposición, viene más de lo mismo.

Sin embargo, es iluso creer que un fraude descomunal suprimirá las causas que dieron lugar al rechazo a Felipe Calderón Hinojosa. Tan sólo ha cancelado las esperanzas de millones que anhelan una vida mejor para sus hijos. La miseria en que se debate más de la mitad de los mexicanos está allí, a la vista de todos, y la sabiduría popular indica a las mayorías que el Hijo Desobediente no tiene la menor intención de rescatar a los que la padecen, además de carecer de la sensibilidad necesaria para percibirla y estar atado por múltiples compromisos para actuar en consecuencia. Más de lo mismo es todo lo que se vislumbra en el horizonte de un nuevo gobierno panista, pero ya sin el adormecedor efecto de una mercadotecnia publicitaria cada vez menos creíble, como lo demuestra el índice de votación que el benefactor del cuñado incomodo alega a su favor. Índice que aún siendo falso lo exhibe en su verdadera dimensión.

La cercanía del año 2010, aunada a la imposición de un gobernante espurio, de facto, sin fuerza ni autoridad política y moral, en un contexto social muy parecido –guardada toda proporción- a los escenarios vividos en los albores de la Independencia en 1810 y en los de la Revolución Mexicana de 1910, debería desalentar la consumación del fraude electoral.

Al cancelar la vía de comicios limpios, transparentes y sobre todo creíbles, para obtener un cambio en auténtico beneficio de los que menos tienen, se agudizan las contradicciones sociales. La mejor garantía para la estabilidad social, que da seguridad a las inversiones, es la reducción de la pobreza y elecciones dignas de todo crédito. No haber cumplido con estas mínimas expectativas ha sido una actitud irresponsable de quienes promovieron el fraude electoral y están dispuestos, a como de lugar, a consumarlo.

El Fraude Patriótico


Ago
04
2006

Con la denominación de “fraude patriótico” se aludió, durante la larga vigencia de los gobiernos emanados del Partido Revolucionario Institucional y de los que es heredero, el Partido Nacional Revolucionario y el Partido de la Revolución Mexicana, a los casos en que la voluntad de los ciudadanos expresada en las urnas era sustituida discrecionalmente por el Sistema (presidente de la República-grupo gobernante-poderes fácticos-PRI) para evitar el intolerable daño mayor a la ciudadanía que sería ceder el poder a un candidato de la oposición, principalmente si se trataba de la Presidencia de la República.

La decisión de suplantar a la voluntad popular, negando el triunfo de un adversario, en la expectativa de conjurar “un peligro para México” que encarnaba en el aspirante postulado por un partido contrincante del entonces omnipotente PRI, justificaba con creces el relleno o “embarazo” de urnas, la adulteración o falsificación de las actas de escrutinio, la compra de los representantes de la oposición, el conteo amañado de los votos y muchos otros medios de que se valían para presentar como indiscutible el triunfo del candidato oficial.

El fraude electoral no se llevaba a cabo por gusto, decían, para imponer al favorito del presidente en turno o en defensa de intereses inconfesables, entre ellos el enriquecimiento inexplicable, pero entendible políticamente por el tráfico de influencias de la familia presidencial, por esos tiempos integrada por sólo por parientes consanguíneos. ¡Nada de eso!, estallaban sonrojados de ira ante quienes no comprendían el verdadero motivo de tal acción inspirada, según ellos, por los ideales del más elevado patriotismo y el bienestar del pueblo.

Se hacía por el bien de México, afirmaban con toda convicción a los necios que tenían indebidos sospechosismos sobre el verdadero resultado de los comicios. Aquellos renegados que se atrevían a poner en duda la honestidad e imparcialidad del señor presidente en turno y los superiores principios morales de las autoridades electorales de inmaculados antecedentes y gran solvencia moral, por ello dignas de toda confianza.

Era, sólo en ciertos casos, afirmaban enfáticamente, un “fraude patriótico” que el PRI-Gobierno se veía obligado en extremo a realizar con el único y principal propósito de preservar los éxitos alcanzados por la Administración saliente, la estabilidad macroeconómica y la paz social que con tantos esfuerzos gubernamentales estaba en proceso de consolidación. Beneficios supremos que amenazaba el irracional candidato opositor con sus actitudes mesiánicas, dudas sobre el crecimiento real del país, incapaz de percibir la prosperidad, sujeto a influencias extranjeras y mil cosas más todas negativas para la prosperidad nacional.

Sin embargo, mucho antes de llegar al “fraude patriótico”, el PRI-Gobierno agotaba todos los recursos para impedir que la imagen del aspirante opositor creciera en el ánimo del electorado. Para ello ponía en práctica una “campaña de contraste” que presentaba los supuestos enormes defectos del adversario y su partido, ante las excelsas virtudes del candidato oficial, tuviera o no cuñados incómodos delincuencialmente enriquecidos a la sombra del poder.

Sólo en la tesitura de que la popularidad, el carisma y la vinculación con los intereses de las mayorías del candidato opositor, resistieran todos los embates del gobierno y sus aliados, se llevaba a cabo el “fraude patriótico” para salvar al país del desastre que sería entregar a un populista la titularidad del Poder Ejecutivo Federal.

Entre los más conocidos casos en que operó el “fraude patriótico”, están los cometidos en contra del general Juan Andrew Almazán y el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, apoyado por el Frente Democrático Nacional.

En efecto, al concluir el mandato del general Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México de 1934 a 1940, Andrew Almazán, hombre dotado de un extraordinario carisma y apoyado por importantes sectores del Ejército, la sociedad y se dice que por miembros del entonces naciente Partido Acción Nacional, decidió desafiar al candidato gubernamental, el general Manuel Ávila Camacho, quien hasta antes de lanzarse a la contienda electoral se desempeñó como funcionario más del gobierno cardenista y que obviamente pertenecía al partido oficial.

Luego unas violentas elecciones en las que perdieron tan sólo en la Ciudad de México la vida más de mil personas a manos de Gonzalo N. Santos y sus pistoleros, el régimen, luego de contar por si y ante él mismo los sufragios, impuso a Ávila Camacho, porque garantizaba sus intereses y el modelo económico vigente. Exactamente lo que Andrew Almazán ponía en peligro y no al país como intento justificarse aludiendo a la cercanía de Andrew con políticos estadunidenses.

En 1988, ante el fracaso del entonces incipiente modelo neoliberal impulsado por el presidente Miguel de la Madrid Hurtado y el distanciamiento del PRI y del Gobierno Federal de las clases populares, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y un numeroso grupo de priístas abandonó las filas de su partido para engrosar las del Frente Democrático Nacional en el que se aglutinaron con militantes de la izquierda y combativas organizaciones sociales.

Como todos sabemos, fue impuesto Carlos Salinas de Gortari mediante un escandaloso fraude electoral sólo superado por el que ahora intenta llevar a la Presidencia de la República a Felipe Calderón Hinojosa, a pesar de que ni remotamente ganó los comicios del pasado 2 de julio de este 2006.

Aunque los planes para ejecutar el fraude en ambos casos se planearon con toda anticipación, previamente se imputaron a los candidatos opositores toda clase de calificativos y el particular el de constituir “un peligro para México”, mediante “campañas de contraste” que trataron infructuosamente de desacreditar sus imágenes.

Fue así que con el empleo de la televisión y otros medios, a Cárdenas Solórzano se le dispararon los peores calificativos que hasta entonces se habían endilgado a un adversario político en nuestro país, haciendo gala de los instrumentos que emplea el más perverso de todos los políticos de nuestro país: Carlos Salinas de Gortari.

La bajeza de las estrategias previamente utilizadas para consumar el fraude de 1988, sólo han sido superadas por las que hemos presenciado en este 2006, por la sencilla razón de que durante estos 18 años Salinas de Gortari, ahora jefe de la campaña del Partido Acción Nacional y de su candidato, Calderón Hinojosa, no ha estado ocioso y cada día se supera más en las artes de la calumnia, la injuria y la difamación.

Sin embargo cabe insistir que en todos los casos la defensa del opaco candidato oficial que llevaron a cabo en 1940, 1988 y los primeros meses del año en curso, los más turbios intereses y los poderes fácticos, obedeció más a la preservación del modelo económico vigente que a evitar “un desastre para México”, que nunca representaron los opositores.

Ni el general Juan Andrew Almazán, ni el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, constituyeron jamás “un peligro para México”, como tampoco lo es Andrés Manuel López Obrador.

Los verdaderos “peligros para México” fueron Ávila Camacho iniciador del proceso de reversión de las conquistas sociales de la Revolución Mexicana, que tanto dañaron las justas aspiraciones del pueblo, y Carlos Salinas de Gortari, quien con sus políticas neoliberales hundió en la miseria a más de 70 millones de mexicanos y ha corrompido a extremos nunca vistos a la política en nuestro país, como lo demostró a través de la actuación de su hermano incómodo de triste memoria, Raúl Salinas de Gortari.

Y es también “un peligro para México” Felipe Calderón Hinojosa, fiel instrumento de los espurios intereses de algunos empresarios, de su cuñado incómodo y de Carlos Salinas de Gortari, además de ser el propio Calderón Hinojosa la expresión más acabada del oscurantismo y la intolerancia facistoide que se agrupa en El Yunque, retrograda organización que se ha apoderado del Partido Acción Nacional y tal vez de la vida nacional.

Con la imposición de Calderón Hinojosa se evidenciaría que el PAN ha hecho suyas, para mantenerse en el poder, las estrategias y tácticas del PRI que tanto dijo en el pasado repudiar y la falacia del “fraude patriótico” que es sólo un vano intento para justificar la defensa de vicios, fracasos y corruptelas.

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