Siguen obras en Puerto Cancún
Pese al lío judicial en el que se encuentra metido en los Estados Unidos el empresario Michael Eugene Kelly, principal promotor del desarrollo Puerto Cancún, los trabajos en la construcción de los complejos condominales de dicha obra, continúan sin freno alguno.
Pero esta maniobra derivó en una presunta investigación de la Secretaría de la Función Pública, porque no respetó los tres años como marca la ley, pero de cuyos resultados no hubo sanción y lo investigado sólo fue una simulación.
El repentino "brinco" de quien fuera en ese entonces el director regional de la dependencia fue motivo para los funcionarios de la contraloría federal "reaccionaran", ya que Villajuana Berzunza pasó de funcionario federal a empleado de Michael Eugene Kelly.
Lo más grave de ello es que el ex funcionario fue quien participó en el proceso de adjudicación de Puerto Cancún, junto con el empresario, ahora detenido en Estados Unidos.
Y pasó desapercibido para la Secretaría de la Función Pública.
Villajuana Berzunza dejó el cargo de director regional del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) el 16 de abril del 2004 y de inmediato se empleó en la dirección general de Puerto Cancún.
Por esta súbita maniobra la Secretaría de la Función Pública inició la amplia investigación en el mes de junio del mismo año, para desenredar la serie de situaciones irregulares que se advertían en la adjudicación del proyecto en donde Fonatur, actuó como intermediario a favor de Michael Eugene Kelly.
Y la investigación federal inició en el mes de junio del 2004.
Las investigaciones iniciaron porque Edgar Villajuana Berzunza no respetó los tres años como marca la ley para un funcionario federal, antes de emplearse en cualquier instancia, con la que estuvo relacionado por extensión de su cargo, tal y como ocurrió con Puerto Cancún.
Tristemente los avances y los resultados de la investigación fueron concentrados en las oficinas centrales de la Secretaría de la Función Pública, y todo quedó en un fingido proceso de investigación, pues nunca deslindaron responsabilidades.
Lo claro del caso es que Edgar Villajuana Berzunza incumplió con la ley y tras haber gestionado y destrabado Puerto Cancún, fue investigado por su vinculación con Michael Eugene Kelly.
Durante el arribo del empresario en los Estados Unidos estaban vigentes las denuncias por fraudes patrimoniales y era ya investigado por los agentes del FBI, desde fraude simple hasta la violación a las leyes de seguridad en mercados financieros.
Cuando Michael Kelly recibió la adjudicación del macroproyecto de Puerto Cancún dijo "que la instrumentación, incluida la tierra, se encargó de facilitarla Villajuana Berzunza".
Cabe resaltar que en el año 2004, a finales del mismo, varios líderes empresariales de esta ciudad redactaron y enviaron una carta abierta a la Secretaría de Turismo (Sectur) para que se iniciara una investigación de Villajuana Berzunza, además de otros funcionarios que usaron a Fonatur como trampolín político y de enriquecimiento.
En esa misiva exigieron la transparencia en las negociaciones que realizaba la dirección regional del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), así como una investigación profunda de sus funcionarios.
En el caso de Puerto Cancún, "es un proyecto turístico atorado por muchos años, que tuvo una salida fácil, rápida y cómoda, durante la gestión de Edgar Villajuana, así como una gran viabilidad", dijo en su momento Michael Eugene Kelly, hoy preso en los Estados Unidos por el FBI.
Hay que recordar que Michael Eugene Kelly fue arrestado por el Federal Bureau of Investigations (FBI) en Jacksonville, Florida, EUA el pasado 22 de diciembre acusado de estafar entre 1999 y 2004 a cientos de inversionistas de esa nación con supuestos tiempos compartidos de sus hoteles mexicanos, lo que suma más de 400 millones de dólares.
Aquí en Cancún, el proyecto más ambicioso resultó ser Puerto Cancún, mismo que comenzó a ofertar desde el 2002, pero que legalmente se "concretó" a iniciar a construirse en el 2004 en un área total de 327 hectáreas.
A la fecha, pese al arresto que sufrió el empresario en los Estados Unidos se continúa trabajando; apenas este sábado se lograron observar como ingresaron varios camiones de volquetes cargados de material e incluso, en el interior se observaron a varios albañiles trabajando.
Por otro lado, la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) dio a conocer que formalmente el FBI no les ha solicitado colaboración para investigar los negocios que el empresario norteamericano tiene en este centro turístico.
El área de prensa de la dependencia federal, dio a conocer que hasta donde tenía conocimiento el asunto lo está llevando directamente el FBI en los Estados Unidos y que en todo caso, su enlace que tienen en México, haría lo propio para investigar acá en Cancún las propiedades del empresario.
Y que además, lo que podría darse es que el enlace del FBI México solicite el apoyo de la PGR.
A Michael Kelly se le acusa de estafar a sus connacionales mediante un sistema conocido en México como "método piramidal" o un "esquema Ponzi", con el cual atraía a la gente ofreciendo altas utilidades a los socios.
Es importante recordar que el 17 de junio de 2003, mediante el boletín de prensa número 22, fechado aquí en Cancún, el Fondo Nacional de Turismo anunció con bombos y platillos que con la participación del Grupo Kelly, se garantizaba la continuidad del proyecto Puerto Cancún.
Ahí, se anunció que el consorcio, encabezado por Michael E. Kelly, adquirió el 100% de las acciones de Puerto Cancún, comprometiéndose a iniciar su construcción en los primeros días de 2004.
Dicha información, fue bien acogida por la comunidad empresarial de Cancún, que se congratuló por el cierre exitoso de la negociación que concluyó con la adquisición de "Promotora de Desarrollos de Puerto Cancún, S. A. de C. V.", de los anteriores tenedores del paquete accionario.
A raíz de eso (la información), el proyecto Puerto Cancún se fue para arriba acaparando la atención de connotados empresarios e inversionistas tanto locales como extranjeros, pero sin embargo, con lo ocurrido en contra de su principal socio, pudiera venirse todo para abajo en caso de comprobarse ser parte de la gran estafa.
Detrás de Puerto Cancún, hoy en día existen varias desarrolladoras inmobiliarias que podrían perder su capital porque compraron terrenos en la zona de dicho proyecto y ellas son: Hansa Urbana, Isola Cancún Towers, GICSA, Maioris Internacional, Acrosur con el proyecto Cancún Towers, Diomeda Community, Icon Towers y Bella Vista Towers, mismas que se niegan a opinar al respecto para conocer qué es lo que harían para garantizar su inversión.
En esta nueva fase con Michael Kelly, cuando ya se daba por hecho, pende de un hilo hacerlo realidad, tras la detención del empresario en Estados Unidos.
Esto con todo y que Fonatur garantiza la inversión de diversas empresas que le han apostado al lugar, que se componen de poco más de 300 hectáreas.
A lo largo de casi dos décadas Fonatur ha buscado socios con los que, en su momento, logró trabar el megaproyecto, sin embargo, en el camino se fueron complicando las negociaciones al punto de venirse abajo.
Es el caso de Societa Executive Cantieri, empresa italiana que originalmente adquirió los terrenos de Puerto Cancún, pero tras un escándalo de corrupción en Italia que alcanzó a este grupo de inversionistas, allá por 1993, Fonatur recupera los terrenos para promoverlos a otros empresarios.
Así tras varios años, y una vez que pasó la crisis de diciembre de 1994, cuyos efectos se extendieron por varios años, fue en 1999 cuando Orlando Arroyo Marroquín logró adjudicarse el proyecto, pero también debido a una serie de desacuerdos con Fonatur para la obtención de los créditos, nuevamente Puerto Cancún se quedó en el aire.
En un tercer intento, a mediados del año 2000 el grupo Athlon se agenció el proyecto, pero también enfrentó dificultades con Fonatur para conseguir los créditos que los llevaran a hacer realidad la urbanización de Puerto Cancún.
Cabe señalar que el plan parcial de este megaproyecto, que rodea parte de la avenida Bonampak, fue aprobado por el gobierno de Magaly Achach en 1999, lo mismo que los respectivos cambios de uso de suelo.
En el 2003, con la anuencia de John McCarthy y ya con un plan parcial aprobado, es que Michael Kelly entra al quite en el proyecto, y una vez que va tomando forma, puso a la venta los terrenos para urbanización. Además de la marina, campos golf y hoteles, también incluye residencias.
Tras la aprehensión del inversionista en Estados Unidos, donde es acusado de fraude por 400 millones de dólares, las autoridades han salido al paso para acallar rumores sobre la caída del proyecto. El gobernador Félix González dijo este viernes que Puerto Cancún está "blindado" con un fideicomiso que se compone de diversos entes financieros que no le quedarán mal a los compradores en cuando a la infraestructura urbana se refiere.(Fuente: Por Esto de Quintana Roo)
La detención en Estados Unidos del empresario Michael Kelly, principal accionista del Grupo Kelly, propietario de Puerto Cancún, llegó en un momento crucial para el proyecto, el cual es considerado un icono para el desarrollo inmobiliario de Cancún, donde los principales compradores son empresarios cancunenses a quienes se les tiene que garantizar la inversión que realizaron en el lugar, consideraron el director de la Oficina de Visitantes y Convenciones, Artemio Santos Santos, y la presidenta de la Confederación de Cámaras Empresariales de Quintana Roo, Kit Bing Wong.
Y fue directo al señalar "aquí lo que ocurre es que alguien no cumplió correctamente con su labor para investigar la procedencia de los recursos, cuyo monto es enorme, pero al final de cuentas cae en una complicada situación, porque arrastra a numerosos inversionistas, que ahora están en la incertidumbre".
Además, se me informó que el empresario detenido ya no está dentro del proyecto, pues desde hace algún tiempo cedió la presidencia del mismo a su hijo Michael Paul Kelly, quien le dará continuidad a los trabajos.
Esta diligencia se realizó en un inmueble ubicado en la manzana 30, Lote 20 de la calle 50, perteneciente a la región 90, donde fueron sorprendidos Luís Armando Alcocer Sosa y Víctor Manuel Solís Pérez en posesión de 9 envoltorios con polvo de cocaína, 34 con “piedra” del mismo estupefaciente, 31 envoltorios con marihuana y una bascula gramera, así como 490 pesos en efectivo.