Arroparon Hendricks y McCarthy a Kelly; toleran inversiones dudosas
La suerte de Michael Eugene Kelly se apagó ya. La protección que obtuvo en el gobierno que encabezaba Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, le sirvió para convertirse en todo un magnate y edificar las empresas que le sirvieron para defraudar a sus compatriotas y que el jueves lo llevaron ya a la cárcel.
El empresario estadounidense que desde hace unos dos años fuera cuestionado por fraude a personas de la tercera edad en Estados Unidos, recibió aquí todo el apoyo de las autoridades estatales así como de las federales, pues incluso durante el Foro Nacional de Turismo para Medios de Comunicación, el entonces director del Fonatur Jonh McCarthy, al ser cuestionado sobre los antecedentes de Michael Kelly, lo calificó como un hombre exitoso que contaba con el apoyo de la dependencia federal.
El empresario estadounidense Michael Kelly, quien preside el Grupo Kelly, adquirió Puerto Cancún en el año 2001, un predio de 340 hectáreas –de las cuales dos mil 541 mil 500 metros cuadrados son desarrollables- situadas en la parte norte de la zona hotelera de Cancún, en el límite de la zona urbana central, exactamente del lado izquierdo de la entrada centro a la zona hotelera.
El terreno tiene aproximadamente 1.9 kilómetros de playa frente a la Bahía de Mujeres, cerca de 1.7 kilómetros con frente a la avenida Kukulcan y aproximadamente la misma dimensión frente a la Avenida Bonampak, que es donde, en la actualidad, se puede observar cómo se levantan las primeras de las aproximadamente 20 torres residenciales con más de 20 pisos de altura que se construirán en esa zona.
Hasta el momento el Grupo Kelly ha invertido en infraestructura primaria poco más de 80 mdd, de un total aproximado de 120 millones de dólares.
Según las primeras informaciones del Grupo Kelly, Puerto Cancún es un proyecto integral que contempla la construcción de un campo de golf de 18 hoyos diseñado por Tom Weiskpf, en seis hectáreas, y que pretende inaugurarse en invierno del 2008, cuenta con marinas, estacionamientos, residencias, centros comerciales, cines, hoteles, que sumarían un total de cuatro mil 179 habitaciones, un malecón y una marina con capacidad para 350 embarcaciones, con la intención de convertirlo también en el principal puerto de abrigo y servicio de la flota recreativa y deportiva del Caribe mexicano.
La firma encargada de urbanizar y comercializar los terrenos es Promotora de Desarrollo de Puerto Cancún que, además de los macrodesarrollos, tiene como meta comercializar casi 600 millones de dólares en lotes unifamiliares, de los cuales ha logrado vender 200 millones de dólares, principalmente entre clientes nacionales y locales, quienes han pagado entre 370 y 700 dólares el metro cuadrado. El metro cuadrado en la región se ha incrementado hasta los dos mil dólares o más, de acuerdo a información de profesionales inmobiliarios.
Dentro de este megadesarrollo se están construyendo cuatro macrodesarrollos, con edificios inteligentes, mayoritariamente, dentro de los cuales se encuentra Novo Cancún, de la empresa española Hansa Urbana.
En las entrevistas realizadas con anterioridad al empresario norteamericano, manifestó la gran oportunidad que le presentan las inversiones en este centro turístico, en el que sus negocios han crecido significativamente.
Incursionó en el sector turístico con el hotel Avalon Baccara, posteriormente adquirió el Avalon Gran Cancún y Avalon Reef Club, este último en Isla Mujeres, antes de esto sus inversiones estaban concentradas en un parque acuático en Panamá y Avanti.
Junto con su hijo Michael Kelly Jr, ambos fueron “boletinados” el pasado 22 de septiembre del año en curso, por la Comisión Corporativa del Gobierno de Arizona por haber cometido varios fraudes, incumplir contratos, violentar acuerdos y, violentar la Constitución de los Estados Unidos, se desprende en un documento de 11 cuartillas.
Sin embargo, la larga lista de fechorías cometidas por Michael Eugene Kelly no paran ahí, de acuerdo a la página de internet www.badbusinessbureau.com –Buró de Malos Negocios-, las firmas representadas por el empresario tienen en su haber por lo menos 200 mil denuncias en México, Panamá y los Estados Unidos, principalmente.
De acuerdo a la información en la citada página, a través de inmobiliarias, agencias de viajes, hoteles, tiempos compartidos y aseguradoras consumaron un millonario fraude que rebasó los 400 millones de dólares, además de otras cuentas más pendientes con la justicia.
Protegido
Michael Eugene Kelly fue protegido desde su llegada a Quintana Roo por el entonces gobernador Joaquín Hendricks Díaz. Ambos anunciaron obras, proyectos empresariales y acciones que se dijeron estarían enfocadas a mejorar la imagen del destino turístico más importante del país.
Activó de esta manera su primera empresa denominada Yucatán Resorts, desde la cual operaba negocios de bienes raíces y, junto con Avalon Resort, Universal Lease y Galaxy Property Managament ofrecía diferentes negocios relacionados con la venta de tiempos compartidos, paquetes turísticos y predios.
El propio Hendricks Díaz anunció de manera ostentosa la llegada de Michael Eugene Kelly en 1999 al estado, aseguró que el magnate rescataría no sólo las tres mil 700 hectáreas de tierras en donde se edificaría Puerto Cancún, sino que además ayudaría a detonar el sitio.
Junto con el titular de Fonatur, John McCarty, Hendricks Díaz le dio todas las facilidades para que amasara la fortuna que ostenta en nuestro país y, que de acuerdo a las investigaciones del FBI fueron adquiridas a través de negocios fraudulentos, que hoy lo tienen en la cárcel.
El propio Hendricks Díaz, pidió a los regidores que conformaban el gobierno de Magali Achach Solís que aprobaran todas y cada una de las pretensiones de Michael E. Kelly en el proyecto Puerto Cancún a fin de que no tuviera problemas para el desarrollo, que hoy se afirma esta vendido en un 50 %.
Boom de empresas
En menos de una década Michael E. Kelly logró una millonaria suma de dinero en el Estado. Cual moderno “Rey Midas” todo lo que tocaba lo convertía en oro, ninguno de sus proyectos tuvo problema alguno para salir adelante, por el contrario de manera vertiginosa crecieron al amparo de la impunidad.
Rodeado de “testaferros” e incondicionales, Michael E. Kelly, junto con su hijo en el mes de septiembre de 1998, adquirieron los derechos del terreno que había permanecido en ruinas en lo que es hoy el Avalon Grand, el cual se terminó de edificar en marzo de 2001.
El edifico de 126 habitaciones, con la categoría de cinco estrellas y en modalidad de todo incluido -all inclusive-, se afirma es parte del plan que utilizó para defraudar gente en los Estados Unidos, Panamá, Belice y México, sitios en donde existen denuncias en su contra.
En mayo de 1999 adquirió la operación del Avalon Bay, de 40 bungalows y cuartos, convirtiéndolo de tres a cuatro estrellas. Un año más tarde ampliaría sus horizontes al comprar las que serían las primeras embarcaciones del grupo: un catamarán de cien pies de eslora con capacidad para 120 personas, seis catamaranes de 44 pies de eslora para 40 personas cada uno y una gran nave de recreo de más de 130 pies de eslora que ofrece servicios en la Bahía de Isla Mujeres.
En octubre del mismo año adquiere el Ambergris Caye, Belice, para incorporarlo a su oferta hospitalaria bajo el nombre de Avalon Reef Club Belice, de 40 unidades ecológicas, que se afirma de igual forma fueron adquiridas de manera ilegal en el vecino país del sur del estado.
En medio de una espectacular campaña publicitaria, Michael Eugene Kelly pone en marcha en el corazón de la zona de playas, su proyecto monumental denominado “The City”, una moderna discoteca en la que han ofrecido conciertos destacados artistas nacionales e internacionales.
El empresario, que también es propietario de los hoteles Avalon y la ensambladora de autos Avanti, está bajo custodia de la policía en Florida, y ayer mismo comenzó a ser trasladado a Chicago, Illinois, en donde de acuerdo a la agencia Asociated Press será llevado a juicio. (Fuente: El Quintanarroense)