Arrestan en Florida al empresario Michael Kelly, principal inversionista del proyecto Puerto Cancún
Michael Eugene Kelly, el influyente empresario estadounidense, conocido ampliamente en Quintana Roo por ser el principal inversionista que rescató el macroproyecto de Puerto Cancún y el propietario de la discoteca The City, fue arrestado por el FBI en Jacksonville, Florida, el pasado viernes 22 de diciembre, acusado de estafar entre 1999 y 2004 a cientos de inversionistas de esa nación con supuestos tiempos compartidos de sus hoteles mexicanos, por más de 400 millones de dólares.

La revista, dirigida por Fernando Martí, hacía una breve reseña de los negocios de Michael Kelly: "Para septiembre de 1998, Kelly adquirió los derechos sobre el terreno que había permanecido en ruinas en lo que es hoy el Avalon Grand, que edificó en marzo de 2001, con 126 habitaciones, bajo la categoría de cinco estrellas y en modalidad de all inclusive. En mayo de 1999 adquiere la operación del Avalon Bay, de 40 bungalows y cuartos, convirtiéndolo de tres a cuatro estrellas. Un año más tarde expande sus horizontes al comprar las que serían las primeras embarcaciones del grupo: un catamarán de cien pies de eslora con capacidad para 120 personas, seis catamaranes de 44 pies de eslora para 40 personas cada uno y una gran nave de recreo de más de 130 pies de eslora que ofrece servicios en la Bahía de Isla Mujeres. En octubre del mismo año adquiere el Ambergris Caye, Belice, para incorporarlo a su oferta hospitalaria bajo el nombre de Avalon Reef Club Belice, de 40 unidades ecológicas". Y eso que aún no construía la discoteca The City.
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De acuerdo con el Federal Bureau of Investigations (FBI), Kelly operaba un "esquema Ponzi" (método piramidal) para efectuar su estafa. Este método es al parecer bien conocido, consistente en atraer dinero ofreciendo altas utilidades, y pagar los intereses de los más antiguos con los pagos más recientes.
Según la historia del periódico "Chicago Sun Times", Michael E. Kelli es un hombre del que se afirma se apoderó de más de 400 millones de dólares en un esquema de tiempos compartidos y fue arrestado por agentes del FBI en Jacksonville Florida la tarde de ayer, y será trasladado a Chicago para afrontar cargos federales de fraude postal.
Michael E. Kelly, de 57 años, está acusado de utilizar un "esquema Ponzi" desde 1999 a 2004, para timar a inversionistas a lo largo del país, incluyendo por lo menos a tres de Chicago, por un monto de más de 400 millones de dólares, haciéndolos comprar "rentas universales" (universal leases) de propiedades mexicanas que él poseía o arrendaba.
Kelly supuestamente ofrecía propiedades hoteleras de tiempo compartido para usar o rentar a otros, pero su principal fuente de dinero –y el trato con que la mayoría de sus víctimas caía– era una oferta que llamaba la "renta universal".
Los pagos se secaron
En el arreglo, los inversionistas adquirían un tiempo compartido (time share) y acordaban dejar a un tercer socio rentar la propiedad a otros, a cambio de hasta un 11 por ciento anual de utilidad sobre su inversión inicial, según la demanda interpuesta contra Kelly en Chicago el viernes pasado.
La gente compraba las propiedades con un mínimo de 5 mil dólares, y durante los primeros años efectivamente recibían el 11 por ciento de ganancia, relató Jennifer French, agente especial del FBI para fraudes de instituciones financieras.
Lo que no sabían es que el mismo Kelly era el "tercer socio independiente", quien eventualmente derrochó el dinero en pródigo estilo de vida que incluía a carros deportivos, un avión privado y un enorme yate. No fue hasta que los pagos de interés dejaron de aparecer en las cuentas bancarias de las víctimas cuando les quedó claro que habían sido timadas, señalaron las autoridades.
"Muchas de las víctimas de hecho fueron a Cancún para la diligencia debida, vieron los lugares llenos de gente, y las tarifas eran buenas", dijo French. "No fue hasta después del hecho que vieron las banderas rojas".
"Demasiado bueno para ser verdad"
Una pareja de Naperville fue despojada de 40 mil dólares. Un hombre de McHenry perdió 5 mil. "Muchos de estas personas (los afectados) eventualmente decían que simplemente era demasiado bueno para ser verdad, pero las víctimas eran diversas", dijo French. "Algunas de estas personas eran inversionistas avanzados".
De acuerdo con French, Kelly está en custodia aguardando su traslado de Florida a Chicago. Los funcionarios del FBI están solicitando a quien quiera o haya entrado a la "renta universal", o piense que pudiera ser víctima del esquema de Kelly, para contactarlos.
Autos Avanti, averiguaciones en Cancún
El reporte de una estación de TV de South Bend, Indiana, agrega que Michael E. Kelly es también el propietario de Avanti, una fábrica de automóviles. Lo destacan porque la factoría se ubicaba precisamente en esa pequeña ciudad, de donde la sacó Kelly. Dicen que a fin de pagar la nómina de Avanti requería de 2.5 millones de dólares, que el FBI ha trazado hasta la estafa del tiempo compartido. De 2000 a 2004 las oficinas de Kelly se hallaban en South Bend, antes de mudarse a Cancún.
El FBI ha dicho que indagarán lo que ocurrió en South Bend, así como en Cancún.
Macroproyecto Cancún
El periódico Por Esto de Quintana Roo, en su información de este viernes, reseña que uno de los proyectos que al parecer dieron paso al fortalecimiento del megafraude realizado en los Estados Unidos, por el grupo Kelly y/o Michael E. Kelly, fue el macroproyecto Puerto Cancún, el cual fue adquirido en una vertiginosa transacción de compraventa inmobiliaria, llevada a cabo, entre dicho consorcio y autoridades federales y estatales, asentadas en el Estado de Quintana Roo, México.
El macroproyecto Puerto Cancún, ubicado a un costado de la avenida Bonampak, y el cual se encuentra asentado en una superficie de 370 hectáreas y en donde ahora puede observarse un gran avance en su desarrollo, fue rescatado y anunciado el 18 de julio del 2003, cuando Fonatur, a través de su director general John McCarthy Sandland, dio a conocer que tras 10 años de parálisis arrancaba la continuidad del proyecto, "con la participación del Grupo Kelly".
El consorcio adquirió el 100 por ciento de las acciones de Puerto Cancún.
En esta reactivación, anunciado con "bombos y platillos" estuvo presente el entonces gobernador Joaquín Hendricks Díaz, quien dijo "esta puede ser la última oportunidad para este desarrollo de importancia estratégica para el destino.
El evento en donde se realizó el anunció congregó a inversionistas y empresarios locales.
Cabe señalar que en ese momento Hendricks Díaz, se congratuló por la reactivación del macroproyecto, "lo que sin duda aún provoca el escepticismo de algunos para que se logre".
Y a tres años de este anuncio, Puerto Cancún, se ve ensombrecido por la detención de su principal accionista.
Michael Kelly, ahí presente, cuya trayectoria fue ensalzada por sus 30 años de experiencia empresarial corporativa, tomó la palabra y señaló que: "es una inversión de mil millones de pesos en el proyecto, y que su grupo se dedicaría a terminar proyecto ejecutivos y a revisar los avances logrados realizados en el macroproyecto hasta ese momento, de tal forma para iniciar obras en el 2004".
El proyecto inicial y de arranque fue anunciado en 370 hectáreas, para conjuntar una marina turística, un campo de golf de clase mundial, que se complementarían con oferta hotelera, condominal y residencial.
Michael Kelly, describió que del total de la superficie mencionada, unas 70 hectáreas serían destinadas a la conservación y se continuará con el desarrollo de un vivero para el rescate de especies de flora de la zona, que contaba en ese momento con 54 especies y 50 mil plantas.
A su vez John McCarthy, dijo en ese momento que Fonatur ha hecho esfuerzos para asegurar el desarrollo sustentable de Cancún "y prevalece un compromiso de este organismo de separar una superficie de 3 mil 700 hectáreas de su reserva territorial para que permanezcan como área natural protegida.
Actualmente en el macroproyecto Puerto Cancún, ya existen varias construcciones de proyectos que fueron comprados por varios inversionistas de gran alcance, confiados en la palabra y "experiencia corporativa y empresarial" de Michael Kelly, quien hoy se encuentra detenido en los Estados Unidos, custodiado por agentes del FBI, que rastrean todos sus negocios en Estados Unidos y en las siguientes semanas en Cancún, para garantizar que se le resarcirá el daño que le causo a varios cientos de personas. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo y agencias)