El ex comandante de la Policía Judicial del Estado (PJE), Juan Carlos González Tapia y Raúl Cedeño Rodríguez, ambos ejecutados en días pasados, eran enlaces del crimen organizado y el narcotráfico, reveló el procurador de justicia, Bello Melchor Rodríguez y Carrillo.
Identifican a otro de los asesinados del jueves
Fue identificada otra de las personas ejecutadas el pasado jueves y que responde al nombre de Domingo García Hernández, quien contaba con 36 años de edad.
Según reveló la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), en torno a las investigaciones de la doble ejecución del jueves pasado, García Hernández, era originario del puerto de Acapulco, Guerrero, y una de sus familiares tenía su domicilio en la región 91, de la ciudad de Cancún.
Este individuo antes de que se dedicara a la venta de drogas al menudeo fue empleado de un hotel de la zona de playas, mesero de varios bares establecidos en el municipio Benito Juárez, empleado de una conocida empresa de mensajería y en la actualidad laboraba como "DJ".
La última vez que lo vieron sus familiares fue el lunes 19 de marzo.
De acuerdo a informes obtenidos por Novedades de Quintana Roo, García Hernández se entrevistó con unos de sus familiares ese día, cuando supuestamente llegó a su domicilio argumentado que venía de viaje. Ese día tenía en su poder una maleta sin que se especificara el contenido.
Después de esa fecha no supieron nada de él hasta que ayer vieron su fotografía en los periódicos.
El cadáver fue identificado por su hermana Eulalia García, quien pidió se le entregara para darle cristiana sepultura.
Es oportuno recordar que el jueves pasado fueron hallados los cuerpos de dos personas maniatados y sus cabezas amarradas con cinta industrial color gris, mismo material que tenían en sus tobillos. Junto a ellos se encontró un mensaje escrito en una cartulina: "Este es un mensaje para todos los tiradores de droga es mejor que se abran soplan vientos".
El viernes se informó de manera extraoficial que uno de los cuerpos (el que presentaba tres tatuajes), correspondía a José Luis Saucedo Aguilar. Uno de sus parientes lo reconoció, pero hasta ayer no se presentó con algún documento para acreditarlo.
Las investigaciones en torno a este doble crimen continúan, según reveló el procurador de justicia, Bello Melchor Rodríguez y Carrillo, quien reiteró que en los próximos días se enviará un desglose de las indagatorias a la Procuraduría General de la República (PGR), por existir indicios de que se trata de un asunto entre narcomenudistas, delito del orden federal.
Por primera vez, el abogado del estado señaló que las ejecuciones recientes fueron perpetradas por gente que con antelación planeó los crímenes y que vinieron al estado sólo para cumplir las órdenes.
Sin reservas como en anteriores ocasiones, manifestó que los homicidios de los últimos meses tienen el sello característico de la delincuencia organizada y aún cuando es competencia de la Procuraduría General de la República (PGR) llevar a cabo las investigaciones, ellos van a continuarlas.
"Hemos hecho los desgloses correspondientes en todos y cada uno de los homicidios que por la forma en que se dieron estaríamos hablando de grupos delictivos y que, se presume, están ligados al narcomenudeo. No obstante, nosotros por nuestra cuenta seguimos investigando", dijo.
Aclaró que en este tipo de eventos no es tan fácil esclarecer el móvil o identificar a los responsables, ni siquiera desprenderse de una averiguación previa para dejarla en manos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), porque piden muchos detalles que en ocasiones son difíciles de conseguir.
Rodríguez y Carrillo apuntó además que las personas que han ejecutado a varios individuos en el municipio de Benito Juárez son gente profesional que vienen a realizar estas acciones.
"En estos casos llegan en el momento preciso con un contrato definido, digamos que son, como se dice en términos comunes, pistoleros a sueldo que vienen principalmente de los estados el norte del país, sobre todo de Sinaloa, Tamaulipas y Michoacán, son gente que casi nadie a visto", agregó.
De hecho, los sicarios llegan en avión o por carretera sin problema alguno desde sus destinos de origen porque no vienen armados "planearon todo muy bien, por eso decimos que es delincuencia organizada, vienen tan rápido que no los ven".
Ellos los detienen, luego los sueltan
El procurador manifestó además que normalmente los homicidios los cometen dentro de alguna vivienda y luego van y tiran los cadáveres, por ello consideró que deben existir entre esos grupos casas de seguridad.
Agregó que lo más probable es que tengan este tipo de casas, pero sobre todo enlaces donde se tengan las armas y las balas.
"Llegan como si nada. Por eso nosotros estamos investigando por qué esta persona (Juan Carlos González Tapia) tenía en su poder 300 cartuchos y cargadores. Hay personas que sí tienen permisos para tener armas en sus casas con municiones, pero este señor tenía un arsenal, por eso creemos que auxiliaba a algún grupo, era, digamos, enlace de algún grupo delictivo", apuntó.
Dijo que Tapia era enlace de algún grupo con personas de la localidad.
Al ser cuestionado de la relación "amistosa" de González Tapia, como de Raúl Cedeño Rodríguez, este último hermano del senador suplente por el PRD, Fernando, señaló que efectivamente los unía un lazo de amistad, pero es probable que ambos fueran enlaces de grupos de narcomenudistas.
"Pero en estos casos tenemos un problema con los testigos que tienen miedo a declarar, porque en ocasiones los tienen que carear en un juzgado. En algunos casos hemos entregado expedientes y detenidos a la SIEDO, pero luego son liberados porque se convierten en testigos protegidos", acotó.
Asimismo, consideró que cualquier ejecución "nos alarma", pero por ello trabajamos. Citó por ejemplo, que el año pasado en Michoacán hubo 571 ejecuciones, pero no con ello se dejará de trabajar, pues un sólo caso de este tipo "nos preocupa".
Cabe señalar que el pasado domingo 11 de marzo, fue hallado el cuerpo de una persona encobijada en un camino de terracería cerca de la carretera Mérida-Cancún, que fue identificado como Raúl Cedeño Rodríguez. Dos días después, el martes 13, fue ejecutado en su despacho el ex comandante de la PJE, Juan Carlos González Tapia.
Sin embargo, las ejecuciones continuaron en los siguientes días, pues el joven Quetzal Trejo Martínez fue hallado sin vida en la carretera a Rancho Viejo. Finalmente el pasado jueves aparecieron dos cadáveres en otro camino de terracería, cerca de La Ciudad de la Alegría, la cual se encuentra en la carretera Mérida-Cancún. En ninguno de ellos hay personas detenidas. (Fuente: Novedades de Quintana Roo)