Aumentan ejecuciones en 2007
De los 25 ajustes de cuentas, nueve ocurrieron el año pasado y 16 casos en el transcurso de este año, en una de las cifras más elevadas registradas en los últimos año.
Este baño de sangre se recrudeció el 26 de junio pasado, cuando el Jefe del Estado Mayor de la Policía Municipal, Wilfrido Flores Saucedo fue ejecutado con ráfagas de fúsiles de asalto R-15, junto con su escolta, Alejandro Morales Xicotencalt.
Este caso fue atraído por la PGR, pero hasta el momento no hay avances en las investigaciones.
Después, el 01 de agosto del mismo año pasado, el subdelegado de la PGR, Sam Rodríguez Rodríguez recibió cuatro balazos cuando circulaba en su camioneta, en la parte posterior de la misma delegación estatal de la PGR.
Los agentes federales se hicieron cargo por completo de las investigaciones y aunque se trataba de uno de sus funcionarios, la ejecución no ha sido resuelta y solo dos bailarinas que tuvieron una supuesta relación con los sicarios se encuentran bajo proceso.
En los últimos cuatro meses del 2006, tres cuerpos ejecutados aparecieron en dos distintos casos en la autopista Cancún-Mérida, otras dos personas recibieron ráfagas de armas largas en dos minisupers y la presunta distribuidora, conocida como "La Lola", fue encontrada con dos balazos en la cabeza en la parte posterior de la embotelladora Pepsi Cola en la salida de la ciudad rumbo a Mérida.
En tanto, el 2007 inició con la ejecución del oficial de la Policía Federal Preventiva, Pedro Ulises Aguayo Cartagena, quien fue encontrado el dos de febrero, con disparos en la cabeza, dentro de una camioneta abandonada en la Región 510.
El 11 de marzo apareció el cuerpo de Raúl Cedeño Rodríguez, hermano del senador suplente, Fernando Cedeño, en un camino de la Colonia El Trébol, y el día 13 del mismo mes, el ex comandante de la Policía Judicial del Estado, Juan Carlos González Tapia fue ejecutado a balazos en el interior de un despacho jurídico donde laboraba como litigante en la Colonia Tikal.
El 13 de marzo, dos cuerpos ejecutados, identificados como Domingo García Hernández y José Luís Sarcedo García, aparecieron a un costado de la Ciudad de la Alegría, y en este caso, por primera vez los sicarios dejaron un narcomensaje.
Después, en una narcoejecución masiva, cinco cadáveres encobijados y con la cabeza envuelta con cinta adhesiva, fueron encontrados dentro de un vehículo abandonado en la Avenida La Luna.
Los cuerpos fueron identificados como, Juan Peralta Euan, Daniel Jesús Torres Pacheco, Miguel Ángel Sánchez Villanueva, alias “La Michel”, Rosa María Martín Tun y Martha Fabiola Félix León.
El tres de mayo, el comisionado de Seguridad Pública, Ricardo Adrián Samos Medina sufrió un intento de ejecución a balazos, en un intenso tiroteo en la Avenida Chichén Itzá, donde uno de sus escoltas, Manuel Poot Kauil perdió la vida.
En este caso, policías municipales y agentes judiciales consiguieron la captura de dos de los presuntos sicarios.
El seis de mayo, Jonathan Barrosa Ruiz, de 27 años, y Erick Pérez García, fueron ejecutados y aparecieron dentro de un automóvil estacionado en la Región 510, con un narcomensaje dirigido a distribuidores de droga.
El último caso se registró apenas el 23 de mayo, cuando Juan Jiménez Lara, de 38 años, fue ejecutado de cuatro disparos de un arma larga y una pistola, en un minisuper de la Región 77.
La Procuraduría General de Justicia del Estado inició las investigaciones en la mayoría de todos esos casos, pero también la PGR intervino de manera paralela, pero aunque es la principal autoridad responsable de combatir las actividades del narcomenudeo, no ha obtenido resultados para dar con los responsables. (Fuente: Enfoque Radio)