Admiten contaminación por celda emergente del relleno sanitario
Ni el gobierno municipal ni la empresa Triturados Basálticos S.A. (Tribasa) han efectuado monitoreos para determinar el grado de contaminación que existe en las inmediaciones del relleno sanitario norte y de la celda emergente situada cerca de Rancho Viejo, señaló la titular de Ecología municipal, Reyna Gil Hernández, "pero una vez que se concrete el convenio de saneamiento, se garantizará la remediación del lugar".
Desde hace dos semanas el Ayuntamiento de Benito Juárez enfrenta una demanda civil por daños y perjuicios interpuesta por Tribasa.
La empresa alega que durante 2006 el gobierno municipal dispuso poco más de 20 mil toneladas de basura a un costado de la celda emergente conocida como "Sufre y Calla", residuos que además estarían generando grandes cantidades de escurrimientos conocidos como lixiviados.
Según explicaciones del director de Servicios Públicos, Mario Castro Basto, la Comuna se vio obligada a depositar parte de los desechos de la población a un costado del pedio "Sufre y Calla" debido al gran volumen generado tras el paso del huracán "Wilma", fenómeno que restó vida útil a la celda emergente.
Gil Hernández explicó que esos residuos fueron dispuestos sobre un área no preparada para albergar basura, y por tanto los escurrimientos son factibles. "Pero esperamos que a través del convenio para la explotación del biogás ese sitio sea remediado".
El gobierno municipal llevó a cabo una licitación para conceder por 10 años los derechos de explotación del gas metano que emana del relleno sanitario norte, ubicado en la parte continental de Isla Mujeres, y de la celda emergente. Concluido el proceso la Comuna eligió al consorcio Grupo Abarmar S.A., que además tendrá la obligación de limpiar y reforestar ambos sitios.
La directora de Ecología municipal dijo que una vez que la Comuna concrete el convenio, esa empresa iniciará el saneamiento del predio "Sufre y Calla", proceso que incluirá el remozamiento de las áreas dañadas por lixiviados, "y esperemos que a fin de año ese lugar, junto con las 20 hectáreas del relleno sanitario norte, esté limpio".
Aún cuando el comité dictaminador dio un ganador, el Cabildo en pleno requiere dar el aval del contrato de concesión, proceso que ha dilatado casi un mes, recordó el regidor de Ecología, Alaín Ferrat Mancera, quien atribuyó responsabilidad al secretario de la Comuna, Rodolfo García Pliego, y al jurídico del Ayuntamiento, Gaspar Buenfil Caballero. "No sabemos por qué han tardado tanto. Es indispensable que redacten el contrato y sea sometido a aprobación".
La tarde de ayer el jurídico el Ayuntamiento contestó la demanda civil interpuesta por Tribasa, en la que entre otros puntos alega que la misma empresa es responsable del daño ambiental reportado en las inmediaciones de la celda emergente.
Tribasa alegó que el gobierno municipal le impidió operar la celda emergente, sin embargo, en sus alegatos la Comuna expone al Juez Civil que durante el tiempo de utilización de ese depósito la propiedad del predio la tuvo la empresa. (Fuente: Novedades de Quintana Roo)