Ahora es la propia Menchú la que desmiente presunta discriminación
México.- La Premio Nobel de la Paz y actual candidata a la presidencia de Guatemala, Rigoberta Menchú Tum, negó ayer haber sido víctima de un acto de discriminación en un hotel de Cancún y afirmó que la noticia provocó un escándalo internacional que le hace daño.
“Yo no me enteré de nada. Si en algún lugar me aman es en México, por lo que voy a pedir a este medio (la radio que dio la noticia) que pida una disculpa pública. Es una noticia falsa que me está causando daño”, dijo la laureada dirigente indígena guatemalteca.
“Si me hacen un acto de discriminación en algún lugar pego el grito en el cielo. No necesito un Rambo que me defienda”, añadió. Afirmó que fue atendida “maravillosamente” y de retorno a Guatemala en el avión supo que se había suscitado un “escándalo internacional” por la “noticia falsa”.
“Si hay un acto de discriminación yo soy la primera en repudiarlo y rechazarlo, pero en este caso no hay absolutamente nada”, añadió. Una radiodifusora de Quintana Roo había informado que la Premio Nobel de la Paz había sido víctima de discriminación en un hotel de Cancún.
El conductor del noticiero relató que fue testigo de cuando personal de seguridad intentó sacar por la fuerza a Rigoberta Menchú de la sala de recepción del hotel de cinco estrellas.
La Premio Nobel de la Paz estuvo en Cancún como invitada del presidente Felipe Calderón, para participar en la vigésima primera asamblea de la Asociación Nacional de Agua Potable y Saneamiento (ANEAS), informó el Diario de Yucatán.
En un comunicado, el hotel Fiesta Americana Grand Coral Beach señaló que las versiones sobre el maltrato a la señora Rigoberta Menchú Tum están fuera de la realidad. “En ningún momento la señora Rigoberta Menchú, quien estaba hospedada con nosotros, fue objeto de discriminación, o malos tratos por parte de nuestro personal”, indica.
En el boletín, la empresa dice que la política que rige al hotel es la protección a sus huéspedes, su comodidad y bienestar.
Por consiguiente, continúa la misiva, “esta política restringe la entrada de fotógrafos o camarógrafos a sus instalaciones, con el fin de proteger en todo momento la privacidad de los huéspedes. Sólo en caso de que el huésped lo solicite, se les permite el acceso”.
En ese sentido, agrega el escrito, el 14 de agosto el personal de relaciones públicas y seguridad del hotel Fiesta Americana Grand Coral Beach, invitó a los medios de comunicación a que realizaran sus entrevistas en un lugar especial que asigna el hotel y cuenta con la infraestructura necesaria para esas actividades.
De todas maneras el alcalde de Cancún, Francisco Alor Quezada, también ofreció una disculpa a la activista y política guatemalteca. (Fuente: Glocalia.com)