Consideran ilegal concesión de playa
La concesión de predios en Playa Marlín no contó con el número mínimo de votos establecidos en la Ley de los Municipios de Quintana Roo y el Reglamento Interior del Ayuntamiento, hecho que le quitaría validez legal.
En tanto el diputado perredista Rafael Quintanar González dijo estar dispuesto a llevar amas de casa y trabajadores a la sede del Congreso local para exigir el veto a esa concesión.
Tras declararse incapaz de proveer la infraestructura recreativa necesaria para reactivar playa Marlín, en diciembre de 2006 el Ayuntamiento aprobó la apertura de una licitación para conceder a un particular los derechos de explotación de los lotes 19, 19-A y 19-B ubicados a un costado del acceso público.
En el acta de la 41 sesión ordinaria celebrada el 15 de diciembre de ese año, la Comuna planteó esquemas técnicos para reactivar esos predios, abandonados durante la administración de Juan Ignacio García Zalvidea (2002-2005), y en donde era operado el club deportivo Carisma.
Sin embargo Pallares Bueno consideró que el gobierno municipal debió buscar opciones para etiquetar recursos y equipar esos lotes.
Igual que el panista, Quintanar González consideró que a través de esa concesión el gobierno municipal estaba reduciendo los pocos espacios de esparcimiento que existen en este polo turístico.
Si bien el gobierno municipal pretende condicionar la concesión a la instalación de infraestructura gratuita, el regidor Alejandro Ramos Hernández planteó que el área sujeta a privatización es proporcionalmente mucho mayor al espacio gratuito. Según el proyecto presentado por la empresa ganadora, Corporación Integradora de Servicios Administrativos S.A., destinará 7 mil 100 metros para la instalación de un club de playa, y dejará 2 mil 600 metros cuadrados como área pública.
Con este contexto, Quintanar González dijo que el Cabildo había avalado un acto inmoral propuesto por el gobierno de Francisco Alor Quezada, "porque están despojando a la población de los pocos espacios de esparcimiento gratuitos que hay en Cancún".
El legislador dijo que en caso de ser necesario, llevaría a pobladores inconformes al Congreso del Estado para exigir a la Undécima Legislatura que vete la concesión de los lotes contiguos a playa Marlín.
En tanto el diputado por Convergencia, Julio Rodríguez Herrera, explicó que la propuesta del Cabildo requiere el voto aprobatorio de las dos terceras partes de los miembros del congreso local, es decir, que el Ayuntamiento requiere que 17 legisladores locales validen su propuesta para que proceda la concesión. (Fuente: Novedades de Quintana Roo)
Con 11 votos a favor, tres en contra y dos abstenciones, el Cabildo avaló el resultado de la licitación de los lotes 19, 19-A y 19-B, situados a un costado de Playa Marlín, proceso a través del cual el gobierno municipal cede a Corporación Integradora de Servicios Turísticos S.A., derechos para instalar un club de playa, a cambio del pago de un derecho mensual por 12 mil dólares y la instalación de servicios gratuitos para la zona de playa.
Para que el acuerdo tenga validez, refirió el concejal perredista, requiere al menos 12 votos aprobatorios, según refiere el artículo 241 de la Ley de los Municipios de Quintana Roo, y los artículos 82, 83 y 84 del Reglamento Interior del Ayuntamiento, que condicionan una concesión al aval de las dos terceras partes de los miembros del Ayuntamiento.
En contraparte el regidor panista, Rogelio Márquez Valdivia, dijo que el Cabildo en pleno ya había aprobado la concesión de los tres lotes de Playa Marlín el 15 de marzo de 2006, con el número de votos exigido por el marco jurídico. "Ayer (martes) se aprobó turnar el resultado de la licitación al Congreso del Estado para su aprobación".
En el acta del 15 de marzo de 2006, 14 integrantes del Ayuntamiento avalaron la concesión de esos tres lotes y el lanzamiento de una convocatoria pública para tal fin, "pero aún se requería la ratificación del Cabildo que el alcalde (Francisco Alor Quezada) no quiere reconocer", dijo Osorio Basto.
El punto 11 del acta del 15 de diciembre de 2006 establece que el Comité Técnico Dictaminador que encabezó el oficial mayor Alejandro Musi Letayf estaba obligado a entregar el resultado de la licitación (lanzada el 18 de junio de 2007) al Cabildo en pleno para su aprobación.
Esta información fue llevada por el diputado local Marcos Basilio Vázquez para compartirla con los demás miembros de la Undécima Legislatura, instancia que deberá ratificar o, en su caso, rechazar la concesión en virtud de que tendrá una duración de 30 años.
Osorio Basto dijo que los miembros del Cabildo fueron marginados del proceso de licitación, motivo por el cual no dieron cuenta que durante el proceso el gobierno municipal habría cambiado algunas cláusulas para permitir la construcción de un club privado exclusivo para huéspedes de hoteles ubicados en el centro de la ciudad.
A lo largo del proceso, recordó, las autoridades municipales habían ventilado públicamente que Corporación Integradora de Servicios Turísticos S.A., tendría derecho de cobrar por los servicios que pretende instalar dentro de los tres lotes referidos, "pero ahora, aunque llegues con el importe de tu entrada, no se te va a dejar entrar".
Dicha comisión especial está conformada por el regidor Mario Machuca Sánchez como presidente de la comisión de Desarrollo Urbano y Transporte, y por las priístas Delia Alvarado -quien se abstuvo de votar el acuerdo- y Lorenza Berumen Luévanos, quien no asistió a la sesión del martes. (Fuente: Novedades de Quintana Roo)
Contrario a lo que prometieron 11 regidores, la Corporación Integradora de Servicios Administrativos S.A de C.V. no sólo va a montar un club de playa, sino que en su proyecto están contemplados espacios comerciales, albercas, un fitness center, áreas de fast-food, juegos infantiles y hasta oficinas administrativas. Todo ello en más de siete mil metros cuadrados que tiene a su disposición.
Además, se incluye también “prestar servicio abierto al público mediante una tarifa con acceso a servicios básicos que no incluye consumos ni servicios especializados, se proporcionaría pulsera de identificación”. El texto no contiene la palabra gratuito que tanto mencionaron los regidores Diana Laura Ancona, Javier Giovanni Gamboa Vela y Rogelio Márquez Valdivia.
Todo lo anterior y más a cambio de 12 mil dólares al mes que daría al DIF. Se puede leer en otro apartado de su proyecto que prestarán servicio a hoteles, conjuntos residenciales turísticos y condominios que no posean playa, mediante membresías con cuotas de mantenimiento anual y consumos mínimos mensuales.
Proceso con claroscuros
Esta historia inició el 15 de diciembre del 2006 al aprobar la Comuna la concesión de este espacio público. 11 meses antes, el 24 de enero del 2005, se creaba Corporación Integradora de Servicios Administrativos, con un capital inicial de 50 mil pesos.
La compra de bases fue hasta el 21 de junio a un precio exactamente igual que el capital: 50 mil pesos. Un día después se celebró la junta de aclaraciones y el 29 de ese mismo mes tuvo lugar la entrega-recepción de documentos. En el punto 4.2 de los requisitos figuró tener un poder notarial.
Esta empresa lo había conseguido tres días antes de entregarlo, en la Notaría número 89 ubicada en la calle Río Lerma 198, en la Ciudad de México, cuyo titular es Gerardo Correa Etchegaray.
De hecho, la otra compañía que se presentó a la licitación, Despacho de Asesoría y Servicios, S.A. de C.V. fue descalificada su propuesta por no presentar en tiempo y forma una copia certificada de la credencial de elector de su representante.
Finalmente, el 5 de julio se declaró ganadora a esta compañía con sólo 30 meses de haberse formado. Gente interesada en esta propuesta convenció a varios regidores con un relato que situaba a Corporación Integradora de Servicios Administrativos con experiencia en clubes de playa en Acapulco y Mazatlán. Datos que no han sido confirmados.
Además, de acuerdo al proyecto presentado al ayuntamiento, habrá un área especial para asoleo, otra para guardar camastros, máquinas de venta y varias boutiques.
Todavía el martes pasado, fecha en que se aprobó esta concesión para enviarla al Congreso estatal, se escucharon voces en el Cabildo que elogiaban este suceso que beneficiaría a miles de cancunenses. (Fuente: diario Quequi)