Siguen construyendo Grand Island
CANCUN, MX.- Pese a que desde viernes por la tarde se le notificó al Bay View Grand de la declaratoria de nulidad de la resolución que autorizaba de manera condicionada el proyecto denominado Desarrollo Residencial Lote 56 conocido comercialmente como Grand Island, todavía ayer continuaban los trabajos de devastación de la naturaleza por parte de los arquitectos e ingenieros encargados de la obra y de un puñado de trabajadores en la segunda sección de la zona hotelera.
El 18 de noviembre de 2005, la Semarnat autorizó la Manifestación de Impacto Ambiental de este desarrollo ubicado en la segunda etapa de la zona hotelera de Cancún, en el lote 56. Y el viernes pasado, el secretario de Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada, a través de un comunicado de prensa, canceló ese permiso.
La dependencia considera que es posible conciliar el desarrollo económico con la protección al ambiente y advierte que continuará apoyando e impulsando todos los proyectos turísticos que cumplan con las condiciones para lograr el desarrollo sustentable.
Ramiro Rubio Ortiz, delegado de dicha dependencia en la entidad, explicó que el permiso está cancelado, porque el acto de autoridad -emitido en el sexenio anterior- no está fundado ni motivado.
El funcionario precisó que al obtener BVG el permiso para construir el megaproyecto próximo a la laguna Nichupté, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental se inconformó y presentó un recurso de revisión y tras analizar dicho argumento, la Semarnat consideró que tiene razón. En consecuencia ordenó a la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) que emita otra resolución debidamente fundada y motivada.
Ante este panorama, el presidente vitalicio de la Asociación de Hoteles de Cancún, Abelardo Vara Rivera, se mostró sorprendido por la noticia, incluso señaló que habría que felicitar a quien tomó esa determinación.
"No había servicio para esos monstruos, iban a desbaratar a Cancún. Esto es extraordinario para Cancún, bastante tenemos con la sobredensificación que existe y a parte meter todo eso (el proyecto) en una laguna que está agonizando", afirmó.
Por lo reciente de la noticia, en la página de internet del grupo empresarial Bay View Grand, aún siguen anunciando la comercialización del megaproyecto residencial, incluso en el número gratuito, el personal de ventas indicó que en la etapa de preventa vendieron algunas unidades y reiteró en diversas ocasiones que cuentan con todos los permisos y todo está en regla.
Ante el anuncio que hizo la Semarnat, dijo desconocer la postura de la empresa, pero adelantó que posiblemente, el lunes, la empresa emitirá un comunicado para dar a conocer su opinión sobre la cancelación del permiso.
La firma BVG nació en 1996 pero como Promotora Royal Pacific y después cambió su razón social a la actual. Bajo estas siglas desarrolló ocho proyectos que hoy están ubicados en Puerto Vallarta, Ixtapa, Acapulco y Cancún.
En esta ciudad construyó Residencial BVG, Portofino BVG y planeaba crear un desarrollo condominal, un conjunto de edificios de gran altura y residencias para personas de alto poder adquisitivo. (Novedades de Quintana Roo)
Sin embargo, desde el viernes que se conoció a través de un comunicado de prensa la decisión de la dependencia federal de revocarles la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y que se publicó ayer en exclusiva por el Quequi Quintana Roo los trabajos debieron haber parado, de acuerdo a consultores y abogados ambientalistas.
Mientras que Elvira Quezada se ufanaba en su comunicado de fin de semana que “la Semarnat garantiza el cumplimiento de la ley”, los dueños del proyecto encabezados de Elías Sacal Cababie se burlan de ella pues siguen trabajando. Todavía piensan que pueden “arreglar en lo oscurito” lo que es más que evidente; que la MIA fue conseguida a modo por actos de corrupción dentro de la dependencia federal y que si le revocaron los permisos fue porque la Semarnat se vio forzada a hacerlo por la presión de la opinión pública.
En su página web, el comunicado señala orgulloso las declaraciones del ingeniero Elvira Quezada: “La protección del capital natural con que cuenta nuestro país no es una opción, sino el único camino para garantizar el desarrollo económico y social”.
Sin embargo tuvieron que pasar dos años para que las miopes autoridades de Semarnat, (en este caso el secretario), y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se dieran cuenta que la MIA autorizada por ellos mismos en un departamento contaminado por la corrupción a cargo del tristemente célebre Ricardo Juárez Palacios conocido como Degira (Dirección General de Impacto Ambiental) estaba mal de origen.
Fue la presión que hicieron los grupos ecologistas Gema y Cemda, y la misma sociedad cancunense la que forzó a la Semarnat a dar marcha atrás al megadesarrollo, no la buena disposición de las autoridades ambientales en México pues incluso obligaron a estos grupos a depositar una fianza de dos millones de dólares -se calculó que el recurso iba tardar en resolverse tres meses- por si les causaban con el recurso de revisión daños económicos a los empresarios.
Tras las declaraciones del subsecretario de Gestión Ambiental, Mauricio Limón Aguirre, a la salida de la ya famosa reunión de los españoles en la delegación de la Semarnat en Cancún, en el sentido de que sería hasta el martes o miércoles cuando se tomaría una decisión sobre el Gran Island, la mayoría de los medios de comunicación se fueron con la “finta” y no se dieron cuenta que la Semarnat anuló la resolución de este proyecto aprobado el 18 de Noviembre de 2005, el mismo viernes por el escándalo que generó la opinión de Ramiro Rubio en la que acusó a los empresarios de “marrulleros” y “tramposos”.
Sería la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente –suponemos- que el lunes por la mañana clausure definitivamente las obras del Grand Island. (Fuente: diario Quequi/Fotos: diario Quequi)