Polémico relevo en Coparmex
CANCUN, MX.- Mediante un proceso amañadamente manipulado por Hernán Cordero Galindo, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) filial Cancún, la noche de ayer impuso a Francisco Palma como su sucesor al frente del gremio.
Hernán Cordero Galindo, aún presidente de la Coparmex Cancún, reveló lo anterior y afirmó que ya se están recabando todas las pruebas con la finalidad de evitar que se concrete la intención. Dijo que se cuidarán los detalles de la elección para evitar que desde los gobiernos sea impulsada la aspiración de una persona que responda a intereses gubernamentales: "El gobierno espera controlar a la Coparmex a través de un candidato", enfatizó.
En conferencia de prensa, aseguró que ya cuentan con información suficiente, pero será en los próximos días que se dará a conocer públicamente quiénes y qué grupos de poder están detrás de este intento de apoderarse de la Coparmex.
De hecho, dijo que la Comisión Electoral de la Coparmex se dedicaría desde la tarde de ayer a la revisión de los estatutos para determinar quiénes de los tres aspirantes aprueban esta fase para registrarse formalmente como candidatos a la presidencia del organismo.
"Está por determinar la Comisión Electoral quienes serán candidatos, pero lo que sí les puedo adelantar es que desgraciadamente tiene metidas las manos el gobierno en algo que es competencia única y exclusivamente de la Coparmex, que se debe manejar internamente y que no tienen por qué estar metiendo la manos, sobre todo calumniando y de alguna manera poco ética con la intención de controlar a Coparmex", denunció Cordero Galindo.
Los tres empresarios aspirantes a la presidencia de la Coparmex son Juan Manuel Peraza, José Antonio Martínez y Francisco Palma; aunque aclaró que el empresario Santiago Carrillo de Autocar no está buscando la presidencia del organismo.
Cordero Galindo destacó que la Coparmex ha mantenido una postura crítica en diversos temas de interés no sólo para el sector empresarial, sino para la comunidad en general, lo cual ha causado disgusto a las diversas autoridades, sin embrago señaló que el organismo continuará denunciando a las autoridades incumplidas, así como la intención de intervención en el proceso de sucesión.
"No se va a poder controlar a la Coparmex porque somos lo suficientemente autónomos y tenemos la fuerza suficiente para hacerlo y vamos a poder seguir hablando y manejándonos conforme a nuestros estatutos", recalcó. Expuso que al interior de la Coparmex se cuenta con estatutos y herramientas suficientes para evitar que esta intención se concrete, además de que son entre 280 y 300 afiliados que evitarán esas intenciones y pugnarán por mantener su autonomía y legitimidad.
A su vez, lamentó que diversos organismos empresariales se prestaron directamente a apoyar a ciertos candidatos, principalmente del PRI, y resaltó que en el caso de la Coparmex seguirán denunciando a las autoridades que no cumplen, pero nunca utilizarán a este organismo para beneficio de algún partido político en particular.
Reconoció que al interior hubo algunos consejeros de la Coparmex que pidieron que el organismo apoyara a un candidato en especial y derivado de ello hoy en día se vive el conflicto al interior del mismo a poco tiempo de la sucesión de la presidencia.
"Nosotros hemos estado haciendo lo que en la toma de protesta protestan los gobiernos entrantes, que si no cumplieran con su deber y su función que la sociedad se los demande y eso hacemos; si no les gusta y nos quieren censurar o callar, eso es otro tema, pero lo seguiremos haciendo con la libertad que tenemos todos los ciudadanos", subrayó. (Fuente: Novedades de Quintana Roo)
Apenas cuarenta representantes asistieron para conocer la decisión final del Consejo Electoral que debía decidir entre la terna compuesta por el ahora candidato electo, José Antonio Martínez y Juan Manuel Peraza.
La Comisión Electoral decidió unilateralmente dejar a Francisco Palma como candidato único y descalificar a los otros dos, situación que se preveía desde el inicio del proceso. Es por esto que en la junta hubo una propuesta de que se resolviera el conflicto, donde los candidatos afectados solicitaron conocer los medios para impugnar la decisión a lo cual se les respondió que en los estatutos no contemplan una revocación del proceso.
Los afectados señalaron que no fueron respetados sus derechos, ya que cumplían con los requisitos necesarios para el cargo, lo cual de antemano les fue negado. Tras la decisión, la Comisión Electoral se retiró sorpresivamente de la sala, dejando las peticiones y los reclamos de los otros dos candidatos, sin respuesta.
Por esto, Juan Manuel Peraza advirtió que analizará la situación para actuar de manera legal en contra de lo que consideró una injusticia.
Con la decisión, se concreta la alianza entre Hernán Cordero, Santiago Carrillo y Francisco Palma, estos dos últimos dueños de la empresa Autocar, que busca imponerse en el millonario negocio del transporte público y evitar a toda costa que se lleve a efecto el proceso de licitación del servicio.
Arranque de soberbia
Cordero Galindo, fiel a sus desplantes, retó a que no se evitaría poner a un candidato afín a intereses ajenos. Después, a pesar de que recibió un jalón de orejas de la dirigencia nacional por su activismo político, tuvo palabras de desprecio a sus propios compañeros, como “los grupúsculos que participaron en política”.
Por la noche, puso todas las trabas del mundo a los candidatos que no le eran afines y para él nadie pasaba los estatutos, por lo que eliminó a todos, menos a su alfil, para designarlo como candidato de “unidad”. No quiso jugar a la democracia y prefirió la imposición descarada. Y no darles oportunidad a los 280 y 300 afiliados que tengan al corriente las cuotas que podían ejercer su derecho de voto.
Mientras por la mañana negaba que el empresario del transporte, Santiago Carrillo (dueño de Autocar), aspiraba a la presidencia para el próximo período, en la noche puso a su segundo de abordo, Francisco Palma, y eliminó a Juan Manuel Peraza y a José Antonio Martínez.
Cabe señalar que los arranques de soberbia de Hernán Cordero, le han valido las descalificaciones de sus pares, quienes hoy reconocen en él, a un factor que ha hecho que la Confederación haya perdido influencia en los círculos empresariales, políticos, sociales de Cancún, lo cual además, le significó recientemente “un tirón de orejas” público de parte del líder nacional del gremio. (Fuente: diario Quequi)