Incumple QR con reubicación de comunidad inundada por "Wilma"
Valladolid Nuevo, Quintana Roo.- Hace más de dos años esta comunidad permaneció inundada tres meses como consecuencia del huracán "Wilma" y el Gobernador Félix González Canto ofreció reubicarla en zonas más altas, lo que no ha cumplido.
Al paso de los meses y de los años, la reubicación de Valladolid Nuevo, donde habitan 2 mil personas, ha quedado en promesas, contracampañas, ratificaciones técnicas y acuerdos que no se han concretado.
El ex presidente del comisariado ejidal de Valladolid Nuevo, Enrique García Chávez, recuerda que por el huracán "Wilma", se determinó reubicar a por lo menos la mitad de la población a un nuevo asentamiento.
Ello pese a que el 90 por ciento de la población resultó inundada.
"Ya van casi tres años y nada", se queja.
Inicialmente se delineó un terreno de 30 hectáreas, donado por el ejido, para 630 lotes en beneficio de los habitantes afectados de Valladolid.
Sin embargo, a las pocas semanas, se presentó la primera objeción por parte del Instituto de Fomento a la Vivienda y Regularización de la Propiedad (Infovir), que dirige el cozumeleño Ricardo Pech.
"Que el terreno era muy irregular y eso significaba un alto costo de los servicios", señala García.
"Pero ya hasta se habían asignado los lotes", agrega.
Finalmente se llegó a otro acuerdo, con un nuevo terreno de tres hectáreas "con casas muy pegaditas".
Pero el actual presidente del Comisariado Ejidal, Gregorio Ayala Canul señaló que la reubicación de la comunidad está aún en trámites.
"Está tardando por políticas", dijo.
El funcionario reconoció que no hay posibilidades de que se realice la reubicación, "antes de la próxima temporada de huracanes".
"Si viene otro huracán esta temporada, nos va a volver a agarrar", advirtió.
Indicó que ya concluyó el trámite de cesión del terreno al Infovir a razón de 58 mil pesos la hectárea.
"Falta emparejar los terrenos", dijo.
Indicó que el próximo 9 de marzo, se llevará a cabo otra asamblea de ejidatarios para definir la reubicación.
"Y luego veremos que pasa", dijo.
Divide mudanza a pobladores
La larga espera, para la reubicación de la comunidad, ha terminado por dividir a sus habitantes sobre la necesidad de mudarse a tierras más altas.
En calles y casas de esta población ubicada a los costados de la carretera Cancún-Mérida, aun quedan las huellas de la inundación.
Hay quien no repone el refrigerador que se echo a perder con el agua que llegó arriba de las rodillas y sin embargo, para algunos, la inundación poco a poco se convirtió en una simple anécdota
Hay quienes sostienen que la inundación fue algo extraordinario, que no volverá a pasar.
"Nunca había sucedido. Nunca había visto algo así", señala, en maya, Tomasa Ayala, ama de casa.
Afirma que también desconoce la situación de la reubicación.
"Nadie nos dice nada", comenta.
Sin embargo, hay quienes sostienen que es necesaria la reubicación, como José Alfredo Cocom Canul, ex presidente del Consejo de Vigilancia del Comisariado Ejidal.
Recuerda que más de tres cuartas partes de la comunidad, quedó bajo el agua.
"Todo era como una laguna", recuerda.
Considera que es necesario realizar la reubicación, pues hay el riesgo de que la comunidad quede otra vez bajo el agua.
Refiere que la comunidad ha quedado más vulnerable debido a que se han hecho "tapones", derivados de las obras de por la carretera a Kantunilkín. (Fuente: Sergio Caballero/Agencia Reforma)