Realizan judiciales paro en Cancún
CANCUN, MX.- Agentes de la Policía Judicial y del Ministerio Público del Estado realizan un paro para protestar contra la detención de ocho de sus compañeros señalados por presunto abuso de autoridad.
Los elementos de la Policía Judicial colocaron pancartas y se concentraron en sus oficinas de este Municipio para pedir además la renuncia del subprocurador de la Zona Norte de la entidad, Raymundo Canché.
En tanto, los agentes del Ministerio Público permanecieron en sus cubículos pero no atendieron a los denunciantes.
Los elementos iniciaron la protesta a partir de las 8:00 horas de este viernes cuando se realizó el pase de lista.
El abogado de los acusados, Cecilio Arano, informó que ayer entre las 13:00 y las 14:00 horas miembros de las fuerzas de reacción inmediata realizaron un operativo tras el cual detectaron a un sujeto sospechoso, quien fue identificado como escolta del director del periódico "Por Esto" de Quintana Roo.
Arano explicó que una hora después del inicio operativo fueron detenidos 16 agentes pero que finalmente sólo 8 quedaron a disposición del Ministerio Público.
El abogado afirmó que, según los efectivos de la corporación, Canché ordenó la detención de los elementos por presiones del diario.
Alrededor de las 12:00 horas, seis vehículos de la Policía Judicial estatal salieron a atender un llamado por un presunto robo a un banco del Centro de la Ciudad, debido a que sólo atienden los servicios de emergencia.
Pero las labores de operación regular e investigación se encuentran detenidas por el paro. (Fuente: Sergio Caballero/Agencia Reforma)
Elementos de la Policía Judicial del Estado, al servicio del crimen organizado, realizaron ayer una grave provocación en contra del coordinador general del POR ESTO! de Quintana Roo, Renán Castro Madera, y su escolta, con el efecto de generar un enfrentamiento a balazos al momento que intentaban allanar su domicilio ubicado en céntrica supermanzana de este centro vacacional.
Los más de diez elementos de la PJE, que obedecían las órdenes del comandante Ariel Moroni Alarcón quien fuera asistente personal del ex director de dicha corporación policíaca, Leonardo Ramos Hernández (protector del crimen organizado y en particular del grupo de “Los Zetas”), efectuaron el peligroso operativo sin contar con ningún documento oficial que avalara su extraño y cómplice proceder.
Estas acciones que pudieron generar la muerte de cuando menos cinco efectivos policiacos de ambos grupos, pues no hay que olvidar que al periodista Castro Madera desde el mes de agosto del 2006 la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos contra Periodistas de la Procuraduría General de la República (PGR), ordenó que tanto el director general de los periódicos POR ESTO!, Mario Renato Menéndez Rodríguez como Castro Madera recibieran la protección de elementos policiacos, luego de los ataques con granadas de fragmentación que padecieron los edificios de Mérida, Yucatán y Cancún, de esta casa editorial. Así como por las repetidas amenazas de muerte por manejar temas relacionados con el narcotráfico.
Este abierto acto de provocación realizado con toda alevosía y ventaja sólo se explica que fuera ordenado para generar hechos sangrientos y con ello justificar la campaña de mentiras y ataques que han sufrido en las últimas semanas por parte de un rotativo de escasa circulación.
Los hechos
Alrededor de las 15 horas de ayer, más de diez elementos sin identificarse, encapuchados y a bordo de dos vehículos, una camioneta pick up Ram doble cabina de color negro, con placas de circulación SZ-77269 de Quintana Roo y un Corsa color Gris sin matrícula visible, intentaron asaltar el domicilio del periodista.
Los elementos de la escolta de Castro Madera, cuando los encapuchados intentaron penetrar en su domicilio particular, lo evitaron al bloquear la reja del jardín, luego de que varios hombres encapuchados, vestidos todos de negro y sin identificación alguna en su vestimenta, armados con rifles de alto poder, rodearon la fachada y se acercaron con las armas listas para disparar.
Uno de los guardias del periodista les solicitó a los encapuchados que se identificaran, luego de que ellos exigieron que abrieran las puertas para ingresar al domicilio.
Sin embargo, al no recibir respuesta afirmativa del grupo de asalto, los escoltas de inmediato reaccionaron y tomaron posición de tiro, todos ellos alertas y listos para repeler la agresión que parecía inminente.
Hasta ese momento nadie del grupo de asalto se había identificado, y sólo repetían que ingresarían a la propiedad para detenerlos, con el pueril argumento de que serían aprehendidos por portar armas de grueso calibre.
Luego de unos diez minutos de tensión y con las armas en alto de ambos grupos, uno de los asaltantes que se comunicaba insistentemente por vía celular con una persona desconocida que le dictaba instrucciones, finalmente dialogó con gritos e insultos con el comandante del grupo de escoltas de Castro Madera. Fue en ese momento que a regañadientes enseñó su identificación y argumentó que el operativo se había desarrollado por un supuesto reporte telefónico por la presencia de una persona armada en las cercanías del lugar. Sin embargo llamó la atención que cuando llegaron al sitio se dirigieron de inmediato al domicilio del coordinador general del periódico Por Esto! de Quintana Roo, como si de antemano se hubiera planeado el provocativo ataque.
Luego del forzado diálogo de inmediato algunos de los hombres de negro se quitaron las capuchas negras y se dispusieron a revisar la documentación que para ese entonces el jefe de los escoltas ya le había entregado para confirmar que se trataba de elementos policiacos debidamente adscritos a la guardia personal de Castro Madera.
Entre los documentos entregados por los escoltas se encontraban tarjetas de identificación del cuerpo policiaco al que pertenecen así como todos sus permisos expedidos por la Secretaría de la Defensa Nacional para portar armas cortas y largas en todo lo largo y ancho de la República Mexicana.
Este provocador operativo que bien pudo generar una sangrienta balacera debidamente planeado y desarrollado, porque en todo momento al menos cuatro elementos policiacos que nunca descendieron de un vehículo tipo Corsa de color gris, polarizado, sin placas y sin identificación alguna, nunca descendieron de la unidad y únicamente se mantuvieron a la expectativa del desarrollo de los hechos. Este vehículo fue el primero en llegar a toda prisa al sitio en donde tras un frenón bloqueó la calle donde se ubica el domicilio del periodista.
Otro de los datos que involucra de manera directa al agente de la Policía Judicial del Estado, Ariel Moroni Alarcón, es que en todo momento estuvo atento y presenciando a una cuadra el desarrollo del operativo, desde donde giraba órdenes pero sin avisarle a sus superiores.
Incluso otro de los datos que confirman lo sospechoso y grave de este operativo es que nunca le dieron parte a ningún otro cuerpo policiaco y actuaron solos, sin esperar y pedir apoyo y ni siquiera reportaron el incidente al Centro de Control, Cómputo y Comando (C4) que coordina a todas las corporaciones policiacas asentadas en esta ciudad cuando recepcionan llamadas que reportan a personas armadas.
Otro hecho que llamó la atención es que el grupo de escoltas, en el momento que arribaron los hombres de negro, de inmediato solicitaron apoyo con el radio de comunicación oficial (Matra) al C4, para reportar la presencia de personas armadas en las inmediaciones del domicilio del periodista. Sin embargo nunca hubo respuesta porque nunca llegaron los refuerzos policiacos al lugar de los hechos, pese a que personal de dicha central recibió la llamada. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)
