Investigan posible información falsa de la tripulación del "Sea Star"
CANCUN, MX.- La embarcación "Sea Star" fue puesta a flote y retirada a un muelle en Isla Mujeres, en espera de la llegada de ingenieros provenientes de la Ciudad de México para hacer el peritaje que llevará a cabo la Marina Mercante.
El ejecutivo estatal informó que a través de la Secretaría Estatal de Turismo (Sedetur) se deberá sancionar a la empresa que irresponsablemente metió más gente de la debida a la embarcación, causando el accidente que deja la pérdida lamentable de la turista y provoca un impacto serio a la imagen del destino.
González Canto señaló que se deben determinar a los responsables del incidente, ya que también mencionó que Capitanía de Puerto nunca debió autorizar la salida de la embarcación.
“Lamentamos lo que pasó, particularmente por la turista, debemos evitar que este tipo de casos se puedan repetir”, expresó.
En cuanto a la cancelación de permisos para que la empresa pueda seguir prestando servicios en la zona, el mandatario refirió que esto les corresponde a las autoridades de puerto, ya que si una embarcación desobedece sus lineamientos e instrucciones, tiene todos los elementos para cancelarle –a la empresa- la licencia de operación a la empresa.
En este sentido, sentenció que la empresa tendrá que asumir su responsabilidad y se deberán determinar a los responsables.
Cancún, subrayó, tiene una promoción penetrante, y este tipo de incidentes sin duda afectan la imagen del destino como un lugar seguro, porque Cancún se identifica porque tiene prestadores de servicio de la más alta calidad turística, lo que sucedió es una cosa seria y grave que afecta a todos.
Por parte del Gobierno del Estado, reiteró que ya se están tomando las medidas necesarias para evitar que este tipo de incidentes se repitan.
El estado tiene una gran riqueza submarina y también un tráfico importante de embarcaciones, por lo que reconoció que este tipo de incidentes prenden los focos rojos y obliga a todos, sobre todo a los que tienen a su cargo la operación de los puertos, incluyendo las Administradoras Portuarias Integrales (API) a invertir en el señalamiento marítimo y estar más atentos a este tipo de situación con mayor vigilancia, porque si bien se entiende que por cuestiones de presupuestos no se cuenta con la suficiente vigilancia, es importante que se haga el mayor esfuerzo. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)
El responsable de vigilar la adecuada navegación de embarcaciones en la zona entre Cancún e Isla Mujeres, considera que los tripulantes del catamarán pudieron haber falseado la información, lo que podría ameritar incluso la cárcel.
Descartó que el hundimiento se debiera al sobre cupo, ya que el "Sea Star" tiene capacidad para 250 personas, además de que es un barco nuevo, modelo 2007 y probablemente botado en 2008.
"La controversia aquí es que cuando sale la embarcación tenemos un registro -vía radio- del patrón que lleva 63 personas, cuando en realidad eran mucho más, por lo que la investigación debe determinar si hubo dolo o no en la información.
Esto puede ser muy grave, porque a nosotros nos interesa saber cuántas personas van en un barco para poder actuar en dado caso, y no cuantos van a bajar al agua a snorkear, aquí puede haber una confusión también", señaló.
En cuanto a los señalamientos de la Subprocuraduría de Justicia del Estado en el sentido de que no se ha tenido contacto alguno, aclaró que la Capitanía de Puerto actúa con base la Ley de Navegación y Comercio Marítimo.
"Esta ley nos faculta para que en caso de un accidente hagamos la investigación en la parte que nos corresponde, en la parte técnica, pero como hay lesionados y daños a bienes nacionales, toman parte autoridades judiciales del fuero común y federal", señala.
El barco fue asegurado para que las autoridades realicen los peritajes que consideren necesarios y determinar cómo ocurrió el percance que mantiene con muerte cerebral a una turista de Estados Unidos.
La tripulación dice que no sabe bien a bien qué sucedió, afirman que simplemente se metió el agua al cuarto de máquinas y que por esta razón se empezó a hundir la embarcación, precisó.
La Capitanía de Puerto se encuentra aún en el levantamiento de actas, se ha entrevistado al patrón de la embarcación y al motorista, ambos afirman que todo sucedió repentinamente y lo que hicieron fue darles chalecos salvavidas.
Durante el martes se entrevistó al apoderado legal, dos marineros y un guía de buceo. "De lo que se trata es de hacer las cosas bien y no rápido, para determinar la causas y que no se vuelva repetir", aseveró.
Finalmente la embarcación fue trasladada hasta Isla Mujeres, donde se realizará un peritaje. Se prevé que sea el ingeniero Naval, Leopoldo Díaz, quien se haga cargo de las inspecciones correspondientes en el transcurso de la próxima semana, para que más adelante emita un dictamen.
El catamarán se encuentra en la marina Puerto Isla Mujeres, donde ya fue subido a dique seco para la inspección correspondiente, en donde se supo que ya estaba siendo samblasteado, sin la autorización de la autoridad portuaria, a quien se le encargó la vigilancia de la nave, razón por la que mandó a parar dichos trabajos.
Todos quisieron salir al mismo tiempo: Ibarra
Tras una revisión ocular preliminar extraoficial, por parte de los conocedores en la materia, se dio a conocer que no hay daños en el casco de la embarcación, ni siquiera una sola fisura, por lo que se señaló que todo indica que el agua pudo haber entrado a la nave por las ventanillas del respiradero del motor, las cuales por cierto no tienen un sistema de reacción automática que les permita protegerse en caso de que esté haciendo agua, tal y como se prevé que se dio.
Mencionaron que otra anomalía que registra la embarcación es que no cuenta con salidas de emergencia, lo que provocó que los pasajeros se concentraran en la parte posterior del catamarán, donde se ubica la única salida, lo que provocó que el agua empezara a entrar por el respiradero del motor, que son las ventanillas antes señaladas.
Al respecto, el Capitán de Puerto, José Luis Ibarra Rojo, confirmó esta versión y señaló que en efecto se puede apreciar que todo mundo quiso salir al mismo tiempo por la parte trasera, y que fue lo que ocasionó el hundimiento.
Asimismo aclaró que el catamarán no se hundió, sino que se "pancoteó”, o sea que se inclinó para un solo lado, en este caso por parte de la popa.
Finalmente mencionó que se nota que al momento del "pancoteo", la bomba de achique no se dio abasto, y que se espera que tras la inspección a realizarse se determine si entró en funcionamiento el sensor que debe de tener toda embarcación, mismo que avisa sobre un posible hundimiento.
De acuerdo a los señalamientos hechos, se menciona que los únicos responsables de este accidente marítimo son el propietario de la embarcación y el capitán del mismo. (Fuente: Novedades de Quintana Roo)
Un patrón de la embarcación –Agustín Cituk que miente a la autoridad competente, en este caso, la Capitanía de Puerto Juárez, en cuanto al número de ocupantes de la embarcación, al momento de zarpar, pues le reporta al titular, Vicente Martínez Morales, que en el catamarán van 63 turistas, cuando abordo van 215.
El número de guías, apenas cinco para controlar a más de 200 pasajeros, quienes no contaban con chalecos salvavidas suficientes o no todos fueron obligados a portarlos, de acuerdo con los propios summerbreakers, cuyos testimonios comenzaron ya, a ser difundidos en portales de Internet y periódicos de Dallas, Texas.
Falta de inspectores. De acuerdo con la Dirección del Parque Marino Nacional Costa Occidental Isla Mujeres, Punta Cancún, Punta Nizuc, encargada de emitir las autorizaciones para la operación de servicios turísticos recreativos dentro de esa área natural protegida, la embarcación propiedad de Marina Club Lagoon, contaba con permiso para la entrada de sólo 80 personas, pero ahí había 215.
La dependencia, brazo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), carece de facultades para sancionar este tipo de actos, pues la responsabilidad recae en la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), sólo en términos del ingreso al área, así como el cumplimiento a las restricciones del plan de manejo.
El personal para dichas acciones no es suficiente y los casos en que se violenta el número de ocupantes autorizados al área natural protegida, son recurrentes, a decir del director del Parque Marino, Jaime González Cano.
La imprudencia y el hambre de dinero. El presidente de Asociados Náuticos, Roberto Díaz Abraham, asegura que “nosotros nos ajustamos a la regla, normalmente todos nosotros, los prestadores de servicios, operamos con todo el rigor de la ley y tenemos un despacho que nos dice el número de pasajeros que debemos tener según la capacidad del barco”.
Sin embargo, no sólo Morales Martínez señala que hubo información falsa en cuanto al número de pasajeros, sino que González Cano declaró ayer en conferencia de prensa, que el sector náutico suele violentar los permisos emitidos por la dependencia a su cargo, “para tener mayores ganancias”.
“Los permisionarios tienden a subir a más personas a los barcos, para tener mayores ganancias”, dijo, al tiempo en que pidió que las inspecciones se ejecuten con mayor frecuencia y rigor.
También la Capitanía de Puerto es responsable de hacer revisiones e inspecciones, pero en cuanto a la seguridad marítima, las normas en alta mar, el estado de las embarcaciones, las reglas de capacidad y mantenimiento, así como la emisión de otro tipo de permisos.
El crecimiento desbordado en el tráfico marítimo.
Silencioso, casi pasando de largo en los grandes temas que preocupan, la flota de embarcaciones marinas crece a gran velocidad, generando cada vez más problemas y más accidentes.
En Cancún e Isla Mujeres existe una saturación de deportes acuáticos y servicios de comercio marítimo, que operan además en una zona de alta fragilidad, como lo son los tres polígonos del área natural protegida de Parque Marino Nacional.
En la zona existen poco más de dos mil 500 embarcaciones pequeñas y grandes, que suman casi tres mil, contando las motos acuáticas. Tan sólo cuando esté en operación la marina de Puerto Cancún, con capacidad para dos mil navíos, el tráfico marítimo se duplicará, a decir del capitán de Puerto Juárez.
El funcionario indicó que sólo cuentan con siete inspectores y cinco embarcaciones para acciones de vigilancia.
“Creo que esto es un llamado a las empresas en cuanto a que no pueden estar pensando sólo en función de sus negocios, de sus ganancias, sino de toda la problemática que genera el aumento de embarcaciones marítimas y que ello, los obliga a garantizar más seguridad, más calidad”, subrayó. (Fuente: El Periódico)
