Aparecen "levantados" de la 101
CANCUN, MX.- Los dos “levantados del tianguis de la Región 101, fueron liberados la noche del lunes y retornaron a sus domicilios, sin que quisieran interponer alguna denuncia.
La Subprocuraduría de Justicia informó que el vendedor de discos pirata, Carlos Manuel Balam Noh, de 20 años, y su tío, Malaquias Noh Cen, de 45 años, regresaron a su vivienda en un taxi en la Región 101, luego de haber permanecido más de 24 horas privados de su libertad.
Los familiares de los dos “levantados” reportaron a la Policía Judicial del Estado, vía telefónica, que éstos llegaron a su domicilio a las 10 de la noche del lunes, pero que no interpondrán ninguna denuncia, sin proporcionar más datos.
Este “levantón” se registró la mañana del domingo en el tianguis de la Región 101 y fue relacionado con una mafia que intenta controlar la venta de discos pirata, con el cobro de cuotas a los vendedores.
Carlos Manuel Balam había recibido días antes la visita de un sujeto que le indicó que tenía que pagar una cuota para que pudiera vender sus productos y como no había pagado esa tarifa, fue levantado junto con su tío, en señal de advertencia.
Entre los desaparecidos se encuentran los tres hermanos Reza, una presunta distribuidora de drogas de Bonfil, Rubí Lucely Coba Guillermo y en los casos más recientes se desconoce el comandante Mérida, del ex policía Patrocinio Álvarez García y del camillero del Hospital General, Luís Cohuó Yam.
En uno de los primeros “levantones” de este año, los hermanos Omar, Ovet y Joel, de apellido Reza, desaparecieron extrañamente el sábado 19 de enero, cuando consumían bebidas embriagantes y salieron a comprar, supuestamente, dosis de cocaína, sin que hasta el momento se conozca su paradero.
Después, el 25 de enero, la presunta distribuidora de drogas de Bonfil, Rubí Lucely Coba Guillermo fue levantada por un comando de sujetos armados y días después trascendió que había sido liberada, pero que regresó a su vivienda por algunas cosas y abandonó la ciudad.
Este caso fue vinculado a la operación de una célula del narcotráfico que habría cometido unos 15 “levantones”, sin que hayan sido denunciados.
De hecho, en ese mes de enero, fueron detenidos tres presuntos sicarios en la avenida Leona Vicario en una camioneta Xtrail, con armamento de grueso calibre, luego de haber cometido dos levantones, uno de éstos contra un sujeto de nombre Miguel, apodado “el Chimuelo”, y el otro identificado como Glicerio Pérez Campos, alias “El Soldado”, quien logró escapar y fue contactado por agentes judiciales.
Un “levantón” más fue cometido el 16 de febrero, en plena ejecución del presunto distribuidor de drogas, David Barrita Villanueva y de su hijo Kevin, de siete años, en el fraccionamiento La Guadalupana, donde los sicarios se llevaron a Carlos Váldez Ramos, de 37 años, cuando se encontraba en una peluquería, en el lugar de los hechos, y dos días después fue abandonado al final de la Avenida La Luna.
Los sicarios le dijeron que se habían equivocado con él, pero que trasmitiera el mensaje de que lo mismo les pasaría a todos los “grameros”, al referirse a la ejecución de David Barrita.
En el mes de marzo ocurrieron dos “levantones”, uno de éstos en contra del presunto distribuidor de drogas, Rafael Muñoz Aguirre, alias “Sincler”, el día primero, cuando se encontraba en su coctelería, ubicada en la salida de la ciudad rumbo a Mérida.
Después, en uno de los casos más sonados, el 28 de marzo, el comandante del Grupo Táctico de la Policía Municipal, Elías Martínez Góngora, alias “Huacho” y quien era conocido dentro de la corporación con la clave “Hierro”, sufrió un “levantón” de un comando armado en la Avenida Nichupté, en la parte posterior de la Cárcel Municipal, cuando se encontraba de descanso y horas después apareció ejecutado a un costado de la Avenida Kabah.
Luego, el 18 de abril se dio a conocer el “levantón” de Luís Felipe Osorio Rodríguez, quien fue sacado de su vivienda, sin que se diera a conocer la ubicación del lugar.
El mes de mayo fue uno de los de mayor actividad, con aproximadamente 10 casos.
El día 4 de mayo, el vigilante del bar Katunga, ubicado en la zona de tolerancia Plaza 21, Daniel Pérez Caballero, de 21 años, alias “el Rorro”, fue “levantado” por un comando de sujetos armados que ingresó a ese establecimiento.
Pérez Caballero fue liberado dos días después, junto con otros tres sujetos que habían sido levantados en diferentes puntos de la ciudad, sin que en su momento se supiera de esos casos.
Todos ellos fueron torturados a golpes.
Los sicarios le ordenaron a Pérez Caballero transmitir el siguiente mensaje: “A los que venden droga y las narcotienditas que se abran, porque el Cártel del Golfo está presente”.
En ese entonces transcendió también que un distribuidor de drogas del Callejón de los Milagros había sido “levantado”, en la zona hotelera, pero no se dio a conocer mayor información.
El 6 de mayo, las Fuerzas Federales de Apoyo detectaron una casa de seguridad en la Supermanzana 15, donde un empresario, Roberto Correa Ochoa y su sobrino, permanecían privados de su libertad, luego de haber sido “levantados” un día antes en Playa del Carmen.
En otro “levantón”, el mecánico, Daniel Alfredo Sosa Kiau fue interceptado por sujetos armados, el 14 de mayo, cuando circulaba en un vehículo tipo Tsuru en la Avenida Bonampak, donde una camioneta tipo Hummer le cerró el paso.
Hasta el momento se desconoce su paradero.
El 19 de mayo, la presunta distribuidora de drogas, Nancy Araceli Herrera Azcorra, de 27 años, fue sacada de su vivienda en el fraccionamiento Kabah por varios sujetos que circulaban en una camioneta tipo Lobo y un día después trascendió que los sicarios le perdonaron la vida y la dejaron libre, pero que ésta sacó sus pertenencias de su vivienda y huyó de la ciudad.
También, un intento de “levantón” se registró el 21 de mayo, cuando varios sujetos armados persiguieron y dispararon contra Jazbet Ramos Ávila, quien logró escapar en la Región 95.
El 27 de mayo, un vendedor de discos pirata, Sergio Alfonso Martínez Clemente, de 40 años, fue “levantado” en el tianguis de la Región 94 y tres días después fue libertad con huellas de haber sido torturado.
Otro “levantón” salió a la luz el 23 de junio, cuando un sujeto que permanecía amarrado de las manos y con los pies encadenados fue rescatado por agentes judiciales en un domicilio de la Región 221, utilizado como una narcotiendita, donde permaneció dos días en cautiverio, luego de haber sido “levantado”.
En este caso, elementos de la Policía Judicial del Estado liberaron a Pablo Antonio Arzola Jiménez, de 42 años.
En los casos más recientes, el 10 de julio, el comandante de la Policía Municipal, Elman Osbet Mérida Mazariego fue “levantado” por un comando de sujetos armados que le cerró el paso en dos camionetas blancas, cuando estaba acompañado del ex policía Patrocinio Álvarez García y circulaba sobre la Avenida Nichupte, a la altura de la Región 517, luego de haber salido de la Cárcel Municipal, donde estaba a cargo de la vigilancia.
Después, el 18 de julio, el camillero del Hospital General, Luís Cohuo Yam, de 22 años, fue “levantado” cuando se encontraba en el interior de su vivienda en la Región 103, donde aparentemente se dedicaba a la venta de droga.
Finalmente, el último “levantón” reportado hasta el momento se registró el domingo 20 de julio, cuando el vendedor de discos pirata, Carlos Manuel Balam Noh, de 20 años, y su tío, Malaquias Noh Cen, de 45 años, fueron subidos a la fuerza a un vehículo color vino por cuatro sujetos armados y un día después fueron liberados. (Fuente: Enfoque Radio)
