Desmontan la selva en Puerto Morelos para desarrollar nuevos complejos inmobiliarios
Alista Cemda denuncia por devastación forestal en un predio de alrededor de 75 hectáreas en la Ruta de los Cenotes, ya que los inversionistas no tendrían permisos de impacto ambiental; en la zona habría otros 11 proyectos en desarrollo bajo las mismas irregularidades.
PUERTO MORELOS, MX.- Al igual que ha ocurrido con toda la Riviera Maya, empezando en Playa del Carmen y más allá de Tulum, la especulación inmobiliaria ya alcanzó a Puerto Morelos y se encuentra en todo su apogeo, aunque esto también esté significando la aparición de varios desarrollos irregulares en terrenos ejidales donde, aprovechando la escasa vigilancia de autoridades ambientales, se está depredando la selva sin ningún tipo de regulación o permiso.
En internet y en revistas especializadas, cada vez aparecen más anuncios y “oportunidades de negocio” en Puerto Morelos para invertir en fraccionamientos rurales y en terrenos ejidales con precios que van desde los 80 mil pesos por hectárea en medio de la selva, los más baratos, hasta 30 dólares por metro cuadrado, es decir, tres millones de pesos por una hectárea ubicada dentro de algunos de los varios proyectos inmobiliarios que se están promocionando de manera discreta, pero intensa.
El negocio inmobiliario en la selva no sería en sí un problema, de no ser porque la gran mayoría de los proyectos que actualmente se están ofertando no cuentan con ningún permiso de impacto ambiental ni el obligado cambio de uso de suelo, pero además, de acuerdo con denuncias de pobladores de Puerto Morelos, los desarrolladores han empezado a desmontar en esa zona decenas de hectárea de selva sin que las autoridades federales, que ya han sido informadas, acepten por lo menos realizar una visita de supervisión a los predios para ver qué está ocurriendo.
Este es el caso de un predio de alrededor de 75 hectáreas, ubicado en el kilómetro 6.5 de la Ruta de los Cenotes, poco antes de llegar al complejo residencial “El Rey”, donde se pudo constatar el desmonte de grandes extensiones de selva para abrir caminos que habrán de comunicar a los predios de un ambicioso desarrollo rural.
Apenas pasando el rancho con el emblemático nombre de “La Pura Reata”, hay una camino de aproximadamente un kilómetro que se bifurca en varios accesos más, algunos de los cuales apenas se están abriendo a golpe de maquinaria pesada para derribar los árboles y dar paso a los volquetes con relleno que habrán de cimentar el desarrollo.
En el centro del hipotético desarrollo, en medio de la nada, se observa casi una hectárea de selva arrasada en lo que parece ser una enorme glorieta de piedras y sascab recién regado, así como una retroexcavadora que engañosamente parece abandonada porque la evidencia muestra que apenas unas horas antes estuvo trabajando.
En una vivienda dentro del predio, cercada por una extensa valla de alambre, se alcanza observar más maquinaria pesada bajo resguardo, ya que es claro que la rápida apertura de nuevas brechas y el desmonte de la selva no es obra de una unidad en solitario.
Patricio Martín, representante del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) en Quintana Roo, confirmó que han recibido las denuncias de pobladores de Puerto Morelos sobre este caso y ya están preparando una formal denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente porque los desarrolladores no tendrían ningún tipo de permiso.
Pobladores de Puerto Morelos explicaron que al menos hay otros once proyectos inmobiliarios en desarrollo propiedad de de “gente pesada”, entre los que se encuentran conocidos empresarios de Cancún e, incluso, directivos de periódicos locales que han comprado grandes extensiones de terrenos en el Ejido Puerto Morelos.
Y es que de un tiempo a la fecha, y de la mano de proyectos pioneros como “El Rey”, un fraccionamiento campestre que cuenta con su propio Club Hípico, muchos inversionistas han peinado principalmente la llamada Ruta de los Cenotes para adquirir terrenos con el objetivo de especular o detonar proyectos inmobiliarios.
No obstante, el desarrollo acelerado que empieza a vivir Puerto Morelos al poniente de la carretera federal, y que en la zona costera ya se ha reflejando en la pérdida de manglares con la construcción en proceso de alrededor de diez mil habitaciones hoteleras, no está regulado porque el Plan Director de Desarrollo Urbano desde hace varios años fue rebasado o simplemente no es tomado en cuenta.
Y es un hecho que tampoco existe vigilancia o interés de parte de las autoridades por conocer lo qué está ocurriendo en Puerto Morelos. (Noticaribe)
