Se pierden tradiciones navideñas por la crisis económica
CANCÚN, MX.- La tradición de tiempos navideños de colocar el árbol de navidad, las esferas, regalos y nacimiento, se va perdiendo año con año debido a la carestía de los productos, insumos y novedades que el comercio vende en estas épocas.
Tradicionalmente, decenas de familias acudían a los centros comerciales por el árbol navideño, que aun que no es un valor de naturaleza mexicana, sino europea, se consolidó en este país a lo largo de los años, vendiéndose muchas veces de manera natural y otras veces sintético y si en algún tiempo, un árbol navideño podría costar entre 50 y 100 pesos, los precios se han elevado tanto que hoy en las tiendas departamentales y centros comerciales, los pinos navideños pueden costar de entre 400 y hasta 900 pesos.
De la misma forma, las variantes que se han presentado para las multicolores presentaciones de luces, juegos de foquitos y derroche de iluminación ha pasado por el mismo procedimiento y del acostumbrado juego de 100 luminosos focos que podría costra en entre 15 y 45 pesos, hoy éstos a han alcanzado precisos que marcan variaciones de entre 300 y hasta mil 200 pesos ya que hoy se seleccionan con música, con fuertes modificaciones de intensidad, formas y hasta olores.
La celebración de esta tradición se acentuaba con la compra de esferas, adornos y hasta colgantes y prendas de diferentes colores y gustos que daban un toque especial y simbólico al representativo decembrino que se acumulaba además con brillantina, nieve artificial y hasta figuras de madera y cristal que permitían adornos especiales. Hoy los mecanismos de venta de estos productos se han volatilizado y sus precios se van desde 120 pesos una caja de 12 esferas, hasta 2 mil y 2 mil 500 dependiendo de si son nacionales e importados, su forma y hasta su sonido.
De esta manera, la oportunidad familiar de encontrar el tiempo para vestir el tradicional árbol navideño se va perdiendo, mucho por la carestía de los productos, otro tanto porque menos familia dispone de tantos recursos para utilizar en un solo mes, tras los tiempos difíciles y bajos económicamente que se han presentado en este destino vacacional del Caribe mexicano.
Es preciso decir que el valor de los productos para envoltura de regalos, tarjetas y recursos de la época decembrina también se ha ido perdiendo de manera paulatina debido a los avances tecnológicos y a la oportunidad de más y mejores mecanismos de comunicación, según se establece ahora cuando millones de tarjetas de navidad se envían vía electrónica y no de manera manual como se realizaba hace algunos años.
El Quintanarroense realizó por los centros comerciales de la ciudad y algunos puntos donde se venden productos derivados un recorrido para conocer algunos puntos de vista de los comerciantes y también de las familias que acuden a buscar los tradicionales productos y adornos de esta época invernal.
Al respecto Celestino Adriano, vendedor del mercado el Parían, señaló que los momentos difíciles tras la temporada baja se sienten debido a que la población tiene poco dinero y muchos de los productos tradicionales ya no se venden como antes.
Dijo que año con año, la venta de árboles y decorados navideños ya no se venden y es menos la gente que compra y busca adornar sus casas, su oficina y hasta sus comercios como antes se hacía, lo que marca que la tradición ya no es la misma que se presentaba antes.
De la misma manera, Adela Martínez, ama de casa y quien vive en la región 236 señaló que la situación actual es muy difícil y no todas las personas podrán celebrar la navidad de manera abundante como antes, pues la temporada baja ha sido muy larga y las personas dicen que el próximo año será igual de difícil, por lo que se debe buscar ahorrar y no pasar por problemas mayores el próximo año.
Con todo, el valor de los productos se ha elevado significativamente y las condiciones actuales se han convertido en una situación de mejorar la situación interna de la familia y no gastar, por ello los comerciantes y empresas con estos productos aseguran que la presente navidad será de ahorro. (Fuente: José Cortázar Navarrete)
