Exhiben abultada nómina de Greg
Publican en diario nombres y sueldo de funcionarios que, según esa interpretación, echan por tierra el discurso de austeridad y anticorrupción del alcalde de Cancún y, por lo contrario, muetran una administración "llena de derroche y nepotismo".
CANCÚN, MX.- Aunque en el discurso habla de austeridad y anticorrupción, en los hechos el alcalde Gregorio Sánchez Martínez, encabeza una administración "llena de derroche y nepotismo", con una nómina abultada, saturada de aviadores, asesores y sueldazos a funcionarios de primero y segundo nivel, de acuerdo con un reporte del diario Quequi que publica nombres y sueldos de varios de los principales funcionarios municipales.
De acuerdo con el diario, una simple revisión a la nómina del Ayuntamiento deja al descubierto el exceso de personal en la administración municipal, la duplicación de funciones, los innumerables asesores y auxiliares, además de “jefes de departamentos” cuyas funciones no se especifican.
La robusta nómina refleja que la reingeniería administrativa que costó más de 2 millones de pesos al Ayuntamiento y que ha pregonado la actual administración, no es más que una burla y un lastre al erario público.
En la nómina 21, que viene a ser la primera quincena de noviembre, ya aparecían 6 mil 248 empleados, con todo y la reestructura que ha pregonado el actual gobierno, lo que viene a ser un costo quincenal de nómina de 65 millones 701 mil 332 pesos. No se sabe si en la segunda quincena se repite la jugosa compensación que les entregan en ésta.
Dentro del derroche del erario público que incluso el pasado mes de diciembre aumentó súbitamente con las megaposadas que organizó el alcalde Gregorio Sánchez en regiones y delegaciones municipales, aparecen los sueldazos de los directores y jefes de departamentos.
En la primera quincena de noviembre pasado, funcionarios con nivel de director, como el secretario del Ayuntamiento Lenin Zenteno Ávila, el tesorero Carlos Trigos Perdomo, el Oficial Mayor César Navarro López, Alberto Cuauhltli Gómez y Manuel Conde Canto, se despacharon con un sueldo de 61 mil 725 pesos, la mayor parte solamente de una compensación económica, ya que el ingreso del sueldo base es miserable.
Otros funcionarios con nivel director, como Julián Ricalde Magaña, actual secretario de Obras Públicas y Servicios, así como el director de Obras Públicas, Arturo Achard Velásquez y Wilberth Esquivel director de Servicios Públicos, aparecieron con un sueldo de 50 mil 615 pesos a la quincena. Hay que mencionar que Ricalde ya fue promovido y su sueldo seguramente aumentó significativamente.
Los generales cuestan a estas dependencias nada menos que 150 mil pesos quincenales, ejerciendo funciones similares.
Javier de la Vega, director de Desarrollo Urbano y Andrés Acero Garavito, con nivel director también percibieron en esa primera quincena de noviembre 50 mil 615 pesos, según los depósitos realizados por el Ayuntamiento a sus respectivas cuentas de Banorte.
Dentro de este selecto grupo, aparece nada menos que Alejandro Luna López, director del Consejo Municipal del Deporte y yerno del alcalde, quien en la nómina se especifica apenas terminó la primaria, tiene asignado un sueldo de 50 mil 600 pesos.
Por arriba de todos ellos, aparece el ahora secretario de Seguridad Pública, Francisco Velasco Delgado, a quien el municipio le paga 65 mil 496 pesos, incluido mil 885 pesos de apoyo para transporte.
Otros más que les va bien en la abultada nómina municipal, son el director del Implan, Eduardo Ortiz Jasso, que devenga un salario de 39 mil 813 pesos, el asesor del alcalde, Alfredo Achard Carretero, que cobra 32 mil 112 pesos quincenales.
El perredista, José Antonio Meckler, cobraba hasta antes de ser nombrado director de Participación Ciudadana, 32 mil 112 pesos, mismo salario que devenga Daniel Adrián Romero Gómez, el director de Fiscalización.
La perredista María Eugenia Córdova, se despacha con 31 mil 312 pesos, el director de Comunicación Social, José Luis Rodríguez, aparece en la quincena con 30 mil 104 pesos, Juan José Montiel Solís subdirector de Transito con 27 mil 942 y Mario Alberto Castro Madera, director de bomberos con 36 mil 620 pesos.
Risible e inaudito resulta ver una nómina municipal en la que aparecen asesores con nivel escolar de preparatoria a los que el Ayuntamiento le paga sueldos de más de 30 mil pesos.
Bajo lupa, se pudo apreciar que hay trabajadores que han sido cesados o recortados y aun aparecen en la nómina municipal devengando el sueldo que tenían, como ocurre en dependencia como Zofemat, Dirección de Fiscalización, Comercio en la Vía Pública y Protección Civil, por citar algunas áreas donde algunos empleados dejaron de laborar en septiembre y octubre y aparecen todavía en nómina.
Entre los más de 6 mil trabajadores que laboran en el Ayuntamiento de Benito Juárez resalta la presencia de decenas de asesores, en cada dependencia hay asesores y a simple vista se aprecia el abuso con que se carga la nómina municipal.
Ahí mismo se puede comprobar como existen secretarias, algunas con nivel preparatoria y otras penas con secundaria, con sueldos de 15 mil, 17 mil y 20 mil pesos.
Igual resaltan asistentes con salarios arriba de 16 mil pesos y auxiliares administrativos hasta con 25 mil pesos de sueldo.
A todas luces se observa un desorden en el tabulador, y en los niveles y categorías de cada empleado, se aprecia además un exceso de jefes de departamentos, situaciones que la reingeniería pregonada por alcalde no ha podido ordenar.
Hay que tener la nómina municipal en la mano para corroborar como cada dependencia está saturada de personal que no hace nada y que devenga un salario indebidamente y otros que ni siquiera se aparecen, ya que cobran a través de tarjeta de nómina Banorte o Santander.
Otro factor que refleja la nómina del alcalde, son el alto número de empleados dados de alta durante su administración.
En el inicio del actual gobierno, Gregorio Sánchez Martínez, anunció que se reduciría la nómina, que solo quedarían en el Ayuntamiento los que verdaderamente trabajaran, hoy el resulto es todo lo contrario, está luce abultada y muchos de los trabajadores han sido contratados, según las alta registradas en la misma nomina municipal, durante su gestión municipal.
La nómina revela fecha de ingresos, fecha de nacimiento, escolaridad, puesto, nivel, categoría, estado civil, seguro social, edad, antigüedad, puesto según tabulador, forma de pago, banco, número de cuenta, sueldo quincenal, canasta básica, ayuda económica, compensación, quinquenio, complemento de sueldo y vida cara.
Evidente resulta que la reestructura y la reingeniería administrativa de poco han servido para sanear las finanzas municipales y poner orden en el derroche que representa el exceso de personal, asesores, aviadores, amigos y familiares, que tenerlos ahí cobrando un sueldo que no se justifica también es una forma de corrupción. (Fuente: diario Quequi)
