CANCÚN, MX.- La Universidad del Caribe (Unicaribe) celebra la autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para la construcción del quinto edificio de la casa de estudios, a pesar de que el proyecto original sufrió diversas modificaciones toda vez que el 55 por ciento del predio que ocupa se convirtió en reserva natural protegida, lo anterior se dio a conocer en el marco del curso-taller: "El docente como facilitador del desarrollo humano".
El trámite es diferente a la autorización que la dependencia emitió recientemente a favor de la universidad para la construcción de los módulos o edificios nuevos identificados con los números 5, 6 y 7; y es también independiente de la autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales que está pendiente de resolverse.
Se trata de una MIA para la operación de las etapas 1, 2, 3 y 4 de la Unicaribe, de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). La instancia que figura como promovente es la Comisión de Infraestructura Educativa del Estado de Quintana Roo (Cieqroo).
"En efecto es un trámite diferente. Lo que sucede es que no se renovó la autorización de impacto ambiental de las instalaciones actuales. No se pagaron los derechos, no sé si fue asunto del Cieqroo o de quién, pero como el pago no se hizo perdimos la vigencia de esa autorización y por ello nos dimos a la tarea de darle solución", confirmó el rector de la Unicaribe, Arturo Escaip.
La institución cuenta con un resolutivo en materia de Impacto Ambiental con número DFQR/0056/2002, con fecha 28 de enero del 2002, donde se otorgó al Cieqroo, la autorización del proyecto.
El 20 de noviembre de 2007 la delegación de la Semarnat emitió el oficio 04/SGA/1462/07 mediante el cual se informó al Cieqroo que la autorización antes citada, "se extinguió de pleno derecho por expiración de plazo".
De la misma manera, el 20 de agosto del año pasado se presentó ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) un informe anual de la etapa de operación de la Universidad del Caribe, en el que se expone el cumplimiento a los términos y condicionantes de impacto ambiental a los cuales quedó sujeto el desarrollo del proyecto.
Posteriormente se entregó al Cieqroo el oficio 04/SGA/1675/08, el 21 de noviembre de 2008, emitido por la delegación de la Semarnat, en el que se señala que la operación de las instalaciones de la universidad deberá ser sometida al Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental (PEIA), a través de la presentación de una MIA, de acuerdo a lo establecido en los artículo 30 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Medio Ambiente (Legeepa) y 12 de su Reglamento en Materia de Evaluación del Impacto Ambiental.
El Cieqroo dio cumplimiento a ello el 16 de abril pasado. En el resumen ejecutivo de las obras a evaluar se informa que trata de la operación de la Universidad del Caribe para etapas 1, 2, 3 y 4.
Esas obras ya están construidas y son las que se encuentran en operación en un terreno de 22.68 hectáreas, en el que 15.31 hectáreas están destinadas como área de conservación ecológica y otras 7.3 pertenecen a la superficie construida. (Fuente: El Periódico)
Reconoció que el edificio no estará listo cuando inicie el próximo ciclo escolar, por lo que han recurrido a diversas alternativas como el uso de aulas móviles, además de implementar estrategias para utilizar al máximo las instalaciones.
Explicó que tuvieron que realizar modificaciones enormes e importantes al proyecto original, provocando demoras en la liberación de la MIA debido a que el 55 por ciento del predio se convirtió en reserva por estar en zona de manglar.
Dijo que quedó reducida el área de crecimiento de la universidad por lo que no podrán construir edificios en el extremo derecho como originalmente se había previsto, sólo del lado izquierdo, mientras que las áreas deportivas quedaron fuera.
Cupo insuficientes
Subrayó que han iniciado gestiones para obtener un terreno adicional, así como un proceso para justificar la ampliación de la matrícula escolar y acelerar el crecimiento de la universidad, con tal de no dejar afuera a un número importante de jóvenes.
Explicó que es necesario medir con precisión la demanda en la universidad y la cantidad de jóvenes que están quedando fuera, pues en el proceso de selección un porcentaje considerable no pudo obtener ni siquiera la ficha.
Enfatizó que es importante determinar los programas con mayor demanda que están dejando a estudiantes fuera y el nivel de los jóvenes, en tanto una vez que concluyan con esa medición y se demuestre que hay muchos aspirantes que no acceden a los programas como gastronomía, negocios internacionales e innovación empresarial, solicitarán los recursos a la federación para duplicar la capacidad de casa de estudios.
Lo anterior lo dio a conocer en entrevista previo a la inauguración del curso-taller: "El docente como facilitador del desarrollo humano", cuyo objetivo es proveer nuevas herramientas cognitivas y analíticas a los maestros de tiempo completo de la Unicaribe, con tal de optimizar la formación de valores y el desarrollo humano en las aulas.
Cabe mencionar que en el curso participan 16 profesores de tiempo completo del área de desarrollo humano, jefes de departamento de los programas educativos y la responsable del Departamento de Desarrollo Académico de la casa de estudios.
Respecto a la instalación del Consejo Estatal de Vinculación, que se llevó a cabo el pasado viernes, dijo que espera que el evento no se quede ahí, sino que se tenga trabajo activo y constante entre las universidades y empresas.
Explicó que los alumnos de la Unicaribe tienen las puertas abiertas para hacer prácticas en las empresas de su especialidad, y puntualizó que han incrementado los requerimientos en 33 por ciento para la mayoría de los programas, es decir, aumentaron las horas de práctica.
El funcionario subrayó que hay aspectos que hay que reforzar y citó como ejemplo la nueva ingeniería en Logística y Sistema de Suministro, la cual ha obligado a integrar un comité de especialistas con el apoyo de las cuatro empresas más grandes de la zona, con el objetivo de hacer una retroalimentación con los investigadores respecto al contenido de curricular. (Fuente: El Periódico)